miércoles, 24 de noviembre de 2021

Club de lectura: El lunes nos querrán, de Najat El Hachmi


El martes 23 de noviembre, en una lluviosa tarde de Tetuán, nos encontramos por videoconferencia con Najat El Hachmi para comentar, en el club de lectura de noviembre su obra, galardonada con el Premio Nadal 2021: El lunes nos querrán. La actividad la realizamos en en coordinación entre los Institutos Cervantes de Tánger y Tetuán, y en colaboración con la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo, con la que tantos clubes de lectura y experiencias hemos compartido, difundiendo y acercando la literatura mediterránea a través de sus autores.

Javier Rioyo, director del Instituto Cervantes de Tánger presentó a la autora comparándola con Carmen Laforet, a quien homenajean esta semana desde esta ciudad, por ser dos escritoras galardonadas con el Nadal, a su juicio el premio literario español más importante, a nivel de crítica y de público, así como por los paisajes de la vida y obras de estas dos grandes mujeres: Barcelona y Marruecos. Desde Tetuán, el director del Instituto Cervantes, Francisco Oda, dio la bienvenida a la autora y entre ambos, le lanzaron las primeras preguntas relacionadas con fronteras y espacios transfronterizos que la lectura de sus libros sugiere, esa mezcla de culturas, de identidades y de lugares. 

Najat confesaba sentirse exiliada, y aseguraba que la actual situación de fronteras cerradas la recuerda a las historias que retrata en sus textos, cuando ser emigrante era una importante decisión, donde volver no era tan fácil, donde los viajes no eran tan habituales, y algunas veces pasaban años antes de poder regresar a visitar a la familia, y que, de algún modo, sirve para tomar conciencia de que el emigrante, en algunas situaciones, no vuelve nunca. Hablamos entonces de un cambio irreversible que tiene consecuencias a muy largo plazo, tanto para el que emprende el camino como para los que vienen detrás. Y en relación a los espacios transfronterizos, aseguraba sentirlos muy próximos, desde la segregación de sexos que pudo contemplar desde bien pequeña, hasta el descubrimiento de la frontera entre lo árabe y lo rifeño, para más tarde, sí, ser consciente de la diferencia que podía contemplar, por ejemplo, en las mujeres rifeñas a un lado y a otro de la frontera de Melilla.

La primera pregunta del público destacó los nombres que no aparecían en el libro, unas protagonistas que no desvelan su identidad, refugiadas, y a quien nadie las ve realmente como son, porque no hay interés en ello. Najat contaba como sus historias son fruto de la escucha, en su oficio como mediadora intercultural ha tenido acceso a cantidad de historias, tristes y duras, de la emigración o del Rif, de mujeres que no encontraban otro espacio para romper el silencio. Reveló que siempre ha estado muy atenta a esas injusticias sociales, y que ha sido la escritura la que, ante la frustración de la impotencia de no poder arreglar el mundo, permitía convertir esas historias en un relato que la ayudaba a esclarecer las ideas y ver más claro en qué consistían esas injusticias. El efecto sanador de la escritura. Ahora, además, y a raíz de este merecido premio que tantos lectores celebraron, resulta un altavoz para muchas personas que le agradecen sus escritos y la difusión de esas historias, en las que cualquiera nos podemos ver identificados en algún momento. 

Algún lector quiso ver en esta novela una continuación de la primera, El último patriarca, y destacó la presencia rifeña tan implícita en los textos. Otros preguntaron por las pautas que se marca antes de lanzarse a escribir, a la que Najat contestaba que para ella era muy importante escoger bien las palabras, depurar el lenguaje, no utilizar palabras demasiado rebuscadas, ofreciendo un ritmo de lectura ágil, debido quizás a esa oralidad de la que proviene y a la que está acostumbrada. También nos habló de esa mágica atmósfera que crea al enfrentarse al papel en blanco, donde todos los sentidos están presentes, por los que se deja llevar, y que además, consigue trasladar a los lectores. Ilustraba la situación con el primer relato que escribió dedicado a su abuelo, en el que todos pudimos oler la chilaba de lana que éste llevaba camino del consultorio, a lomos del burro familiar, en Yo tambe sóc catalana

Algunos profesores hablaron de establecer esta lectura como obligatoria para estudiantes del BAC o de secundaria, por esa etapa de tránsito de la adolescencia a la edad adulta que relata, combinando dos discursos que acaban dándose la mano y que tienen todo que ver: el feminismo y la obsesión por el cuerpo. Tanto en oriente como en occidente, cree que las mujeres no saben cómo expresar su insatisfacción, y el sexo y el deseo se convierten en un instrumento en contra, precisamente, de ellas mismas. Desde su punto de vista, aún queda un largo camino por recorrer porque para ser libres, primero, tenemos que saber bien lo que queremos. Esta situación la relataba en otro de sus libros, La cazadora de cuerpos

Frente a la pregunta de si la situación había mejorado de antes a ahora, de las historias que nos narra en este libro, no es optimista, opina que la negación del feminismo y del racismo condiciona todo el debate, y así, no se puede combatir. Frente al negacionismo de algunos y a la instrumentalización de otros, la situación no mejora, aunque sí hay más voces, esperanza, y propone romper silencios, protegerse y esperar el momento adecuado para hacerse escuchar, establecer estrategias, y aliarse con otras mujeres en el camino.

Desde esta orilla le agradecieron dar voz y representación a los silencios recogidos dentro de una educación discriminatoria con muchas mujeres, la agradecieron retratar en sus libros esas situaciones cotidianas que todo el mundo debería conocer, con las que deberíamos acabar, en esa soñada libertad, tantas veces frustrada, de esas generaciones, algunas veces, perdidas, Y frente a las críticas recibidas en ocasiones, ofrece un buen remedio: leer sus libros, no dejarse llevar por frases o entrevistas en momentos puntuales, proporciona sus textos para que, a partir de ahí, se pueda establecer un diálogo que sabemos, enriquece a todas las partes. Gracias Najat, y enhorabuena por este merecido premio. 


martes, 5 de octubre de 2021

Club de lectura: Black, black, black, de Marta Sanz.


En la tercera sesión del club de lectura 4 Lecturas 4 Continentes nos reunimos en torno a la novela Black, black, blackPam, pam, pam, o incluso Bla, bla, bla... todas ellas la misma, de la genuina escritora Marta Sanz. Una mujer tan franca como inquietante, y que maneja, de manera magistral, la palabra escrita y oral. El pasado sábado 2 de octubre lectores de Bruselas, Chicago, Estambul, y hasta de Belgrado en esta ocasión, pudimos comprobarlo.

La escritora nos empezó desvelando sus primeros pasos en la literatura gracias al empeño de su padre, que la animó, además de a licenciarse en Filología Hispánica, a formarse en enseñanza ELE y en talleres literarios que perfeccionaron su estilo y la lanzaron a la escritura literaria. También es doctora y especialista en la poesía española de la transición. Desde un punto de vista intelectual, así como desde la construcción de la sensibilidad, ambas formaciones suplementarias fueron fundamentales para encontrar a la gran escritora que descubrimos hoy. Sus padres están muy presentes en su obra (su madre especialmente en  Lección de anatomía y su padre en Parte de mí, escrito durante la pandemia)

Le preguntamos qué suponían para ella los premios literarios, y admitió que es muy gratificante que te reconozcan la labor, aunque también puede abrumar. En Clavícula, narra la ansiedad que le produjeron los premios (Ojo Crítico, Herralde...) en su trayectoria literaria, un mundo distorsionado que la colocó al borde del abismo. Nos adelantó que esta obra será llevada al teatro en formato musical. De igual manera, admitió que los galardones son más placenteros que dolorosos, y pudimos comprobar la sonrisa de oreja a oreja que se la pone cuando reconocen su trabajo.

Una lectora hizo alusión a la consideración que de ella hacen como escritora de lo feo, Marta corrigió, de lo desagradable. Aprendió hace mucho que escribir no era sólo escribir bonito, que también se puede, en efecto, escribir feo, que cada cosa encuentra su camino, y su espacio: "contar las cosas de manera adecuada es añadir un plus". Se manifiesta como una escritora autobiográfica, que habla de las mujeres, de su forma de relacionarse, entre ellas y con su cuerpo. Para Marta hay dos maneras de entender la literatura, algo que te agranda los ojos y te muestra lo que no siempre quieres ver, o algo que te tranquiliza y adormece. Ella escoge la primera, y desde siempre ha preferido plantear conflictos a través de la palabra literaria, ese es su compromiso. Al escribir pone su cuerpo y su alma. Frente al concepto de literatura anoréxica, perezosa, asequible y altamente comercial, ella opta por el "barroco radical", la literatura llena de grasa, un libro que según ella puede ejemplificar esta tesis es Farándula. Marta necesita ir a la contra para dar otras alternativas a lo que debe ser.

