miércoles, 22 de julio de 2020

Club de lectura: La ridícula idea de no volver a verte, de Rosa Montero


Buscar el sentido de la existencia contándonos nuestra propia historia, liberarnos a través de la narración, de la literatura... esto nos propone Rosa Montero en su inclasificable libro La ridícula idea de no volver a verte, una historia de dos grandes mujeres que nos cuentan el desgarro interior, el inmenso sufrimiento, ante la pérdida del ser querido: "cuando el dolor cae sobre tí, lo primero que te arranca es la palabra". 

Rosa Montero durante el club de lectura.
Y precisamente la palabra es lo que nos ofreció Rosa Montero en el audiolibro narrado por ella misma, y durante la tertulia del pasado 9 de julio que celebramos en colaboración con la Embajada de España en Marruecos, y con el resto de centros del Magreb. Una palabra tierna y cercana, curtida y coherente, que hacen de esta gran escritora una de las voces más importantes de la literatura española actual, y que nos lleva contando la historia de España, de importantes mujeres, y la suya propia a través de los personajes que crea en sus textos, desde el fin de la dictadura española. Imaginación y sentimiento en perfecto equilibrio, un imán para cualquier lector que tan sólo tiene que comenzar cualquiera de sus títulos, todos disponibles en la biblioteca del Instituto Cervantes.

La ridícula idea de no volver a verte es un libro que habla de la muerte, de la pérdida, y del valor y de la reinvención que uno mismo debe experimentar ante situaciones inesperadas, con las que no contábamos. Rosa nos contó que no es un libro de autoayuda, ni de duelo, pero que es el lector el que clasifica sus propias lecturas a su antojo. Sí estuvo de acuerdo en cambio con algunos lectores en que este libro es un canto a la vida, y que lo que le han transmitido los lectores no han sido historias tristes sino todo lo contrario, historias llenas de luz, el descubrimiento de la belleza dentro del horror. Un libro que nos introduce de lleno en las grandes cuestiones vitales, con mucho peso dentro de nuestra existencia, para, poco a poco, y a medida que vamos avanzando, alzar el vuelo y alcanzar así... la ligereza.

Mujeres fuertes, con voluntad y pasión, que rompen el mundo, continuas referencias científicas y humanísticas, la importancia del amor y de la pasión, la culpabilidad, el peso de la familia y de la infancia en nuestro "yo" adulto, la lucha entre nuestro consciente e inconsciente, la libertad... tantos temas, tantas impresiones..., alguna lectora transmitió la imposibilidad de trasladar sus comentarios en apenas cinco minutos, era la tercera vez que leía el libro, en diferentes momentos vitales, y cada lectura le sugería nuevas reflexiones. 

Aunque Rosa Montero nos contaba que había sido su primera experiencia en audiolibro y que no tenía ningún otro en mente, le animamos a seguir haciéndolo, porque la experiencia del oyente ha sido maravillosa, porque este título, quizás por el contenido, quizás por la esencia misma de la escritora, parece haberse escrito para ser narrado, precisamente por ella. Y queremos más experiencias de este tipo, que Rosa Montero nos siga acompañando con sus letras y con su voz en otros audiolibros. 

"Pero supongo que no hace falta vivir mucho, y lograr aprender de lo vivido, para llegar a comprender que no hay nada tan importante ni tan espléndido como el canto de una niña bajo una higuera"
Rosa Montero, La ridícula idea de no volver a verte.

Lectores y asistentes, de África, América y Europa, al club de lectura celebrado a través de Zoom.

viernes, 15 de mayo de 2020

Club de lectura: Aita Tettauen, de Benito Pérez Galdós


Hemos escogido a Benito Pérez Galdós para disfrutar de la lectura en estos momentos donde hay más tiempo para leer que hace unas semanas, en los que confiamos en la literatura para salir reforzados de esta crisis mundial. Quizás también ha influido en la elección del autor el hecho de que este año celebremos el centenario de su fallecimiento, que todas las actividades que se han podido realizar a finales de 2019, y los primeros meses de 2020, en torno a este gran escritor nos animan a conocer sus obras, y que las actividades que se han pospuesto, quizás nos encuentren mejor preparados, con más títulos leídos, para seguir conociendo a este genio de la literatura cotemporánea en su faceta de novelista o de historiador, a través de sus novelas o de sus Episodios nacionales.

Además del hecho de realizarlo en línea, la originalidad de este club de lectura radica en que se celebra hasta en tres ocasiones con diferentes especialistas para cada momento, desde los Institutos Cervantes de Tánger, Tetuán y Fez. Diferentes visiones de la obra contando con la experta galdosiana, Rosa Amor del Olmo, la periodista y escritora Ada del Moral, el traductor Omar Bouhachi, premio nacional de traducción 2014, y el hispanista Hassan El Arabi; y por supuesto el entusiasmo de los lectores e interesados en este escritor, que enriquecen con sus experiencias lectoras estos encuentros literarios.

Aita Tettauen, una llamada para movilizar a voluntarios a la Guerra de Tetuán. Así nos traducía, del árabe, el título Omar Bouhachi, el gran traductor de Galdós, que asegura que la dificultad de traducir las obras de este prolífico autor, que impregna sus textos con gran cantidad de referencias culturales y expresiones coloquiales, se van diluyendo a medida que se va introduciendo en su rico universo, en ese estilo realista que caracteriza sus obras, mostrando lo que hasta entonces nadie se había atrevido a mostrar: la verdadera cara de la sociedad de la época, contando la historia desde abajo, y desde dentro, con sus luces y sombras, narrando la hipocresía de las clases acomodadas, las fortalezas del pueblo español y la esperanza en las nuevas generaciones. 

La batalla de Tetuán, de Mariano Fortuny. Cubierta del libro electrónico: Aita Tettauen (Linkgua).
Don Cuco lo llama Rosa Amor, por esa pericia que demostraba en sus textos, entre la denuncia de la barbarie y el placer que quería ofrecer a sus lectores, donde posicionarse era demasaido arriesgado, para que siguieran leyéndole, recordando que su economía doméstica dependía de ello. De ahí el desencanto final, el último capítulo, una licencia que se permite Galdós para asegurarse su éxito como escritor, autocensura que él mismo se aplicaba. Rosa, gran admiradora del escritor, lleva más de treinta años estudiando y difundiendo la obra de Galdós desde la editorial Isidora, y durante el club de lectura nos introdujo en la mirada de Galdós, en su visión de denuncia de un escritor adelantado a su tiempo, feminista, ecologista, defensor de los derechos humanos...  grandes actitudes que aplicaba tanto a sus novelas como a su vida cotidiana. Una de las curiosidades personales del autor que más sonrisas despertó fue la máquina de coser que Galdós regalaba a todas sus conquistas, una forma de apoyar a que se ganaran la vida sin depender de ningún hombre.

Por esta y por otras curiosidades desveladas, con inmenso respeto y admiración, Ada del Moral nos recomendó intensamente la biografía de Benito Pérez Galdós novelada por Rosa Amor, Galdós: diálogos biográficos. Y lanzó una reflexión en torno a los personajes de los episodios, arquetipos vigentes en la actualidad, un tema que ya había surgido además en el club de lectura de Tánger: los debates familiares, las identidades móviles entre dos y tres culturas, o personajes como Juan Santiuste, que si bien en este episodio nacional parece un romántico pacifista, se acaba convirtiendo en un ególatra sin fundamento en La rapita, el episodio que sigue a Aita Tettauen, y que últimamente se están editando juntos, por la editorial Akal e Isidora (en árabe). Circunstancias que nos obligan a seguir leyendo a Galdós, maestro sutil, también de la intriga. 

Algunos lectores compartieron la oportunidad de coger de casa esos libros que les llevan acompañando toda una vida, mirándoles desde las estanterias, ediciones antiguas que han encontrado en ésta la ocasión ideal para leer y compartir la obra en compañía. También destacaron, desde la orilla marroquí, la admiración hacia el autor por el recorrido descrito en el libro, una mirada que construye la realidad pasajística de la época desde Ceuta hasta Tetuán pasando por los Castillejos, el lago Asmir, Monte Negrón o Río Martín, acompañados del intenso levante en ocasiones, el clima característico de la zona. Hasta llegar finalmente a la medina de Tetuán, con sus diferentes barrios y la alcazaba, zonas que desde aquí reconocimos con emoción, y que demuestra lo bien documentado que estaba el autor.  Esta forma de describir los paisajes trajo a colación a otro gran escritor del realismo decimonónico, Vicente Blasco Ibáñez.

También sorprendió Galdós por la lucidez de la narración y los detalles de las diferentes batallas, donde Omar nos contó cómo se documentó. Benito Pérez Galdós publicó en un periódico de la época la intención de escribir sobre la Guerra de África (o de Tetuán), y Juan Ruíz Orsatti tradujo para él de fuentes árabes la contienda, que le enviaba a través cartas. Así presenta Galdós este gran episodio, documentándose desde la visión marroquí y la española, ofreciendo uno de los episodios nacionales que más trabajo le costó escribir.

Nos dio tiempo a imaginar lo que hubiera escrito Galdós sobre el coronavirus, soñamos con rutas literarias una vez se restablezcan las comunicaciones terrestres, con la presentación de la nueva edición ampliada en árabe de Aita Tettauen, y nos animamos a seguir leyéndole a través de las recomendaciones e impresiones de los lectores. Una de las lectoras recomendó además Trafalgar y Miau. Rosa nos recomendó también algunas de sus obras imprescindibles: Marianela, Gloria, La desheredada, Doña Perfecta, Misericordia, Tristana o Electra. 

Y nosotros os recomendamos, actualmente, la lectura en formato digital de las novelas y episodios del autor, o descansar de las pantallas disfrutando de las adaptaciones dramatizadas en formato audio de los Episodios nacionales en RNE, y enriquecer las lecturas con los estudios críticos de la revista Isidora, disponible en el recurso electrónico Digitalia

Además de los diferentes enlaces de prensa, radio y televisión sobre el autor que nos ofrecen una completa visión que anima y promueve la lectura del máximo representante de la novela española después de Cervantes:

viernes, 21 de febrero de 2020

Club de lectura: El tiempo de los emperadores extraños, de Ignacio del Valle


El pasado 20 de febrero celebramos el primer club de lectura de 2020 dedicado a una de las obras más premiadas de Ignacio del Valle: El tiempo de los emperadores extraños. Segundo título de la saga de suspense histórico, que abarca un convulso periodo del s.XX, de 1939 a 1947, protagonizada por el sargento Arturo Andrade, un investigador vivo, sagaz, y con interesantes matices que nos acercan un poco al autor de la serie, Ignacio del Valle, que, además de compartir unos intensos ojos azules, tienen en común el talento de saber mirar, escuchar, y fijarse en los pequeños detalles para descubrir todo lo que no aparece a simple vista. Ignacio del Valle nos acompañó durante la tertulia literaria, y con él pudimos hablar largo y tendido de toda su obra así como de su faceta como escritor. 

Ignacio del valle y sus lectores durante el club de lectura en la Biblioteca Vicente Aleixandre del Instituto Cervantes de Tetuán el pasado 20 de febrero de 2020.
Este escritor, como tantos otros, decía, se sabe vanidoso, no confía en la inspiración y sí en el trabajo diario y en la lectura para llegar a alcanzar el éxito con cada título que publica. Asegura tener claro antes de arrancar una novela el punto de partida y hacia donde quiere ir, mientras tanto va inventando el camino para llegar hasta allí. Es la historia, y las mil historias que esta encierra, lo que le anima a escribir, su pasión por la realidad es absoluta, a la que adhiere creativas ficciones policíacas que enganchan al lector. 

En esta ocasión, en esta novela, es la masonería el importante elemento de suspense y, a ritmo trepidante, Ignacio nos relata un importante episodio histórico de mitad del s.XX desde las entrañas: la participación de España en la Segunda Guerra Mundial con la División Azul, y la dureza del día a día de esos militares en el Frente de Leningrado, su relación con rusos y alemanes y el genuino carácter español que acompañaba, con sus luces y sombras, cada personaje del libro. Un carácter que causaba mofa entre los alemanes y que, al contrario, era mejor recibido por los rusos. El frío es también un protagonista en la novela, un silencio sobrecogedor que te acompaña en cada página, con el que el autor consigue transportarte a aquella época y a aquel lugar, a través de rigurosa información histórica y una creatividad infinita, forjada a base de historias encontradas en conversaciones, viajes, lecturas o películas.

Ignacio del Valle en la biblioteca.
Hablamos también del rodaje de la película, Silencio en la nieve, basada en la novela, en la que el autor pudo estar presente y resumió de la siguiente manera: Lituania, -25ºC, y kilos y litros de té y pastas. Durísimas condiciones de rodaje que, por otro lado, dieron credibilidad y consiguieron una magnífica obra bélica, con actores de la talla de Juan Diego Botto o Carmelo Gómez. La primera imagen de la película, las cabezas de los caballos congelados en el lago son el pistoletazo de salida a una historia de continuo suspense con grandes episodios de acción que Gerardo Herrero, el director, ha sabido trasladar de forma magistral a la gran pantalla, aunque, como suele pasar, toda la información y creatividad del libro no se haya visto igualmente reflejada. 