La novela y el cine negro, asegura, forman parte de ella. Se ha sentido desde siempre muy atraída por la reinterpretación que el género hacía del realismo, y toda esa dimensión ética y política, fascinada por la música, la fotografía, el ritmo o los personajes de los grandes clásicos, Chandler, Highsmith... Sin embargo, en el s. XXI, se dio cuenta de que el género negro se había convertido en algo altamente previsible, y que no colocaba en ningún conflicto al espectador. Por eso decidió escribir esta novela negra Black, black, black, aunque con tintes reivindicativos, críticos con el devenir del género. Por aclamación editorial, continuó la segunda (Un detective no se casa jamás) y la tercera novela de la saga del detective Arturo Zarco (Pequeñas mujeres rojas), cerrando un círculo perfecto de percepciones y formas de entender la vida, el romántico y soñador Arturo Zarco, y la realista, deductiva e inteligente Paula Quiñones, la que conecta a Zarco con una realidad que este no quiere ver. En la trilogía pone de manifiesto la violencia entre Paula y Zarco, la violencia en las relaciones sexuales tóxicas, de lucha, de dominio.

Otro punto en común de toda su obra que destacamos en el club fue su humor, un humor negro, irónico, inteligente, que dice formar parte de su ADN, y que lo utiliza desde un punto de vista narrativo como la única manera de meter el dedo hasta el fondo de la llaga y que, aparentemente, no duela. Y la primera que pasa por ahí es ella misma. Opta por no tomarse las cosas demasiado en serio, "hay que reírse". 

El público aclamó, en diferentes opiniones el recurso del diario de Luz en la novela, segundo black, que nos invita a reflexiones como hasta qué punto somos responsables de nuestras ficciones, o si las ficciones pueden manipular las acciones cotidianas. Existe un juego continuo en el libro sobre la capacidad que puede tener la literatura para transformar la realidad. La autora lo ejemplificaba con los modos de representación de la violencia, y hasta qué punto pueden denunciar o normalizar diferentes acciones. Para ella, en este libro está todo, toda la violencia estructural de nuestro día a día: las envidias, la violencia machista, el abuso sexual, el maltrato a los mayores... pero también está implícita la posibilidad de cambiar todo ello, de cuidarnos y de cambiar lo que nos rodea.

Esta escritora atípica y valiente, busca lectores intrépidos y activos. Afirma que la literatura es un contrapeso a esa nueva forma de asimilar la información, pide al lector compromiso con su vida y experiencia para descifrar lo que hay debajo de la red de palabras, y tomarse su tiempo para ello. Hay una crítica política profunda en sus libros respecto al mundo en el que vivimos. Un buen libro no depende del tiempo que te lleve su lectura, sino de cómo la misma puede cambiarte la vida.

martes, 13 de julio de 2021

Club de lectura: Una novela criminal, de Jorge Volpi

Jorge Volpi, intelectual mexicano, inquieto y polifacético, un escritor del Renacimiento o simplemente una persona dispersa, como decía el mismo autor en clave de humor, nos regaló la tarde del sábado, desde Salamanca, a las orillas del Tormes, una maravillosa segunda edición del club de lectura 4 Lecturas 4 Continentes, en torno a la literatura, dedicada concretamente a la lectura Una novela criminal, Premio Alfaguara 2018. Política y literatura, poder e intelectualidad, esta relación es el motor de escritura de este autor valiente, comprometido, que no deja en ningún caso indiferente y que relata la cruda realidad tal y como es, para que después, el lector, pueda sacar sus propias conclusiones. 

Nos contaba como el Derecho, la carrera escogida en su juventud, nunca le apasionó y que, sin embargo, se ha visto obligado a ponerlo en práctica y a utilizar los conocimientos adquiridos en diferentes circunstancias, por ejemplo la novela que nos ocupaba, Una novela criminal, para la que estuvo cinco años investigando y leyendo expedientes, en el afán de recomponer un puzle que, bien tamizado, pudiera entregar a los lectores. Una historia donde además de relatarnos la vida y sucesos de Vallarta y Cassez, se pusiera sobre la mesa la manipulación política, la vulnerabilidad de los ciudadanos antes los medios de comunicación, y un sistema de justicia fallido, en este caso, en México.

Una novela criminal fue la vuelta para este escritor a escribir sobre su país, México, después de la novela La guerra de las palabras, el movimiento zapatista del año 1994, y que para él es el suceso mexicano más importante de los últimos tiempo por el impacto que tuvo a nivel mundial, por esa relación que el subcomandante Marcos tenía con intelectuales de todas partes del mundo. Y volvió a escribir sobre México después también de reivindicar durante varios años que los escritores latinoamericanos pudieran escribir sobre temas más allá de sus fronteras. 

Volpi, junto con esos otros escritores del Movimiento Crack, que él denominaba este sábado un grupo de amigos, que comenzó mientras estudiaban el bachillerato con tres integrantes y después se conformó con otros dos más y hasta 1993 no tuvieron nombre, comenzaron como un grupo de lectura y escritura que cometían excentricidades tales como la escritura a cuatro manos. Algunos mencionaron a Roberto Bolaño, como posible integrante, aunque chileno, de este grupo literario. Precisamente este grupo buscaba legitimidad para escribir sobre otros temas que no fueran puramente mexicanos, romper con el boom latinoamericano, sin embargo, al volver a México después de largas temporadas fuera, Volpi regresó en plena guerra abierta contra el narcotráfico, y se encontró con cadáveres, violencia, corrupción… ¿Cómo no escribir sobre todo eso? Ahora sí, quería volver a escribir sobre México, sobre lo que estaba pasando, y el caso Vallarta-Cassez le permitía, además de contar la intrigante historia, denunciar el sistema de justicia fallido en su país, consecuencia de esa ola de violencia tan terrible. 

Nos contó las razones que le llevaron a escribir esta novela, la historia era muy buena, contenía ingredientes propios de la buena literatura: tintes policíacos, una potente historia de amor, o interesantes conflictos diplomáticos; la segunda razón fue que pensó que también podía llegar a la verdad del caso, y aunque al poco de comenzar entendió que nunca llegaría a ese punto, sí creyó en poder escribir una novela de denuncia, capaz de incomodar, esto le pareció ya lo suficientemente importante. El público le preguntó si pasó o estaba pasando miedo por este libro, a lo que respondió que si no miedo, sí precaución. Las personas que aparecen en el libro son personajes reales, que si bien, ahora, muchas están en prisión o fuera del poder, en ese momento no lo estaban. De igual manera, presentarlo al Premio Alfaguara era una apuesta, un blindaje, y ganar el premio en 2018 el golpe definitivo para sentirse respaldado, pues para él la literatura no es sólo entretenimiento, es mucho más, en este caso, una puerta abierta a una dura realidad, importante de conocer.

En México se resuelven solamente el 4% de los delitos que se denuncian, y se denuncian el 10% de los que se comenten, con lo que se resuelven en total el 0,04% de los delitos cometidos, la cifra es pasmosa, y terrible. Esta increíble realidad, junto al resto de denuncias que aparecen en Una novela criminal, dan a conocer al lector una realidad mexicana desgarradora, todos los participantes pusimos sobre la mesa que se trata de un libro duro, que requiere de un esfuerzo, que después se ve recompensado, pues se trata al mismo tiempo, de una lectura imprescindible para conocer una realidad de la mejor pluma. 

El autor defendió el género de esta novela sin ficción, que no es una novela periodística, al estar escrita desde un punto de vista literario. Ante la pregunta de otro lector acerca de la complejidad y la cantidad de personajes, también destacó que en una novela sin ficción los personajes exceden al control y a la capacidad inventiva del escritor, los personajes son los que son, y no se pueden obviar o manipular. Y otro ávido lector destacó la interesante parte del libro de la pelea de gallos entre Sarkozy y Calderón, presidentes de Francia y México respectivamente, y cómo la opinión del narrador se entreveía más en estos capítulos que en el resto de la obra. 

Nos terminó contando la expectante primicia de que además de la radio novela, destacada por algún lector durante la tertulia por su calidad, próximamente se estrenará en Netflix una serie de la novela, actualizada con los asuntos ocurridos desde la publicación del libro hasta hoy. También nos desveló que le encanta Marruecos, y especialmente la comida marroquí, que lo ha visitado muchas veces, pero que nunca ha estado en Tetuán, así que quizás próximamente podamos verlo por la medina, o escribiendo sobre esta orilla, seguiremos leyéndole igualmente, pues la realidad que nos ofrece en cada libro es tan desgarradora como auténtica.




jueves, 27 de mayo de 2021

Club de lectura: Insolación, de Emilia Pardo Bazán

Este año 2021, en el centenario de la muerte de Emilia Pardo Bazán, redescubrimos a la autora de la mano del gran dramaturgo Pedro Manuel Víllora, profesor, crítico, escritor, director de escena... y muchas más cosas, pero sobre todo gran apasionado del teatro, de los clásicos, y por encima de todo, de Emilia Pardo Bazán, esa gran mujer que descubrió gracias a Ana María Matute, y de la que ha leído tanto lo que dice como lo que dicen de ella, en diferentes biografías que se han publicado sobre esta escritora decimonónica, especialmente en los últimos años. Nos recomendó la última biografía de la autora, de Isabel Burdiel, o la de Eva Acosta. También nos dejó con ganas de descubrir una perspectiva diferente con «La biografía canalla», de Ana Martos. 