Y de ahí pasamos al romanticismo del s.XIX, no el del ramo de flores y los poemas de amor, sino la cuna del nacionalsocialismo, todos los demonios que nacen debajo de la corteza de la civilización, demonios que el escritor encierra en sus personajes, visibilizándolos, mostrando la humanidad de cada uno de ellos a través de sus contradicciones, la ausencia de lo absoluto, del bien o del mal, y la percepción de todo lo fantástico que podemos encontrar en la realidad a través de las referencias culturales de cada uno de nosotros.

Una tertulia que dio mucho de sí, que nos permitió preguntar y conocer todos los secretos de este gran escritor que sin tapujos compartía sus referencias culturales y sus rutinas, que nos permitió comparar su estilo con otros del todo diferentes, como la autoficción de Manuel Vilas; recordar otras obras sobre la División Azul de Almudena Grandes o Lorenzo Silva. Y otras obras suyas como Busca mi rostro, novela que deja de lado la saga de Arturo Andrade para mostrarnos un importante hecho histórico mucho más reciente: La Guerra de los Balcanes, y algo más importante aún, el implícito mensaje de la fragilidad de la civilización tal y como la tenemos construida. Un título que enganchó también a algún lector aducido en el universo de Ignacio del Valle, con el que esperamos contar en otro club de lectura, quizás el de su próximo libro de la saga Andrade, el sexto ya, que aparecerá próximamente. 

jueves, 13 de febrero de 2020

Presentación de Javier Otazu: Marruecos, el extraño vecino


ExiTAZU de público en la presentación del aclamado libro sobre Marruecos y sus curiosidades políticas de la mano de su escritor, el periodista de la Agencia EFE, Javier Otazu, presentado por Abderrahman El Fathi, jefe del Dpto. de Estudios Hispánicos de la Universidad Abdelmalek Essadi de Tetuán, el pasado jueves 12 de febrero en el salón de actos del Instituto Cervantes de Tetuán. Una charla que había creado mucha expectación y que por supuesto no defraudó ya que su protagonista nos amenizó la tarde como estamos habituados a leer en sus artículos, de forma rigurosa, irónica, y muy divertida.

De izqda. a dcha. en la mesa: Abderrahman El Fathi, Javier Otazu y Mª Dolores López, directora del IC de Tetuán.

Javier Otazu es un gran conocedor de Marruecos, afincado en Rabat desde hace ya una buena temporada que, además de investigar, se describe como un gran curioso, inquieto y amante de la cultura, la política y las contradicciones de este país vecino, y precisamente en las páginas de este libro se percibe ese cariño y ese respeto por Marruecos. ¿Vecino extraño? Seguro que no para todos, el público destacó esta palabra con la que el autor, aún sin haberla elegido él mismo, estaba muy feliz de la elección por parte de la editorial. El libro, dirigido en un principio a un público español, finalmente ha creado más expectación de la prevista en este otro lado del Mediterráneo, donde la palabra "extraño" no ha gustado tanto. Pasiones y reflexiones que dejaron huella durante la presentación, al escuchar entre el público voces que agradecían una visión tan clara, aunque extranjera, de temas tan propios como tabús en la sociedad marroquí, y otras voces que no estaban de acuerdo y acusaron al periodista de partidista tan sólo por mencionar algunos temas poco tratados generalmente en la sociedad, o especialmente por ser tratados por un extranjero. 

Javier Otazu durante la presentación.
Y es que precisamente como extranjero, Javier aseguraba ver cosas que el marroquí puede no percibir por tener ya tan vistas y asimiladas, quizás es este punto de vista el que pueda resultar más atractivo, verse desde otros ojos, reflexionar desde otro punto de vista: enriquecimiento, comparación, crecimiento... las mezclas siempre resultan exitosas cuando hay intención de hacer las cosas bien. Ilustraba esta idea con el ejemplo del mqadem, una figura con altas probabilidades de exportar a otros países por el control que ejerce sobre la población, y toda la información capaz de recabar, sin cámaras de vídeo vigilancia ni reconocimiento facial, ¡y sin despacho! ¿Qué más se puede pedir?

Este gran periodista siente la necesidad de contradecir, preguntar, investigar y especialmente de no conformarse, se preguntaba ¿qué clase de periodista sería entonces si no lo hiciera? Empujar las líneas rojas, o barreras negras como las llamaron desde el público, es un deber en su profesión, y crear debate al respecto también. Y en respuesta a alguna intervención dejó claro que los temas escogidos en el libro no han sido elección propia, son los temas que se están debatiendo ahora mismo entre la sociedad marroquí: la ambigüedad de las leyes, las libertades individuales, la igualdad, la moralidad, el control migratorio... y cómo todos los agentes sociales están involucrados en esos debates impidiendo o facilitando resoluciones, desde la sociedad marroquí a las instituciones. Si las leyes son restrictivas, la culpa está bien compartida, decía el periodista, ilustrando su teoría con la famosa frase ¿quién fue antes, el huevo o la gallina? 

Todo un arte tratar temas tan sensibles con una sonrisa tan abierta y sincera, de alguien que se sabe buen hacedor de su trabajo y que disfruta mostrando sus descubrimientos de forma amena, clara y sencilla, y hoy convertidos en un fabuloso libro que despierta pasiones aquí y allá, para leer lo que no siempre uno quiere leer, y para escribir lo que a otros tantos les hubiera gustado escribir. Gracias Javier por tus palabras, por tu alegría y por tu entusiasmo, esperamos volver a verte muy pronto en Tetuán, en esta ciudad que se queda fuera del eje Tánger-Marrakech, pero que desde hoy te seguirá mucho más de cerca. El libro ya está disponible en la biblioteca, e invitamos a escribir las impresiones sobre el mismo en el apartado de comentarios de este post. 

lunes, 16 de diciembre de 2019

Club de lectura: La boca de los cien besos, de Tula Fernández


El último club de lectura de la biblioteca de este año se celebró junto con el club de lectura de la Biblioteca Pública Adolfo Suárez de Ceuta, y tuvo como invitada especial a la autora de un libro que nos dejó a todos gratamente impresionados: La boca de los cien besos, de título y cubierta sugerente. Se trata de la ópera prima de la filóloga Tula Fernández, una bonita historia que se desarrolla en tres ciudades y en dos épocas diferentes, para la que utiliza una interesante variedad de técnicas narrativas que nos llevan del realismo mágico de Gabriel García Márquez con matices de Laura Esquivel, a la novela policíaca de Leonardo Padura, en las descripciones e historias que se desarrollan en Cuba a lo largo del s.XX. Todo escrito por una apasionada escritora que el pasado jueves nos ofreció con una amplia sonrisa lo mejor de sí misma, compartiendo con sinceridad y mucha alegría todo su proceso creativo frente a un nutrido grupo de lectores preparados para descifrar las cuestiones más enigmáticas y destacadas del libro. Diferentes puntos de vista que enriquecieron sin duda la lectura de todos, así como las impresiones que teníamos antes de juntarnos a comentar la obra en compañía. Radio Televisión de Ceuta realizó para la ocasión un bonito reportaje sobre este club de lectura y el periódico El Faro de Ceuta también se hizo eco del encuentro.

Algunos de los lectores al finalizar la sesión del club de lectura en la Biblioteca Vicente Aleixandre.
El público, numeroso y agradecido, pudo compartir con la autora sus mejores impresiones acerca de los personajes y de las reflexiones del libro, con importantes valores que la escritora pone sobre la mesa, tan necesarios en esta actualidad feroz en la que estamos inmersos. Todo ello contado con un lenguaje exquisito, propio de una gran profesora y experta de lengua y literatura española, que deja percibir cómo disfruta inventando personajes e historias, al mismo tiempo que transmite sentimientos profundos que vienen y llegan directamente al corazón. Una novela agridulce que se lee con una sonrisa en la boca y un pellizco en el corazón, comentaba una lectora, una frase que bien puede resumir los sentimientos contradictorios que aparecen en la novela, en la bondad de algunos personajes y en la maldad y dureza de la vida en otras situaciones: amores más poderosos que los lazos de sangre, historias de migraciones y exilios, hábitos que dejar de lado para abrirse a otros mundos nuevos, pesadas mochilas que llevan dentro antiguas costumbres que nos retumban en la cabeza... muchos temas, situaciones, sentimientos y grandes decisiones, que hacen de esta lectura una maravillosa evasión, como nos gusta a los miembros del club de lectura de la Biblioteca Vicente Aleixandre de Tetuán.

Una novela llena de color, de música, de esperanza, de amor en diferentes formas, y que junto al suspense de la historia como hilo conductor, nos deja sin aliento, en una lectura compulsiva, amena y con ganas de más. Descripciones e historias de personajes que se sitúan en Miami o en Cuba, pero comunes a muchos países. Sarcasmo e ironía en una protagonista que puede ser perfectamente reflejo de muchas mujeres repartidas por el mundo entero. Originalidad y potencia en la forma y en el fondo. Una novela de gran actualidad, redonda, preciosa y muy recomendable. Estamos deseando leer su próximo libro, La inocencia de los sublimes, donde aparcará un poco esa influencia de la narrativa latinoamericana para dejar paso al suspense que ya aparece en esta novela, y al que nos tiene ya muy enganchados.

Si os ha interesado el libro, os invitamos a leer una bonita reseña del mismo de la pluma de un miembro del club de lectura de Ceuta que no pudo asistir y nos dejó sus impresione que fueron leídas al comienzo de la sesión; y otra noticia del encuentro escrita por un miembro del club de lectura de Ceuta, que sí pudo estar presente.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Bernabé López García sobre el Padre Lerchundi


La lluviosa tarde del 4 de diciembre Bernabé López García llenaba la sala del Instituto Cervantes de Tetuán para contarnos la vida y obra del padre franciscano José Lerchundi, contextualizando su recorrido personal y profesional en un periodo de Marruecos de grandes cambios, y en el principio de la apertura al viejo continente europeo. Durante la conferencia sus conocimientos y relaciones entre sucesos nos mantuvieron completamente absortos. Muchas de las anécdotas estaban referidas a la ciudad de Tánger, porque si hay algo que conoce bien Bernabé es la ciudad de Tánger a lo largo de todas sus épocas, especialmente los siglos XIX y XX.  Algunas de esas anécdotas mencionaban la catedral proyectada por Gaudí, ser la primera ciudad con alumbrado público de Marruecos, y con reloj público también, colocado en en febrero de 1884 por Antonio Canseco, el mismo relojero que instaló el de la madrileña Puerta del Sol. Y otras historias dentro de la Historia se pueden encontrar en el último libro presentado por Bernabé López García en Tetuán: Tánger, 1916-1924: radiografía de la ciudad del Estrecho en vísperas del Estatuto.

El padre franciscano José Lerchundi
Y más allá de anécdotas, un importante hecho histórico determina el devenir de la historia compartida entre España y Marruecos: la Guerra de Tetuán en 1860, un suceso que genera en los españoles un interés renovado por Marruecos. Bernabé nos lo mostraba en estudios demográficos comparativos de la ciudad de Tánger, una ciudad ya establecida como pre-internacional, al ser capital diplomática de Marruecos, por decisión del monarca Sidi Mohamed Ben Abdellah a finales del s.XVIII, ilustrado, como sus coetáneos y homólogos europeos. Las inscripciones consulares se disparan, y los cementerios, de Tánger y Tetuán dan fé de este interés y de esta inmigración en masa desde Europa. Bernabé ilustraba la situación aludiendo a las pateras que en ese momento marchaban en sentido contrario al actual. América estaba muy lejos, y Marruecos, tan sólo a unos pocos kilómetros, se presentaba como el lugar idóneo para desarrollar una nueva vida.

Y es en estos momentos en los que José María Lerchundi (Orio, Guipúzcoa, 1836 - Tánger, 1986), misionero franciscano, arabista, diplomático y hasta músico por momentos, pasó tres intensas décadas de su vida entre Tánger y Tetuán. Fue el Colegio de Misiones para Tierra Santa y Marruecos, de Priego (de Córdoba), donde culminó su formación religiosa, y el punto de partida de su incursión en el mundo árabe, que le lleva poco tiempo después a llegar a Marruecos por el puerto de Tánger, en 1860, y a Tetuán en 1864, al ser nombrado superior de la Misión de Tetuán. 

En 1877, al morir el Padre Miguel Cerezales, Lerchundi es nombrado Prefecto Apostólico de la Misión Franciscana en Marruecos. Y ya desde Tánger su obra fue grandiosa, piadosa, y sumamente romántica: creó Casas Misiones y asociaciones, impulsó escuelas, hospitales, y promoción de viviendas humildes, estuvo siempre al lado de los necesitados y su bondad e inteligencia eran reconocidos en todos los círculos sociales. En su dimensión política, asumió las ideas de Joaquín Costa para desarrollar las relaciones entre España y Marruecos en armonía. Se posicionó frente a la abolición de la esclavitud, informaba de las dificultades comerciales entre ambos países por la incursión de las grandes potencias europeas, realizó tareas de intérprete con importantes misiones diplomáticas, entre ellas en la Guerra de Melilla, aún estando ya en ese momento muy débil de salud; y hasta el mismo monarca Hassan I se apoyó en él para asegurar su reconocimiento en el exterior. 