A Pedro le encanta trabajar sobre el patrimonio cultural español, investigar sobre la herencia cultural, social y política, que conforma la actualidad que hoy conocemos, y por eso gran parte de su trabajo son adaptaciones de grandes autores que acercan la literatura a ese maravilloso balcón que es el teatro. La tarde del pasado jueves 20 de mayo consiguió transmitirnos esa pasión por Emilia Pardo Bazán, una mujer valiente, adelantada a su época, que hablaba de sentimientos, de política, que reflexionaba en alto, y muy claramente además, y que también se documentaba minuciosamente para poder retratar la sociedad del s.XIX de forma impecable en sus novelas, cuentos y artículos periodísticos. Una mujer muy prolífica y apasionada, que a día de hoy es un placer leer, tanto por la sencillez y amenidad de sus textos, como por la vigencia de muchos de los temas que retrata y pone sobre la mesa. La semana anterior, pudimos disfrutar de diferentes homenajes a la autora, el día que se cumplía, exactamente, el centenario de su muerte, 13 de mayo: desde el Instituto Cervantes de Fez, La habitación propia de Doña Emilia Pardo Bazán, una conferencia de Rosa Amor del Olmo, que el año pasado nos acompañó para hablar de Benito Pérez Galdós en el club de lectura de «Aita Tettauen», y el homenaje de la RAE, que le otorgó, simbólicamente. el asiento número 47, negado en su día por el simple hecho de ser mujer. 

El club de lectura dedicado a Doña Emilia en Tetuán, contenía en esta ocasión un ingrediente nuevo, diferente, la posibilidad de visionar la adaptación teatral de la novela «Insolación», desde la Teatroteca del Centro de Documentación de las Artes Escénicas y de la Música, realizada precisamente por Pedro M. Víllora, y con un elenco de actores digno de mención: María Adánez, Chema León, Pepa Rus y José Manuel Poga. Nos contó cómo la obra no había sido un encargo, sino un empeño personal, para el que contó con un presupuesto ajustado, que supo aprovechar muy bien, jugando, entre otros aspectos, con una escenografía sencilla pero muy original, con vestuario, luces y colores, que nos hacían sentir ese poder del sol y la embriaguez de la naturaleza, ese naturalismo que envuelve la literatura de la autora.

Y así los días previos, y también los posteriores, pudimos disfrutar tanto de la obra literaria de Emilia Pardo Bazán como de la adaptación teatral. En esta adaptación, nos confesaba Pedro Víllora, se tomó licencias varias para poner en boca de la protagonista palabras que en la novela son reflexiones, para hacer conclusiones y orientar al espectador sobre la gran figura de esta escritora, así como de la parte biográfica que contiene esta obra: la historia de amor de Emilia Pardo Bazán con Lázaro Galdeano, el juego con su apellido en uno de los personajes de la historia, que aparece también en otra de sus grandes novelas: «La madre naturaleza». Un libro, compendio de artículos de la autora, fue el que más ayudó al dramaturgo en la adaptación, especialmente par ala creación del guion: «La mujer española y otros escritos».  

Los lectores destacaron la intensa historia de amor, la relación entre los personajes, alguno quiso vaticinar que la protagonista quizás podría sentirse un poco por encima del amado, otros vimos que las reflexiones de la escritora reflejaban muy bien sentimientos contrapuestos, lo que uno siente y lo que se puede permitir, la débil línea que separa la corrección y la pasión... También nos divertimos recordando conversaciones políticas del libro, entre la protagonista y su alter ego, conversaciones de perfecta actualidad, como parece que lo estaban hace ciento cuarenta años. Es en la vigencia de los escritores donde se demuestra su valía e interés, No hay duda entonces de la valía y el interés de Emilia Pardo Bazán.  

Si aúno no os ha entrado el gusanillo de descubrir a esta gran escritora, sólo nos queda recomendaros la entrevista realizada ayer 26 de mayo, en el programa de radio Punto de enlace de RNE, donde podréis escuchar de nuevo a Pedro Manuel Víllora, que seguro os transmitirá esa pasión suya por Emilia Pardo Bazán. Y para seguir disfrutando de ella, os invitamos también a reuniros con lectores de todo el mundo en el próximo club virtual de lectura del Instituto Cervantes, en junio, dedicado a la obra «La madre naturaleza»

martes, 20 de abril de 2021

Club de lectura: Don de lenguas, de Rosa Ribas


Inauguramos club de lectura a cuatro bandas de título sugerente: 4 Lecturas 4 Continentes. Este club, además de estar acompañado por un blog que comenta la lectura y fomenta el debate asíncrono entre lectores, tiene la característica de permitir el debate e intercambio de impresiones con lectores de diferentes partes del mundo en torno a la misma obra, ¿habremos leído todos el mismo libro? Rosa Ribas dice que siempre es un libro diferente, y pudimos descubrir que las reflexiones de los lectores no atienden tanto a fronteras políticas como al bagaje lector de cada uno de nosotros. 

Este sábado inauguramos este proyecto con el libro Don de lenguas, de la escritora Rosa Ribas, con la que nos reunimos por videoconferencia cincuenta apasionados lectores de las bibliotecas de Estambul, Chicago, Tetuán y Bruselas, y pudimos comentar la lectura en este orden. Nos quedamos con dos frases y mensajes de la autora en este club de lectura, que resumen y definen la obra que teníamos entre manos: "La literatura te puede salvar la vida" y "los filólogos no somos aburridos, y los bibliotecarios tampoco". El contexto lingüístico, presente en toda la trilogía, era la premisa para la creación de esta interesante y original obra, y de los otros dos títulos que le siguen: El gran frío y Azul marino, que conforman la Trilogía de los años oscuros, publicado también en un solo volumen. 

Rosa nos contaba esa tarde de sábado cómo se mete de lleno en su proceso creativo, la escritura, como antes lo hacía como profesora de español, al cien por cien, definiéndose como una persona que se entrega a todo lo que hace y no deja nada a medias tintas. Hablamos de su trayectoria profesional, de Barcelona y su periferia, de los ambientes que retrata, o de cómo se ilusiona con sus personajes, a los que cuida y admira y de los que nunca se cansa, pues si así fuera asegura no podría continuar escribiendo sobre ellos, por eso en sus sagas no supera nunca los tres o cuatro libros. Confesó también que jamás podría deshacerse de ellos, por ejemplo matándolos. Y tras la pregunta de algún lector, confesó que con la que más se identifica de todas sus investigadoras es con Irene Ricart, de La detective miope. Nos desveló también que no puede estar escribiendo dos novelas al mismo tiempo porque se vuelca en la historia y los personajes por completo.

Desde Estambul nos descubrieron algunos anacronismos del libro que dieron cancha libre a la autora para dictaminar cómo algunos lapsus o imaginativas referencias eran tan absolutamente necesarias como propias del autor que las crea, que hasta los fallos o errores dentro de los libros de un autor dotan a esa novela de un carácter y autoría muy propio, único, y en definitiva nada aburrido. También desde Estambul destacaron la curiosidad por la escritura a cuatro manos de esta trilogía, Don de lenguas, de Rosa Ribas y Sabine Hofmann, y la escritora nos habló de ese proceso de escritura donde cada una tenía una constelación de personajes, y cómo desde esa perspectiva de los diferentes personajes, decidían quién contaba la historia en el siguiente capítulo, un proceso sin duda interesante y nada fácil, organizar era lo más sencillo en la escritura a cuatro manos, decidir cómo contarlo, es decir, la escritura en sí misma, no tanto. 

Precisamente, una lectora de Chicago destacó un personaje de la novela al que calificó como uno de los grandes de la novela: el policía Isidro Castro, un ser despreciable que se transforma al entrar a su casa, y que va creciendo a medida que le vamos conociendo, con una parte muy oscura y otra, sin embargo, también luminosa.