Debido a su delicada salud, en determinados momentos tiene que dejar su cargo y aprovecha para dedicarse por entero al estudio de la lengua árabe, de donde saldrán posteriormente importantes publicaciones sobre gramática y vocabulario del árabe marroquí. De su faceta como arabista destaca Rudimentos del árabe vulgar marroquí (1872), un verdadero glosario no sólo de términos lingüísticos, sino de situaciones y realidades para comunicarse en este país; y el Vocabulario español-arábigo del dialecto de Marruecos. El arabismo académico fue despectivo con los arabistas franciscanos, así como posteriormente lo fue también con el arabismo militar, y sin embargo nos contaba Bernabé situaciones en las que importantes arabistas  y estudiosos de Al-Andalus, llegaban a Marruecos con un perfecto conocimiento de la cultura y la lengua de época andalusí, pero completamente incapaces de comunicarse con los lugareños del s.XIX, requiriendo entonces de los franciscanos para poder entenderse.

La bibliografía que compartió el profesor López García con los presentes, a partir de la que se gesta esta conferencia, se puede encontrar en la biblioteca y en línea:


lunes, 14 de octubre de 2019

Club de lectura: Ordesa, de Manuel Vilas


El pasado jueves 10 de octubre, el día en el que se fallaron los premios Nobel de Literatura de 2018 y 2019 a favor de Olga Tokarczuk y Peter Handke, fue el escogido para comentar en el Instituto Cervantes de Tetuán la última obra de Manuel Vilas, Ordesa, mejor libro de 2018 según Babelia, y primer título escogido para abrir el club de lectura del curso académico 2019-2020, al que este año queremos añadir un nuevo ingrediente: contar con la presencia de los autores. De esta manera, estaba prevista la visita de Manuel Vilas al Instituto Cervantes de Tetuán en octubre de este año, aunque por motivos personales finalmente nos visitará a principios de 2020. 

Nosotros ya hemos desgranado la obra y tenemos las preguntas preparadas para el autor, deseando verle en Tetuán y poder compartir con él este gran libro que nos narra un importante duelo al tiempo que pincela las últimas décadas de la historia de España, haciéndonos recordar objetos, épocas, actitudes, o importantes momentos históricos, aunque de forma más sutil. Y un libro que engancha además por la identificación que muchos lectores hacen con esa historia personal del narrador ¿y del autor?, y que entienden como propia, acompañada además de referencias temporales donde las fotografías ayudan a la creación de esas relaciones, o a los temas tratados como la muerte (los principales protagonistas están muertos), el vacío existencial, la depresión, la familia... identificaciones comunes a una época y narrados con una virtud propia de un gran poeta como es Manuel Vilas. Algunos entendíamos que era una obra autobiográfica, de desnudez completa, y una terapia con un precio más o menos alto, cuya liberación puede merecer la pena, o no, ideas muy personales, como el libro mismo, y que ha sido, quizás por esa valentía, fuertemente aplaudido entre el sector literario actual.

Un texto duro, con más sombras que luces, narrando los hechos desde una perspectiva muy personal e intimista, aunque sin juicios críticos, y sacándonos algunas sonrisas de vez en cuando. Todo con un lenguaje lógico o ilógico, meticulosamente organizado o producto de una divagación continua, hubo opiniones para todo. Destacamos igualmente a un protagonista egocéntrico con unas reflexiones dignas de compartir y de debatir en compañía. Abdu aseguró haber compartido gran parte de ellas desde diferentes cafés de Tetuán, publicando la foto y la frase del día, y originando geniales interacciones en redes sociales con las ocurrencias y la maestría de Vilas. Otros recogieron sus impresiones en un cuaderno de notas donde escriben celosamente todas sus lecturas finalizadas, y algunos hemos disfrutado de esta lectura, especialmente, al compartirla con el resto de lectores durante el club.

Estuvimos de acuerdo en declarar la obra como un homenaje a sus padres, una carta de amor donde sin narrar hechos especialmente heroicos, el escritor emplaza a sus progenitores en un lugar bien alto y destacado dentro de su vida, aunque lo hace ya tarde, cuando sus cuerpos ya no están presentes, pero sí todos los recuerdos que le dejaron en vida, y que el protagonista no quiere perder. Un personaje roto por el dolor, por la pérdida, hasta el punto de no querer avanzar sin ellos, sumido en un vació que le impide seguir adelante, pues sin sus padres, como él mismo relata, ya no es nadie. Un cúmulo de reflexiones hiperbólicas para demostrar la importancia de su padre, muy presente en toda su obra, aunque también aparece en este título de Vilas la madre por primera vez. Un libro que parece no tener nada que ver con el título, Ordesa, que podría llevarnos a ese paraje natural y lleno de vida en el corazón del pirineo aragonés, y que sin embargo nos arrastra a los lugares más oscuros del alma humano, aunque para el narrador tiene sentido, en su cabeza todo tiene sentido, y en este caso, Ordesa, significa la figura misma del padre, su esencia misma está en esas montañas.

Nos reímos recordando a personajes de la historia por la ironía con la que el escritor describe algunos episodios, Alfonso aplaudió la idea de atribuirles nombres de grandes músicos, como si cada uno de ellos fuera autor de su propia música, por su puesto el padre era Juan Sebastian Bach, el gran maestro de la música del s.XVIII. Echamos de menos al hermano durante la novela, y destacamos las figuras de los dos tíos, uno al que compadecer, por la locura de sus actos, narrados sin embargo de forma hermosa, y el otro para admirar, el que le defendió de un abuso sexual exculpándole y mostrándole una seguridad en sí mismo que ni el escritor, ni hora los lectores olvidamos.

Ahmed se preguntaba si los hijos viven mejor que los padres, difícil cuestión, podríamos empezar por preguntarnos ¿qué es vivir mejor? Sin embargo parece que el narrador sí cree haber tenido más oportunidades que su padre por el simple hecho de haber estudiado, y quizás es este empeño paterno el que impregna todo lo demás en el imaginario del narrador. Yasmina hizo por entender el peso concedido a los padres durante toda la obra, omnipresentes, quizás por la época, donde estos eran personas más distantes, figuras a admirar o a mirar de lejos, pilares de referencia, y quizás lo contrario de lo que sucede hoy día en las familias, donde los niños son el centro de las mismas, y cada vez son más inexistentes esos muros emocionales.

Habíamos escuchado que es un libro raro dentro de la tradición literaria española, y quisimos comparar esta historia con otras, marroquíes y españolas, de las primeras apareció Mohamed Chukri con su "Pan desnudo", al que siempre recordamos en nuestras sesiones por unas razones u otras; y de títulos españoles citamos "Cinco horas con Mario", "La vida perra de Juanita Narboni", "Lo que a nadie le importa", o "El dolor de los demás", y de Richard Ford, escritor americano, "Entre ellos".

martes, 30 de abril de 2019

Club de lectura: Mis cómics favoritos


Celebramos el pasado viernes 26 de marzo el último club de lectura de este curso académico con cómics y libros ilustrados, en el marco del Salón Internacional del Cómic de Tetuán, un festival que cumple en 2019 su decimotercera edición, en una ciudad que apuesta con fuerza por este género, y que cuenta con grandes historietistas, entre profesores y alumnos, del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA). 