Al hilo de la importancia de la contextualización histórica de sus tramas, Rosa nos desveló el placer de documentarse para recrear una época, en este caso una Barcelona gris, de posguerra, que nada tiene que ver con la Alemania de posguerra, país que conoce bien. Donde sí eran igual de tenebrosos ambos paisajes era en los ambientes rurales, pues si hablamos de una Barcelona gris en la década de los cincuenta, en los pueblos podemos hablar de la España negra. En este ambiente sucede el segundo título de la trilogía, El gran frío, ambientado en uno de los inviernos más fríos que se recuerdan, el de 1956, en una España rural, pobre, deprimida y llena de miedos... una de sus obras más cinematográficas, respondió Rosa a una pregunta de Bruselas, aunque muy oscura. En Bruselas destacaron también cómo cada libro de esta autora te produce sensaciones tan diferentes.

En Chicago estaban fascinados por ese contexto histórico retratado en Don de lenguas, por el que viajaron al pasado durante muchas páginas. También compararon a Rosa Ribas con Carmen Mola, como escritora actual y relevante del género negro, y preguntaron a la autora por sus referentes literarios. Entre otros, Rosa Ribas destacó su predilección por la escritora francesa Fred Vargas, de la que le fascina dice, todo lo que escribe. También destacó a Raymond Chandler y la lectura sin prisas. Asegura que todo lo que leemos nos da modelos de vida, ideas... que van llenando la mochila de cada uno de nosotros, junto a otras referencias culturales como la familia. Y es que si en la trilogía que nos ocupa las referencias lingüísticas y literarias son dos protagonistas más, en su última saga, que se encuentra actualmente promocionando, ese protagonista es la familia: Los buenos hijos, continuación Un asunto demasiado familiar.  

Desde Tetuán, ya apurados al encontrarnos completamente fuera de tiempo, precisamente un filólogo apuntó la frase de Rosa Ribas con otra suya: "los filólogos somos necesarios, parece que no pero sí", otra lectora apuntó que se había leído la obra en un sólo día, completamente absorbida por la trama y la forma, y ambos destacaron igualmente el contexto histórico, felizmente olvidado, y la naturalidad, frescura, humor y originalidad de la escritura de la obra. Rosa Ribas puntualizó entonces la importancia de la lengua también en la evocación, sin necesidad de contar todo lo que escribe, dejando al lector averiguar y descubrir por sí mismo, y es que quizás ahí radica la magia de sus libros, ese factor sorpresa que produce experiencias tan placenteras. 

Os recomendamos seguir leyéndola, por este placer tan sugerente primero, y porque esta autora consigue trasladarnos a otras épocas, nos descubre personajes que por malos que parezcan siempre tienen también otra cara, donde algunos ven tristeza y otros mucho optimismo, ¿y tú de quién eres?

lunes, 7 de diciembre de 2020

Club de lectura: Encuentro con Saïd El Kadaoui

El pasado jueves 3 de diciembre nos encontramos más de veinte lectores con Saïd El Kadaoui, de forma virtual, para comentar con él tres de sus libros: Límites y fronteras, No y Radical(es). Una tarde de reflexiones, preguntas y mucha honestidad en las palabras de autor y lectores, que nos llevaron a hablar de tabúes, los que Saïd rompe en cada libro que escribe, de identidades colectivas, de la fragilidad de la democracia, o de la importancia de la calidad humana en la política actual. 

El escritor Saïd el Kadaoui durante el encuentro.
Estas son las palabras que le lanzamos a Saïd El Kadaoui, para conocerlo un poco más, algunos días antes del encuentro, y estas son, en mayúsculas, las palabras sugeridas por el autor. 

Leer: VIVIR: Escribir: LUCHAR; Literatura: SABER;

Marruecos: ANHELO; España: REALIDAD; 

Nacionalidad: ALGO; Identidad: CAMINO; 

Emigración: VALOR; Éxito: REALIZACIÓN; 

Pasado: MINA; Futuro: QUIMERA

Nos ha contado también que en su tiempo libre le gusta leer, viajar cerca, lejos, moverse, esquiar en invierno y el mar en verano. Su destino preferido por encima de todos es Marruecos. Su mejor etapa vital es ahora, a partir de los cuarenta. Dice que las catedrales se construyen a los treinta: consolidar la relación de pareja, los hijos, los proyectos... Y a los cuarenta empiezas a disfrutar de lo conseguido. Su sueño por cumplir, escribir el próximo libro. Al preguntarle por su género literario favorito, no sabe elegir, nos dice que novela, ensayo, biografías... y cuando le preguntamos por un libro que le acompaña siempre, tampoco puede quedarse sólo con uno: El mundo de ayer, de Stefan Sweig, El mal de Portnoy de Philip Roth, El buda de los suburbios, de Hanif Kureishi, y Una educación sensorial de Rafael Argullol.

Sin duda lo más interesante es leer a este gran escritor y psicólogo que, de manera ágil, amena y comprometida nos habla de identidad(es), migración, política, cultura, sociedad... ¿todo esto en un sólo libro? No, en varios, en todos los que lleva escribiendo desde los veintitrés años, en torno a temas que le tocan muy de cerca, que vive de forma personal y profesional, y nos traslada a los lectores haciéndonos partícipes de sus reflexiones. Muchos lectores nos dimos cuenta, a través de sus textos, de la importancia de la psicología para transformar la mente, y con ella el mundo.

Límites y fronteras es un viaje, y el personaje principal, Ismael, representa a mucha gente a la que se ha ido encontrando en el camino. En este libro hay violencia, locura, incomprensión, y también mucho amor, y diferentes formas de canalizarlo. La sutil diferencia entre la locura y la cordura, la importancia de sacar a la luz los conflictos internos, que pueden derivar en un enriquecimiento personal, o en una rotura completa.

Yasmina, profesora y lectora, con el libro NO.    

No son las memorias fragmentarias de un personaje, marroquí del Rif trasladado a Cataluña a los siete años, compuestas por todas las piezas del rompecabezas de su vida: la identidad, el sexo, los amigos, la familia, la escritura, la literatura, la docencia, el amor o la paternidad. Especialmente destacables, el sexo, para algunos de los presentes en el debate es el motor del personaje, que el autor también apuntó como tema presente en importantes libros de la literatura marroquí y tradicional fuente de frustración. Y, sobre todo, la identidad, una identidad ambivalente y compleja, en continua evolución. Su análisis es lúcido y crítico. Apela siempre a la racionalidad, o a la falta de ella, en la relación que se establece hoy con el islam. Ese islam para él, puramente ritual, fuera de la historia, que se resiste a evolucionar. Pero en la reacción está la esperanza, en sus propias palabras: 

"Es en el decepcionar, en el transgredir y en el subvertir donde se halla la semilla de ese nuevo ser que anhelamos".

Radical(es) es la culminación de esta "saga" identitaria del autor, en la que nos va explicando en forma de ensayo todas esas preocupaciones vitales expuestas en las novelas anteriores. Destacan las anécdotas ilustrativas de cada teoría, y la urgencia de muchos de los temas tratados: la importancia de conocer el humanismo islámico, la igualdad de derechos y oportunidades para hombres y mujeres, los beneficios de la identidad múltiple, y las dificultades de la integración en el proceso migratorio.

Todo esto rodeado de los autores y las obras que inspiran y acompañan al escritor, entre ellos, El hombre roto o las lecturas del feminismo islámico en autoras como Fátima Mernissi o Naoual El Saddawi. Saïd El Kadaoui viene mucho a Tetuán, decía que sería su próximo destino en cuanto se pueda volver a viajar normalmente, y esperamos poder verle pronto por aquí, saludarle personalmente y poder realizar más actividades con él. Mientras tanto seguiremos leyéndole, a él y a los autores que nos regala en  las bibliografías de sus libros. ¡Gracias Saïd! Por tu tiempo y por tus palabras.

Algunos lectores durante el encuentro con el autor, destacado en amarillo el autor, Saïd El Kadaoui.



viernes, 16 de octubre de 2020

Club de lectura: Microrrelatos



El pasado 24 de septiembre nos reunimos, en Tetuán y en Ceuta, por separado, y en línea los primeros, para comentar el primer club de lectura de este curso académico que, como ya veníamos haciendo durante el curso anterior, contaba con la presencia de los autores de los textos, en esta ocasión, los lectores del club de lectura, convertidos ahora también en escritores. Desde la biblioteca de Ceuta leyeron y grabaron los microrrelatos antes de comentarlos, y así podemos disfrutarlos en el siguiente vídeo editado por Radio Televisión Ceuta. Próximamente los difundiremos en podcast, por separado, y en la voz de los autores de los microrrelatos. 

En Tetuán contamos con ocho microrrelatos que tenían en común un exquisito uso del lenguaje utilizado, diciendo mucho con pocas palabras y creando sorprendentes imágenes mentales. Así, de la mano de estos autores noveles viajamos a recuerdos de la infancia grabados en la memoria, sentimientos pasados que determinan el presente, donde lo que nos rodea se convierte en respuesta de lo que llevamos tanto tiempo buscando. Y una temática variada y compartida por los clubes de ambos lados de la frontera: malos tratos, amor, migraciones, libros y COVID. 