También en esta ocasión nos reunimos con el club de lectura del Instituto Francés de Tetuán, en un viaje de vuelta, al celebrar el encuentro en la Biblioteca Vicente Aleixandre, después de haber celebrado el club anterior en la mediateca del Instituto Francés con un mes de diferencia. Una tarde de discusión bilingüe con ávidos lectores, plurilingües la mayoría, y usuarios habituales de ambas bibliotecas algunos de ellos, que nos ofrecieron interesantes recomendaciones y reflexiones en torno al noveno arte y que aprovechamos para compartir ahora desde el blog, esperando leer otras ideas y sugerencias en torno al cómic desde el apartado de comentarios. 

Muchos de los tertulianos confesaron haber comenzado su pasión lectora precisamente con los tebeos, El Jabato, Asterix y Obélix, Súper López o Mortadelo y Filemón, fueron el punto de partido y primer contacto con la lectura de muchos de los allí reunidos, otros sin embargo, acababan de descubrir el cómic con este club de lectura. ¿Qué descubrieron? ¿Cuáles han sido los títulos más recomendados? Sigamos leyendo.

Desde el Rif, una joven muy inquieta culturalmente tenía clara su apuesta, las migraciones, y cómo estas se plasman en imágenes dentro del cómic. De esta forma, escogió La grieta, diferentes historias desgarradoras y muy reales que suceden en las fronteras europeas, en un viaje que comienza en la cercana ciudad de Melilla, pasando por los Balcanes, la frontera turca, y diferentes historias humanas rodeadas de pobreza, guerras y necesidad de huida, con la fotografía real como principal componente de la historia. 

Sin miedo a las historias duras, un estudiante de Filología Hispánica nos recomendó una historia igualmente impactante, aunque mucho más intimista: Que no, que no me muero. La enfermedad como telón de fondo, con diferentes imágenes y símbolos como transmisores de información y de sentimientos, en un cóctel mucho más profundo que el texto plano. 

Y del cómic ambientado en momentos históricos, destacamos El arte de volar, Premio Nacional del Cómic 2010, y el último del mismo autor: Nieve en los bolsillos, donde leímos en alto algunas páginas dedicadas al servicio militar, o a hechos de épocas que ahora nos parecen muy lejanas, y de los que no ha pasado tanto tiempo. Ambientado también en la segunda mitad del s.XX, pero con en clave de humor, encontramos L'Arabe du futur, sin duda una lectura obligatoria. Y sin humor pero sí con gran maestría, citamos igualmente a Ángel de la Calle, presente en el Salón del Comic de Tetuán de 2017, al que fue un placer leer y conocer. 

Otras historias más agradables y con finales mucho más felices, fueron Sonrisas de Bombay, el descubrimiento de la realidad de un país tan espiritual como la India, desde la visión de un español que se deja embaucar por su cadencia y por su gente. En la misma línea, otro lector recomendó Sansamba, una historia de integración y entendimiento en un viaje al revés del anterior, un senegalés en España que entabla una bonita relación de confianza y ayuda mutua con una española, abriendo a ambos un mundo más rico y colorido. 

A lo largo de la tarde, tuvimos además la compañía del historietista tetuaní Hilmi Tarraz, graduado de la Universidad de Bellas Artes de Tetuán, que nos trajo su cómic Ali et le coffre miraculeux, editado con la ayuda del Ministerio de Cultura marroquí en una edición bilingüe en árabe y francés, y que nos describió su proceso creativo y su pasión por expresar historias y preocupaciones que lleva dentro, en este caso el medio ambiente y la vida rural marroquí. El cómic estará pronto disponible en la biblioteca.

martes, 4 de diciembre de 2018

El regreso al Instituto Cervantes de Tetuán de María Dueñas cuatro libros después.


Nueve años después de presentar en el Instituto Cervantes de Tetuán su primera novela, "El tiempo entre costuras", María Dueñas nos volvió a visitar el pasado 26 de octubre para ponernos al día de su trayectoria literaria, que empezó en 2009, y que actualmente cuenta con cuatro títulos de gran éxito editorial, el último, "Las hijas del capitán", ya va por la séptima edición. 

El Alcalde de Tetuán, Mohamed Idaomar, haciendo entrega a María Dueñas
del título honorífico de la ciudad. 
María Dueñas recordaba aquella presentación de "El tiempo entre costuras" en Tetuán en 2009, y a muchos que, nueve años después, ya no están: amigos, familiares, y especialmente, los culpables de la existencia de la novela. Su vínculo con Tetuán es muy fuerte, su madre nació en esta ciudad y sus abuelos vivieron aquí durante casi cuatro décadas. Recordaba cómo desde que tiene uso de razón no ha pasado un sólo día sin que Tetuán estuviera presente en su vida cotidiana, en las frases y en los recuerdos...

El éxito de público en esta ocasión, este viernes de octubre, estaba asegurado desde que esta escritora pusiera a la ciudad de Tetuán en boca de lectores de todo el mundo, promoviendo el conocimiento y el interés por la ciudad y por una época compartida de gran agitación e interés: el Protectorado Español en Marruecos. Se trata de una de las novelas más leídas de los últimos años, traducida a idiomas de todo el mundo, incluido, y más recientemente, el árabe, de la mano de la traductora marroquí Charifa Dahrouch, que estuvo esa tarde en primera fila. También quisieron estar presentes el Alcalde de la ciudad de Tetuán y el presidente de la Cámara de Comercio, homenajeando a la autora por esa presencia internacional de la ciudad, es el segundo homenaje del Ayuntamiento de Tetuán que en 2012 la condecoró como hija honorífica de la ciudad, 

El libro dio lugar a una serie de televisión rodada entre Tánger, Tetuán y Madrid, que causó furor tanto a los ciudadanos como a los espectadores, así como al equipo de rodaje que ha seguido viniendo al sentir el gran cariño con el que Tetuán les acogió durante las semanas de rodaje. La serie se transmitió en muchos países, y con Netflix se ha expandido mucho más. Libro y serie se han retroalimentado, y María Dueñas está cada vez más presente en el mundo entero.