Aventuramos conocer la clave del éxito literario a raíz de estas lecturas: partir de la experiencia propia para después poder ponerte en el lugar del otro, hacer sentirse al lector identificado, atraído, interesado... Relatos intimistas y sinceros que dieron para comentar largo y tendido al mismo tiempo que jugamos a descubrir a los autores de los mismos a partir de las valoraciones a ciegas de los textos. Interesantes interpretaciones las que habían producido los textos en los lectores, imaginando finales o situaciones completamente diferentes, como el caso de Mar de sueños, con perfecta intención de final cerrado, aunque resultó estar abierto a infinitas interpretaciones.. 

Nos sorprendieron poéticas metáforas encontradas en los textos como "el mar se hizo tal vez para la espera", "soy como espada mellada en vaina acicalada", o "coged las rosas mientras podáis"; la esperanza e ilusión en títulos como Hakuna matata; la pasión de El eunuco, la verdad de La mujer desnuda; o la sugerencia implícita del microrrelato más corto de todos, de tan sólo siete palabras, Un mundo extraño a mi. Y de los microrrelatos de Ceuta destacamos el desconcierto que produce Pasar página, la originalidad de Carpe Diem o Indignación y los buenos prototipos de microrrelatos como Doña Leticia y Carmen, Pilar, playa silla, libro... Os invitamos además a leer la reseña del club de lectura de Ceuta disponible en el blog del grupo de lectura

miércoles, 22 de julio de 2020

Club de lectura: La ridícula idea de no volver a verte, de Rosa Montero


Buscar el sentido de la existencia contándonos nuestra propia historia, liberarnos a través de la narración, de la literatura... esto nos propone Rosa Montero en su inclasificable libro La ridícula idea de no volver a verte, una historia de dos grandes mujeres que nos cuentan el desgarro interior, el inmenso sufrimiento, ante la pérdida del ser querido: "cuando el dolor cae sobre tí, lo primero que te arranca es la palabra". 

Rosa Montero durante el club de lectura.
Y precisamente la palabra es lo que nos ofreció Rosa Montero en el audiolibro narrado por ella misma, y durante la tertulia del pasado 9 de julio que celebramos en colaboración con la Embajada de España en Marruecos, y con el resto de centros del Magreb. Una palabra tierna y cercana, curtida y coherente, que hacen de esta gran escritora una de las voces más importantes de la literatura española actual, y que nos lleva contando la historia de España, de importantes mujeres, y la suya propia a través de los personajes que crea en sus textos, desde el fin de la dictadura española. Imaginación y sentimiento en perfecto equilibrio, un imán para cualquier lector que tan sólo tiene que comenzar cualquiera de sus títulos, todos disponibles en la biblioteca del Instituto Cervantes.

La ridícula idea de no volver a verte es un libro que habla de la muerte, de la pérdida, y del valor y de la reinvención que uno mismo debe experimentar ante situaciones inesperadas, con las que no contábamos. Rosa nos contó que no es un libro de autoayuda, ni de duelo, pero que es el lector el que clasifica sus propias lecturas a su antojo. Sí estuvo de acuerdo en cambio con algunos lectores en que este libro es un canto a la vida, y que lo que le han transmitido los lectores no han sido historias tristes sino todo lo contrario, historias llenas de luz, el descubrimiento de la belleza dentro del horror. Un libro que nos introduce de lleno en las grandes cuestiones vitales, con mucho peso dentro de nuestra existencia, para, poco a poco, y a medida que vamos avanzando, alzar el vuelo y alcanzar así... la ligereza.

Mujeres fuertes, con voluntad y pasión, que rompen el mundo, continuas referencias científicas y humanísticas, la importancia del amor y de la pasión, la culpabilidad, el peso de la familia y de la infancia en nuestro "yo" adulto, la lucha entre nuestro consciente e inconsciente, la libertad... tantos temas, tantas impresiones..., alguna lectora transmitió la imposibilidad de trasladar sus comentarios en apenas cinco minutos, era la tercera vez que leía el libro, en diferentes momentos vitales, y cada lectura le sugería nuevas reflexiones. 

Aunque Rosa Montero nos contaba que había sido su primera experiencia en audiolibro y que no tenía ningún otro en mente, le animamos a seguir haciéndolo, porque la experiencia del oyente ha sido maravillosa, porque este título, quizás por el contenido, quizás por la esencia misma de la escritora, parece haberse escrito para ser narrado, precisamente por ella. Y queremos más experiencias de este tipo, que Rosa Montero nos siga acompañando con sus letras y con su voz en otros audiolibros. 

"Pero supongo que no hace falta vivir mucho, y lograr aprender de lo vivido, para llegar a comprender que no hay nada tan importante ni tan espléndido como el canto de una niña bajo una higuera"
Rosa Montero, La ridícula idea de no volver a verte.

Lectores y asistentes, de África, América y Europa, al club de lectura celebrado a través de Zoom.

viernes, 15 de mayo de 2020

Club de lectura: Aita Tettauen, de Benito Pérez Galdós


Hemos escogido a Benito Pérez Galdós para disfrutar de la lectura en estos momentos donde hay más tiempo para leer que hace unas semanas, en los que confiamos en la literatura para salir reforzados de esta crisis mundial. Quizás también ha influido en la elección del autor el hecho de que este año celebremos el centenario de su fallecimiento, que todas las actividades que se han podido realizar a finales de 2019, y los primeros meses de 2020, en torno a este gran escritor nos animan a conocer sus obras, y que las actividades que se han pospuesto, quizás nos encuentren mejor preparados, con más títulos leídos, para seguir conociendo a este genio de la literatura cotemporánea en su faceta de novelista o de historiador, a través de sus novelas o de sus Episodios nacionales.

Además del hecho de realizarlo en línea, la originalidad de este club de lectura radica en que se celebra hasta en tres ocasiones con diferentes especialistas para cada momento, desde los Institutos Cervantes de Tánger, Tetuán y Fez. Diferentes visiones de la obra contando con la experta galdosiana, Rosa Amor del Olmo, la periodista y escritora Ada del Moral, el traductor Omar Bouhachi, premio nacional de traducción 2014, y el hispanista Hassan El Arabi; y por supuesto el entusiasmo de los lectores e interesados en este escritor, que enriquecen con sus experiencias lectoras estos encuentros literarios.

Aita Tettauen, una llamada para movilizar a voluntarios a la Guerra de Tetuán. Así nos traducía, del árabe, el título Omar Bouhachi, el gran traductor de Galdós, que asegura que la dificultad de traducir las obras de este prolífico autor, que impregna sus textos con gran cantidad de referencias culturales y expresiones coloquiales, se van diluyendo a medida que se va introduciendo en su rico universo, en ese estilo realista que caracteriza sus obras, mostrando lo que hasta entonces nadie se había atrevido a mostrar: la verdadera cara de la sociedad de la época, contando la historia desde abajo, y desde dentro, con sus luces y sombras, narrando la hipocresía de las clases acomodadas, las fortalezas del pueblo español y la esperanza en las nuevas generaciones. 

La batalla de Tetuán, de Mariano Fortuny. Cubierta del libro electrónico: Aita Tettauen (Linkgua).
Don Cuco lo llama Rosa Amor, por esa pericia que demostraba en sus textos, entre la denuncia de la barbarie y el placer que quería ofrecer a sus lectores, donde posicionarse era demasaido arriesgado, para que siguieran leyéndole, recordando que su economía doméstica dependía de ello. De ahí el desencanto final, el último capítulo, una licencia que se permite Galdós para asegurarse su éxito como escritor, autocensura que él mismo se aplicaba. Rosa, gran admiradora del escritor, lleva más de treinta años estudiando y difundiendo la obra de Galdós desde la editorial Isidora, y durante el club de lectura nos introdujo en la mirada de Galdós, en su visión de denuncia de un escritor adelantado a su tiempo, feminista, ecologista, defensor de los derechos humanos...  grandes actitudes que aplicaba tanto a sus novelas como a su vida cotidiana. Una de las curiosidades personales del autor que más sonrisas despertó fue la máquina de coser que Galdós regalaba a todas sus conquistas, una forma de apoyar a que se ganaran la vida sin depender de ningún hombre.

Por esta y por otras curiosidades desveladas, con inmenso respeto y admiración, Ada del Moral nos recomendó intensamente la biografía de Benito Pérez Galdós novelada por Rosa Amor, Galdós: diálogos biográficos. Y lanzó una reflexión en torno a los personajes de los episodios, arquetipos vigentes en la actualidad, un tema que ya había surgido además en el club de lectura de Tánger: los debates familiares, las identidades móviles entre dos y tres culturas, o personajes como Juan Santiuste, que si bien en este episodio nacional parece un romántico pacifista, se acaba convirtiendo en un ególatra sin fundamento en La rapita, el episodio que sigue a Aita Tettauen, y que últimamente se están editando juntos, por la editorial Akal e Isidora (en árabe). Circunstancias que nos obligan a seguir leyendo a Galdós, maestro sutil, también de la intriga. 

Algunos lectores compartieron la oportunidad de coger de casa esos libros que les llevan acompañando toda una vida, mirándoles desde las estanterias, ediciones antiguas que han encontrado en ésta la ocasión ideal para leer y compartir la obra en compañía. También destacaron, desde la orilla marroquí, la admiración hacia el autor por el recorrido descrito en el libro, una mirada que construye la realidad pasajística de la época desde Ceuta hasta Tetuán pasando por los Castillejos, el lago Asmir, Monte Negrón o Río Martín, acompañados del intenso levante en ocasiones, el clima característico de la zona. Hasta llegar finalmente a la medina de Tetuán, con sus diferentes barrios y la alcazaba, zonas que desde aquí reconocimos con emoción, y que demuestra lo bien documentado que estaba el autor.  Esta forma de describir los paisajes trajo a colación a otro gran escritor del realismo decimonónico, Vicente Blasco Ibáñez.

También sorprendió Galdós por la lucidez de la narración y los detalles de las diferentes batallas, donde Omar nos contó cómo se documentó. Benito Pérez Galdós publicó en un periódico de la época la intención de escribir sobre la Guerra de África (o de Tetuán), y Juan Ruíz Orsatti tradujo para él de fuentes árabes la contienda, que le enviaba a través cartas. Así presenta Galdós este gran episodio, documentándose desde la visión marroquí y la española, ofreciendo uno de los episodios nacionales que más trabajo le costó escribir.

Nos dio tiempo a imaginar lo que hubiera escrito Galdós sobre el coronavirus, soñamos con rutas literarias una vez se restablezcan las comunicaciones terrestres, con la presentación de la nueva edición ampliada en árabe de Aita Tettauen, y nos animamos a seguir leyéndole a través de las recomendaciones e impresiones de los lectores. Una de las lectoras recomendó además Trafalgar y Miau. Rosa nos recomendó también algunas de sus obras imprescindibles: Marianela, Gloria, La desheredada, Doña Perfecta, Misericordia, Tristana o Electra. 

Y nosotros os recomendamos, actualmente, la lectura en formato digital de las novelas y episodios del autor, o descansar de las pantallas disfrutando de las adaptaciones dramatizadas en formato audio de los Episodios nacionales en RNE, y enriquecer las lecturas con los estudios críticos de la revista Isidora, disponible en el recurso electrónico Digitalia

Además de los diferentes enlaces de prensa, radio y televisión sobre el autor que nos ofrecen una completa visión que anima y promueve la lectura del máximo representante de la novela española después de Cervantes:

viernes, 21 de febrero de 2020

Club de lectura: El tiempo de los emperadores extraños, de Ignacio del Valle


El pasado 20 de febrero celebramos el primer club de lectura de 2020 dedicado a una de las obras más premiadas de Ignacio del Valle: El tiempo de los emperadores extraños. Segundo título de la saga de suspense histórico, que abarca un convulso periodo del s.XX, de 1939 a 1947, protagonizada por el sargento Arturo Andrade, un investigador vivo, sagaz, y con interesantes matices que nos acercan un poco al autor de la serie, Ignacio del Valle, que, además de compartir unos intensos ojos azules, tienen en común el talento de saber mirar, escuchar, y fijarse en los pequeños detalles para descubrir todo lo que no aparece a simple vista. Ignacio del Valle nos acompañó durante la tertulia literaria, y con él pudimos hablar largo y tendido de toda su obra así como de su faceta como escritor. 

Ignacio del valle y sus lectores durante el club de lectura en la Biblioteca Vicente Aleixandre del Instituto Cervantes de Tetuán el pasado 20 de febrero de 2020.
Este escritor, como tantos otros, decía, se sabe vanidoso, no confía en la inspiración y sí en el trabajo diario y en la lectura para llegar a alcanzar el éxito con cada título que publica. Asegura tener claro antes de arrancar una novela el punto de partida y hacia donde quiere ir, mientras tanto va inventando el camino para llegar hasta allí. Es la historia, y las mil historias que esta encierra, lo que le anima a escribir, su pasión por la realidad es absoluta, a la que adhiere creativas ficciones policíacas que enganchan al lector. 

En esta ocasión, en esta novela, es la masonería el importante elemento de suspense y, a ritmo trepidante, Ignacio nos relata un importante episodio histórico de mitad del s.XX desde las entrañas: la participación de España en la Segunda Guerra Mundial con la División Azul, y la dureza del día a día de esos militares en el Frente de Leningrado, su relación con rusos y alemanes y el genuino carácter español que acompañaba, con sus luces y sombras, cada personaje del libro. Un carácter que causaba mofa entre los alemanes y que, al contrario, era mejor recibido por los rusos. El frío es también un protagonista en la novela, un silencio sobrecogedor que te acompaña en cada página, con el que el autor consigue transportarte a aquella época y a aquel lugar, a través de rigurosa información histórica y una creatividad infinita, forjada a base de historias encontradas en conversaciones, viajes, lecturas o películas.

Ignacio del Valle en la biblioteca.
Hablamos también del rodaje de la película, Silencio en la nieve, basada en la novela, en la que el autor pudo estar presente y resumió de la siguiente manera: Lituania, -25ºC, y kilos y litros de té y pastas. Durísimas condiciones de rodaje que, por otro lado, dieron credibilidad y consiguieron una magnífica obra bélica, con actores de la talla de Juan Diego Botto o Carmelo Gómez. La primera imagen de la película, las cabezas de los caballos congelados en el lago son el pistoletazo de salida a una historia de continuo suspense con grandes episodios de acción que Gerardo Herrero, el director, ha sabido trasladar de forma magistral a la gran pantalla, aunque, como suele pasar, toda la información y creatividad del libro no se haya visto igualmente reflejada. 

Y de ahí pasamos al romanticismo del s.XIX, no el del ramo de flores y los poemas de amor, sino la cuna del nacionalsocialismo, todos los demonios que nacen debajo de la corteza de la civilización, demonios que el escritor encierra en sus personajes, visibilizándolos, mostrando la humanidad de cada uno de ellos a través de sus contradicciones, la ausencia de lo absoluto, del bien o del mal, y la percepción de todo lo fantástico que podemos encontrar en la realidad a través de las referencias culturales de cada uno de nosotros.

Una tertulia que dio mucho de sí, que nos permitió preguntar y conocer todos los secretos de este gran escritor que sin tapujos compartía sus referencias culturales y sus rutinas, que nos permitió comparar su estilo con otros del todo diferentes, como la autoficción de Manuel Vilas; recordar otras obras sobre la División Azul de Almudena Grandes o Lorenzo Silva. Y otras obras suyas como Busca mi rostro, novela que deja de lado la saga de Arturo Andrade para mostrarnos un importante hecho histórico mucho más reciente: La Guerra de los Balcanes, y algo más importante aún, el implícito mensaje de la fragilidad de la civilización tal y como la tenemos construida. Un título que enganchó también a algún lector aducido en el universo de Ignacio del Valle, con el que esperamos contar en otro club de lectura, quizás el de su próximo libro de la saga Andrade, el sexto ya, que aparecerá próximamente. 

jueves, 13 de febrero de 2020

Presentación de Javier Otazu: Marruecos, el extraño vecino


ExiTAZU de público en la presentación del aclamado libro sobre Marruecos y sus curiosidades políticas de la mano de su escritor, el periodista de la Agencia EFE, Javier Otazu, presentado por Abderrahman El Fathi, jefe del Dpto. de Estudios Hispánicos de la Universidad Abdelmalek Essadi de Tetuán, el pasado jueves 12 de febrero en el salón de actos del Instituto Cervantes de Tetuán. Una charla que había creado mucha expectación y que por supuesto no defraudó ya que su protagonista nos amenizó la tarde como estamos habituados a leer en sus artículos, de forma rigurosa, irónica, y muy divertida.

De izqda. a dcha. en la mesa: Abderrahman El Fathi, Javier Otazu y Mª Dolores López, directora del IC de Tetuán.

Javier Otazu es un gran conocedor de Marruecos, afincado en Rabat desde hace ya una buena temporada que, además de investigar, se describe como un gran curioso, inquieto y amante de la cultura, la política y las contradicciones de este país vecino, y precisamente en las páginas de este libro se percibe ese cariño y ese respeto por Marruecos. ¿Vecino extraño? Seguro que no para todos, el público destacó esta palabra con la que el autor, aún sin haberla elegido él mismo, estaba muy feliz de la elección por parte de la editorial. El libro, dirigido en un principio a un público español, finalmente ha creado más expectación de la prevista en este otro lado del Mediterráneo, donde la palabra "extraño" no ha gustado tanto. Pasiones y reflexiones que dejaron huella durante la presentación, al escuchar entre el público voces que agradecían una visión tan clara, aunque extranjera, de temas tan propios como tabús en la sociedad marroquí, y otras voces que no estaban de acuerdo y acusaron al periodista de partidista tan sólo por mencionar algunos temas poco tratados generalmente en la sociedad, o especialmente por ser tratados por un extranjero. 

Javier Otazu durante la presentación.
Y es que precisamente como extranjero, Javier aseguraba ver cosas que el marroquí puede no percibir por tener ya tan vistas y asimiladas, quizás es este punto de vista el que pueda resultar más atractivo, verse desde otros ojos, reflexionar desde otro punto de vista: enriquecimiento, comparación, crecimiento... las mezclas siempre resultan exitosas cuando hay intención de hacer las cosas bien. Ilustraba esta idea con el ejemplo del mqadem, una figura con altas probabilidades de exportar a otros países por el control que ejerce sobre la población, y toda la información capaz de recabar, sin cámaras de vídeo vigilancia ni reconocimiento facial, ¡y sin despacho! ¿Qué más se puede pedir?

Este gran periodista siente la necesidad de contradecir, preguntar, investigar y especialmente de no conformarse, se preguntaba ¿qué clase de periodista sería entonces si no lo hiciera? Empujar las líneas rojas, o barreras negras como las llamaron desde el público, es un deber en su profesión, y crear debate al respecto también. Y en respuesta a alguna intervención dejó claro que los temas escogidos en el libro no han sido elección propia, son los temas que se están debatiendo ahora mismo entre la sociedad marroquí: la ambigüedad de las leyes, las libertades individuales, la igualdad, la moralidad, el control migratorio... y cómo todos los agentes sociales están involucrados en esos debates impidiendo o facilitando resoluciones, desde la sociedad marroquí a las instituciones. Si las leyes son restrictivas, la culpa está bien compartida, decía el periodista, ilustrando su teoría con la famosa frase ¿quién fue antes, el huevo o la gallina? 

Todo un arte tratar temas tan sensibles con una sonrisa tan abierta y sincera, de alguien que se sabe buen hacedor de su trabajo y que disfruta mostrando sus descubrimientos de forma amena, clara y sencilla, y hoy convertidos en un fabuloso libro que despierta pasiones aquí y allá, para leer lo que no siempre uno quiere leer, y para escribir lo que a otros tantos les hubiera gustado escribir. Gracias Javier por tus palabras, por tu alegría y por tu entusiasmo, esperamos volver a verte muy pronto en Tetuán, en esta ciudad que se queda fuera del eje Tánger-Marrakech, pero que desde hoy te seguirá mucho más de cerca. El libro ya está disponible en la biblioteca, e invitamos a escribir las impresiones sobre el mismo en el apartado de comentarios de este post. 

lunes, 16 de diciembre de 2019

Club de lectura: La boca de los cien besos, de Tula Fernández


El último club de lectura de la biblioteca de este año se celebró junto con el club de lectura de la Biblioteca Pública Adolfo Suárez de Ceuta, y tuvo como invitada especial a la autora de un libro que nos dejó a todos gratamente impresionados: La boca de los cien besos, de título y cubierta sugerente. Se trata de la ópera prima de la filóloga Tula Fernández, una bonita historia que se desarrolla en tres ciudades y en dos épocas diferentes, para la que utiliza una interesante variedad de técnicas narrativas que nos llevan del realismo mágico de Gabriel García Márquez con matices de Laura Esquivel, a la novela policíaca de Leonardo Padura, en las descripciones e historias que se desarrollan en Cuba a lo largo del s.XX. Todo escrito por una apasionada escritora que el pasado jueves nos ofreció con una amplia sonrisa lo mejor de sí misma, compartiendo con sinceridad y mucha alegría todo su proceso creativo frente a un nutrido grupo de lectores preparados para descifrar las cuestiones más enigmáticas y destacadas del libro. Diferentes puntos de vista que enriquecieron sin duda la lectura de todos, así como las impresiones que teníamos antes de juntarnos a comentar la obra en compañía. Radio Televisión de Ceuta realizó para la ocasión un bonito reportaje sobre este club de lectura y el periódico El Faro de Ceuta también se hizo eco del encuentro.

Algunos de los lectores al finalizar la sesión del club de lectura en la Biblioteca Vicente Aleixandre.
El público, numeroso y agradecido, pudo compartir con la autora sus mejores impresiones acerca de los personajes y de las reflexiones del libro, con importantes valores que la escritora pone sobre la mesa, tan necesarios en esta actualidad feroz en la que estamos inmersos. Todo ello contado con un lenguaje exquisito, propio de una gran profesora y experta de lengua y literatura española, que deja percibir cómo disfruta inventando personajes e historias, al mismo tiempo que transmite sentimientos profundos que vienen y llegan directamente al corazón. Una novela agridulce que se lee con una sonrisa en la boca y un pellizco en el corazón, comentaba una lectora, una frase que bien puede resumir los sentimientos contradictorios que aparecen en la novela, en la bondad de algunos personajes y en la maldad y dureza de la vida en otras situaciones: amores más poderosos que los lazos de sangre, historias de migraciones y exilios, hábitos que dejar de lado para abrirse a otros mundos nuevos, pesadas mochilas que llevan dentro antiguas costumbres que nos retumban en la cabeza... muchos temas, situaciones, sentimientos y grandes decisiones, que hacen de esta lectura una maravillosa evasión, como nos gusta a los miembros del club de lectura de la Biblioteca Vicente Aleixandre de Tetuán.

Una novela llena de color, de música, de esperanza, de amor en diferentes formas, y que junto al suspense de la historia como hilo conductor, nos deja sin aliento, en una lectura compulsiva, amena y con ganas de más. Descripciones e historias de personajes que se sitúan en Miami o en Cuba, pero comunes a muchos países. Sarcasmo e ironía en una protagonista que puede ser perfectamente reflejo de muchas mujeres repartidas por el mundo entero. Originalidad y potencia en la forma y en el fondo. Una novela de gran actualidad, redonda, preciosa y muy recomendable. Estamos deseando leer su próximo libro, La inocencia de los sublimes, donde aparcará un poco esa influencia de la narrativa latinoamericana para dejar paso al suspense que ya aparece en esta novela, y al que nos tiene ya muy enganchados.

Si os ha interesado el libro, os invitamos a leer una bonita reseña del mismo de la pluma de un miembro del club de lectura de Ceuta que no pudo asistir y nos dejó sus impresione que fueron leídas al comienzo de la sesión; y otra noticia del encuentro escrita por un miembro del club de lectura de Ceuta, que sí pudo estar presente.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Bernabé López García sobre el Padre Lerchundi


La lluviosa tarde del 4 de diciembre Bernabé López García llenaba la sala del Instituto Cervantes de Tetuán para contarnos la vida y obra del padre franciscano José Lerchundi, contextualizando su recorrido personal y profesional en un periodo de Marruecos de grandes cambios, y en el principio de la apertura al viejo continente europeo. Durante la conferencia sus conocimientos y relaciones entre sucesos nos mantuvieron completamente absortos. Muchas de las anécdotas estaban referidas a la ciudad de Tánger, porque si hay algo que conoce bien Bernabé es la ciudad de Tánger a lo largo de todas sus épocas, especialmente los siglos XIX y XX.  Algunas de esas anécdotas mencionaban la catedral proyectada por Gaudí, ser la primera ciudad con alumbrado público de Marruecos, y con reloj público también, colocado en en febrero de 1884 por Antonio Canseco, el mismo relojero que instaló el de la madrileña Puerta del Sol. Y otras historias dentro de la Historia se pueden encontrar en el último libro presentado por Bernabé López García en Tetuán: Tánger, 1916-1924: radiografía de la ciudad del Estrecho en vísperas del Estatuto.

El padre franciscano José Lerchundi
Y más allá de anécdotas, un importante hecho histórico determina el devenir de la historia compartida entre España y Marruecos: la Guerra de Tetuán en 1860, un suceso que genera en los españoles un interés renovado por Marruecos. Bernabé nos lo mostraba en estudios demográficos comparativos de la ciudad de Tánger, una ciudad ya establecida como pre-internacional, al ser capital diplomática de Marruecos, por decisión del monarca Sidi Mohamed Ben Abdellah a finales del s.XVIII, ilustrado, como sus coetáneos y homólogos europeos. Las inscripciones consulares se disparan, y los cementerios, de Tánger y Tetuán dan fé de este interés y de esta inmigración en masa desde Europa. Bernabé ilustraba la situación aludiendo a las pateras que en ese momento marchaban en sentido contrario al actual. América estaba muy lejos, y Marruecos, tan sólo a unos pocos kilómetros, se presentaba como el lugar idóneo para desarrollar una nueva vida.

Y es en estos momentos en los que José María Lerchundi (Orio, Guipúzcoa, 1836 - Tánger, 1986), misionero franciscano, arabista, diplomático y hasta músico por momentos, pasó tres intensas décadas de su vida entre Tánger y Tetuán. Fue el Colegio de Misiones para Tierra Santa y Marruecos, de Priego (de Córdoba), donde culminó su formación religiosa, y el punto de partida de su incursión en el mundo árabe, que le lleva poco tiempo después a llegar a Marruecos por el puerto de Tánger, en 1860, y a Tetuán en 1864, al ser nombrado superior de la Misión de Tetuán. 

En 1877, al morir el Padre Miguel Cerezales, Lerchundi es nombrado Prefecto Apostólico de la Misión Franciscana en Marruecos. Y ya desde Tánger su obra fue grandiosa, piadosa, y sumamente romántica: creó Casas Misiones y asociaciones, impulsó escuelas, hospitales, y promoción de viviendas humildes, estuvo siempre al lado de los necesitados y su bondad e inteligencia eran reconocidos en todos los círculos sociales. En su dimensión política, asumió las ideas de Joaquín Costa para desarrollar las relaciones entre España y Marruecos en armonía. Se posicionó frente a la abolición de la esclavitud, informaba de las dificultades comerciales entre ambos países por la incursión de las grandes potencias europeas, realizó tareas de intérprete con importantes misiones diplomáticas, entre ellas en la Guerra de Melilla, aún estando ya en ese momento muy débil de salud; y hasta el mismo monarca Hassan I se apoyó en él para asegurar su reconocimiento en el exterior. 

Debido a su delicada salud, en determinados momentos tiene que dejar su cargo y aprovecha para dedicarse por entero al estudio de la lengua árabe, de donde saldrán posteriormente importantes publicaciones sobre gramática y vocabulario del árabe marroquí. De su faceta como arabista destaca Rudimentos del árabe vulgar marroquí (1872), un verdadero glosario no sólo de términos lingüísticos, sino de situaciones y realidades para comunicarse en este país; y el Vocabulario español-arábigo del dialecto de Marruecos. El arabismo académico fue despectivo con los arabistas franciscanos, así como posteriormente lo fue también con el arabismo militar, y sin embargo nos contaba Bernabé situaciones en las que importantes arabistas  y estudiosos de Al-Andalus, llegaban a Marruecos con un perfecto conocimiento de la cultura y la lengua de época andalusí, pero completamente incapaces de comunicarse con los lugareños del s.XIX, requiriendo entonces de los franciscanos para poder entenderse.

La bibliografía que compartió el profesor López García con los presentes, a partir de la que se gesta esta conferencia, se puede encontrar en la biblioteca y en línea:


lunes, 14 de octubre de 2019

Club de lectura: Ordesa, de Manuel Vilas


El pasado jueves 10 de octubre, el día en el que se fallaron los premios Nobel de Literatura de 2018 y 2019 a favor de Olga Tokarczuk y Peter Handke, fue el escogido para comentar en el Instituto Cervantes de Tetuán la última obra de Manuel Vilas, Ordesa, mejor libro de 2018 según Babelia, y primer título escogido para abrir el club de lectura del curso académico 2019-2020, al que este año queremos añadir un nuevo ingrediente: contar con la presencia de los autores. De esta manera, estaba prevista la visita de Manuel Vilas al Instituto Cervantes de Tetuán en octubre de este año, aunque por motivos personales finalmente nos visitará a principios de 2020. 

Nosotros ya hemos desgranado la obra y tenemos las preguntas preparadas para el autor, deseando verle en Tetuán y poder compartir con él este gran libro que nos narra un importante duelo al tiempo que pincela las últimas décadas de la historia de España, haciéndonos recordar objetos, épocas, actitudes, o importantes momentos históricos, aunque de forma más sutil. Y un libro que engancha además por la identificación que muchos lectores hacen con esa historia personal del narrador ¿y del autor?, y que entienden como propia, acompañada además de referencias temporales donde las fotografías ayudan a la creación de esas relaciones, o a los temas tratados como la muerte (los principales protagonistas están muertos), el vacío existencial, la depresión, la familia... identificaciones comunes a una época y narrados con una virtud propia de un gran poeta como es Manuel Vilas. Algunos entendíamos que era una obra autobiográfica, de desnudez completa, y una terapia con un precio más o menos alto, cuya liberación puede merecer la pena, o no, ideas muy personales, como el libro mismo, y que ha sido, quizás por esa valentía, fuertemente aplaudido entre el sector literario actual.

Un texto duro, con más sombras que luces, narrando los hechos desde una perspectiva muy personal e intimista, aunque sin juicios críticos, y sacándonos algunas sonrisas de vez en cuando. Todo con un lenguaje lógico o ilógico, meticulosamente organizado o producto de una divagación continua, hubo opiniones para todo. Destacamos igualmente a un protagonista egocéntrico con unas reflexiones dignas de compartir y de debatir en compañía. Abdu aseguró haber compartido gran parte de ellas desde diferentes cafés de Tetuán, publicando la foto y la frase del día, y originando geniales interacciones en redes sociales con las ocurrencias y la maestría de Vilas. Otros recogieron sus impresiones en un cuaderno de notas donde escriben celosamente todas sus lecturas finalizadas, y algunos hemos disfrutado de esta lectura, especialmente, al compartirla con el resto de lectores durante el club.

Estuvimos de acuerdo en declarar la obra como un homenaje a sus padres, una carta de amor donde sin narrar hechos especialmente heroicos, el escritor emplaza a sus progenitores en un lugar bien alto y destacado dentro de su vida, aunque lo hace ya tarde, cuando sus cuerpos ya no están presentes, pero sí todos los recuerdos que le dejaron en vida, y que el protagonista no quiere perder. Un personaje roto por el dolor, por la pérdida, hasta el punto de no querer avanzar sin ellos, sumido en un vació que le impide seguir adelante, pues sin sus padres, como él mismo relata, ya no es nadie. Un cúmulo de reflexiones hiperbólicas para demostrar la importancia de su padre, muy presente en toda su obra, aunque también aparece en este título de Vilas la madre por primera vez. Un libro que parece no tener nada que ver con el título, Ordesa, que podría llevarnos a ese paraje natural y lleno de vida en el corazón del pirineo aragonés, y que sin embargo nos arrastra a los lugares más oscuros del alma humano, aunque para el narrador tiene sentido, en su cabeza todo tiene sentido, y en este caso, Ordesa, significa la figura misma del padre, su esencia misma está en esas montañas.

Nos reímos recordando a personajes de la historia por la ironía con la que el escritor describe algunos episodios, Alfonso aplaudió la idea de atribuirles nombres de grandes músicos, como si cada uno de ellos fuera autor de su propia música, por su puesto el padre era Juan Sebastian Bach, el gran maestro de la música del s.XVIII. Echamos de menos al hermano durante la novela, y destacamos las figuras de los dos tíos, uno al que compadecer, por la locura de sus actos, narrados sin embargo de forma hermosa, y el otro para admirar, el que le defendió de un abuso sexual exculpándole y mostrándole una seguridad en sí mismo que ni el escritor, ni hora los lectores olvidamos.

Ahmed se preguntaba si los hijos viven mejor que los padres, difícil cuestión, podríamos empezar por preguntarnos ¿qué es vivir mejor? Sin embargo parece que el narrador sí cree haber tenido más oportunidades que su padre por el simple hecho de haber estudiado, y quizás es este empeño paterno el que impregna todo lo demás en el imaginario del narrador. Yasmina hizo por entender el peso concedido a los padres durante toda la obra, omnipresentes, quizás por la época, donde estos eran personas más distantes, figuras a admirar o a mirar de lejos, pilares de referencia, y quizás lo contrario de lo que sucede hoy día en las familias, donde los niños son el centro de las mismas, y cada vez son más inexistentes esos muros emocionales.

Habíamos escuchado que es un libro raro dentro de la tradición literaria española, y quisimos comparar esta historia con otras, marroquíes y españolas, de las primeras apareció Mohamed Chukri con su "Pan desnudo", al que siempre recordamos en nuestras sesiones por unas razones u otras; y de títulos españoles citamos "Cinco horas con Mario", "La vida perra de Juanita Narboni", "Lo que a nadie le importa", o "El dolor de los demás", y de Richard Ford, escritor americano, "Entre ellos".