"La notte ha cambiatto rumore" ó "L'espionne de Tanger" son las diferentes traducciones del título al italiano y al francés respectivamente con los que la autora no estaba muy de acuerdo en un primer momento, aunque sí recogen ese espíritu de novela que entremezcla la investigación histórica y la ficción creando fascinantes ambientes y personajes, y que la convierten en deleite de todo tipo de lectores. El éxito de esa primera novela la llenó de energía e ilusión, empujándola de alguna manera a dejar la docencia y a dedicarse a contar historias. Después de decidir que no haría una segunda parte de "El tiempo entre costuras", a la que le animaron editores y público, se metió de lleno en su segunda novela "Misión olvido", que vio la luz en 2013 y que narra precisamente la historia de una profesora de universidad que rompe con todo y se encuentra con unos sentimientos que no esperaba ya volver a vivir, dentro de una época histórica de gran interés para los historiadores americanos, prometedora. De 2013 nos vamos a 2015, cuando publica su tercera novela, "La templanza", donde en esta ocasión nos encontramos con un minero español que marcha a hacer las Américas y vuelve sin el éxito perseguido a Jerez, una ciudad que vive todo su esplendor en el s.XIX, y que nos pilla muy cerquita. Nos anunciaba que quieren convertirla, también a esta, en serie de televisión, estamos deseando.

María Dueñas durante el encuentro, en el salón de actos del Instituto
Cervantes de Tetuán.
Y en 2018 nos sorprende con esta historia "Las hijas del capitán", donde nos traslada al Nueva York de los años 30, una gigante metrópolis que se encuentra todavía en el momento de recepción de trabajadores, emigrantes de primera generación, que van creando poco a poco un espacio único de diversidad lingüística y cultural. Esta última novela rememora además la emigración de más de cuatro millones de españoles durante las primeras décadas del s.XX, que abandonaron el país en dirección a Marruecos, Argentina, y otros muchos destinos de América. La diferencia con otros inmigrantes era que la mayoría de los españoles iban con la idea de volver, frente a otros que buscaban la integración para quedarse de forma definitiva. Sin embargo, la Guerra Civil se cruzó en el camino de esos aventureros soñadores, obligándoles a continuar en este país por más tiempo de lo esperado.

Durante el encuentro María Dueñas nos desveló también que lo que más le gusta de la escritura es el proceso previo de investigación: viajar, documentarse, crear escenarios y situaciones antes de enfrentarse al papel en blanco y a ordenar todas esas ideas, encontrando por el camino personajes universales, más allá de la religión y la localización, que nos permiten experimentar igualmente, sentimientos universales.

Cuando desde el público animaron a la autora a escribir sobre la emigración marroquí actual, ella, elegantemente, animó a hacerlo desde esta orilla, sus lecturas le dicen que los relatos más conmovedores son los de las personas cercanas, vinculadas con el proceso migratorio, descendientes, amigos... y animó a los presentes a escribir desde la cercanía y con sentimiento. En este aspecto, nos puso dos ejemplos de libros sobre la emigración española: "Mamá", de Jorge Fernández Díaz, y "La abuela civil española", de Andrea Stefanoni.

martes, 20 de noviembre de 2018

La RBIC Marruecos en las X Jornadas de Casa África: Transformación digital y social


El 15 de de noviembre se celebró en Casa África el 10ª Encuentro de Sociedad digital y Biblioteconomía África - España, donde la Red de Bibliotecas del Instituto Cervantes (RBIC) en Maruecos presentaron la mesa redonda "Redes y comunidades: la biblioteca como punto de encuentro y de entendimiento". Una jornada repleta de interesantes ideas y conferenciantes que permitieron conocer algunas tendencias de gran importancia en el ámbito bibliotecario, empresarial y social.

Ponentes del Encuentro en la mediateca de Casa África. De izqda. a dcha.: Dorcas Muthoni, Alberto Torremocha, Cristina Núñez, Mohamed Guerehou, Loly Betancor, Alicia Sellés, Almudena Quintana, Silvia Montero, Estefanía Calcines, Mª Isábel Méndez y María Jesús Alvarado.
Abrió las jornadas un maravilloso poema de la escritora María Jesús Alvarado Benítez, Todavía, que nos descubrió un significado mucho más bonito del que acostumbramos para esa palabra, mazal en árabe, la belleza de lo que perdura. La autora, además, obsequió a la RBIC Marruecos con un poemario suyo para la colección de la biblioteca, y una desiderata a su juicio muy interesante para nuestra colección local, su primer libro: Suerte mulana, una historia juvenil que, como el título mismo, nos cuenta la mezcla de experiencias, lenguas y personas, en Villa Cisneros, actual Dakhla de 1960 a 1975 a través de los ojos de una niña. Casa África también nos donó sus últimas publicaciones con las que enriqueceremos nuestros fondos y el conocimiento de África entre nuestros lectores. 

Desde esta emotiva apertura, la presidenta de, FESABID, Alicia Sellés, informó al público de las últimas tendencias de las bibliotecas en el apoyo de la Agenda 2030 de la ONU para el Desarrollo Sostenible: garantía de acceso a la información, alfabetización universal, informacional y las bibliotecas como espacios seguros y sin censura, dentro de una suma de acciones locales que lograrán un impacto global donde las bibliotecas se posicionan como "motores para el cambio", una frase de Gloria Pérez-Salmerón, actual presidenta de la Federación Internacional de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA)

Cristina Núñez, joven emprendedora y creadora WOW Woman, cogió el relevo presentándonos algunas ideas para el empoderamiento y la motivación en el trabajo, donde tan reflejadas están nuestras emociones. La actitud positiva, saber quien eres, conocer tus objetivos o dar lo mejor de uno mismo, son algunas de las claves imprescindibles para sentirse WOW. Y con este subidón de energía encontramos al activista Mohamed Guerehou, que escribe sus historias en eldiario.es, nos comentó, con gran naturalidad y una espontaneidad innata, la importancia y el poder de los libros y de la cultura  en la lucha antirracista, a través de su experiencia personal. De esta forma nos recomendó algunos títulos que esperamos tener próximamente en la biblioteca:

Presentación de la RBIC Marruecos en el Encuentro: 
Redes y comunidades: la biblioteca como punto de encuentro y entendimiento. 
Los libros y la lucha contra los radicalismo nos acercaban ya a nuestra mesa redonda, donde pudimos exponer las ventajas del trabajo en red, dentro de la mayor red de bibliotecas españolas en el mundo, la Red de Bibliotecas del Instituto Cervantes. Una red presente en cuarenta países y cinco continentes, gracias a la coordinación técnica del Departamento de Bibliotecas y Documentación de la sede central en Madrid, y a una flexibilidad y gestión que favorece la autonomía de cada responsable, permitiendo la proyección de cada biblioteca hacia las diferentes comunidades en las que las 60 bibliotecas de la red se encuentran. Un puente entre culturas que impulsa el intercambio y el entendimiento, con los libros y la lectura como el gran acompañante de la aventura. De esta manera, desde la antigua Biblioteca Española de Tetuán, Almudena Quintana, pudo exponer la importancia de las personas en las organizaciones y de los usuarios en las bibliotecas. La atención a las propuestas y a las necesidades de los usuarios, así como el contacto directo con y entre ellos, favorecen la creación de actividades que impulsan el conocimiento del otro, combatiendo temores preconcebidos y compartiendo desde la igualdad, experiencias que revierten en el posicionamiento de las bibliotecas en el tejido socio cultural local. Silvia Montero, bibliotecaria del IC de Tánger, expuso la importancia de los orígenes de la biblioteca como biblioteca pública, que aún hoy se conserva en el imaginario tangerino, y cómo esta se crea y actualiza por la misma historia de la ciudad, con importantes donaciones de interés para la colección local, algunas ya digitalizadas y accesibles desde el repositorio institucional. Desde Fez, Mª Isábel Méndez, nos descubrió las posibilidades de las redes sociales para combatir algunos radicalismos, evidenciando noticias o dando voz a minorías, y la apuesta por el hispanismo desarrollada a través de un encuentro internacional, que ha derivado en un importante grupo en Facebook en el que se comparten información y actividades, LMLE: Literatura Marroquí en Lengua Española. Alberto Torremocha, actual bibliotecario del IC de Casablanca, nos descubrió todo el trabajo que hay detrás del Salón Internacional del Libro de Marruecos, donde España tiene un lugar destacado, y la repercusión de esta feria internacional en el país. Ya nos adelantó además que en 2019,  España será el país invitado, posicionando aún más y mejor las relaciones hispano marroquíes en el sector cultural. Y desde Rabat , Mayte Azorín, que no pudo estar allí, compartió igualmente la información del proyecto EuroKteb, un proyecto EUNIC que favorece y promueve la lucha contra la islamofobia y el apoyo y cooperación entre el colectivo bibliotecario sin fronteras. 

Después de la pausa café, Fran Sánchez, experto en transformación digital, se hizo con el público transportándonos a un futuro muy próximo, en el que sin embargo, seguían presentes como valor fundamental las personas dentro de la organización, contando con ellas y apostando por su eficiencia en base a sus necesidades, a partir de datos que permitan tomar decisiones con una tecnología adecuada. Una transformación digital centrada en el capital humano, que tiene que venir condicionada por el usuario o el cliente, una propuesta sin duda interesante para cualquier organización, y que ya es presente en muchas empresas. Así lo percibe también la ingeniera y empresaria Dorcas Muthoni, proponiendo la informatización y la digitalización como la clave del desarrollo en África, proporcionando datos y estudios que permitan empoderar a las instituciones, especialmente académicas, y los comercios, y eliminar la marginación de algunos sectores. 

Una décima edición de estas jornadas de Casa África que permitieron conocer interesantes iniciativas, africanas y españolas, y donde las personas, sus experiencias y capital intelectual, fueron un punto importante, apoyado por actividades de empoderamiento y desarrollo personal. 


lunes, 15 de octubre de 2018

La presencia española en África a través del teatro colonial



El pasado 4 de octubre el conocido africanista, abogado y escritor Antonio Carrasco González ofreció una conferencia titulada «Teatro colonial hispanoafricano» en la que presentó un recorrido por piezas teatrales de mediados del siglo XIX y primera mitad del XX de temática vinculada a Marruecos. Al comienzo, el autor trazó un panorama histórico para recordar algunos precedentes clásicos de la literatura española cuyos argumentos transcurren en el norte de África, como las comedias de cautivos cervantinas El trato de Argel (1582) y Los baños de Argel (1615), obras sobre el rey Sebastián I de Portugal como la Tragedia del Rey Don Sebastián y bautismo del príncipe de Marruecos (1618) de Lope de Vega y la Jornada del rey Don Sebastián en África (1634) de Luis Vélez de Guevara, y otras tan célebres como El príncipe constante (1629) y A secreto agravio, secreta venganza (1635) de Calderón de la Barca.


A continuación, el escritor se adentró en la prolífica dramaturgia que surgió tras la Guerra de África (1859-1860) y que se inspiró directamente en los conflictos bélicos entre España y Marruecos. Se trataba de un teatro patriótico y nacionalista que atraía al gran público, con títulos como La toma de Tetuán (1860) de Juan Landa, o Un recluta en Tetuán (1860) de José María Gutiérrez de Alba. Entre la ingente cantidad de obras publicadas, destacaron las de autores como Serafí Pitarra, poeta y empresario teatral, que fue autor de parodias llenas de ironía también acompañadas de música como L’Africana (1866), El moro Benani (1873), La butifarra de la llibertat (1864), o Las píldoras de Holloway o la pau d’Espanya (1864). Dentro de este teatro dedicado a la exaltación nacional, impregnado más de valores patrios que literarios, también destacaron autores como el libretista Fiacro Irairoz que llevó a la zarzuela estos argumentos de la mano de grandes músicos (fue colaborador de Fernando Chueca y Roberto Chapí). Es por ello que estas piezas no pueden ser relegadas a la esfera de lo subliterario, ya que aunque fueron creadas al calor de los acontecimientos del momento y las preferencias de la mayoría, sus vínculos con las producciones más cultas fueron evidentes a través de las colaboraciones entre autores que eran bastante frecuentes en la época. Así, aunque la mayoría de las obras tenían una breve extensión muchas estaban escritas “a dos manos”, caso del teatro cómico y grotesco de Enrique García Álvarez, que escribió en colaboración con Carlos Arniches obras tan exitosas como El perro chico (que se estrenó el 5 de mayo de 1909 en el Teatro Apolo de Madrid y enseguida se difundió ampliamente en la famosa colección La novela teatral –de carácter periódico- y en cientos de pliegos de cordel). Estas piezas teatrales breves adscritas al teatro humorístico y castizo seguían un esquema conservador, pero también sirvieron para la crítica social al usar la comicidad con gracia, acidez e ingenio contra los viejos valores, la doble moral y la hipocresía.

Carrasco también comentó que el costumbrismo fue otro los reclamos de estas obras, que presentaban los usos sociales bajo un prisma sesgado y poco realista, como Famma y El deber (ambas de 1913) del militar de Infantería Antonio Vera Salas. «La luna ha besado mi frente africana, mi sangre caldean los rayos del sol. Yo soy mora ardiente de labios de grana, mis ojos abrazan gallardo español… Yo soy flor moruna que el Rif ha criado, guerrero cristiano: tú eres mi ilusión», son algunos de los versos de Famma recitados en esta conferencia para ilustrar el uso de las costumbres rifeñas solo como trasfondo para perpetuar tópicos y estereotipos nacionales. Así, este tipo de dramaturgia intentaba presentar al público español escenas y retratos de la sociedad marroquí pero sin profundidad, bajo una perspectiva paternalista y moralizante en la que se dejaban traslucir valores conservadores muy alejados de la comprensión e interés por la cultura local. Otro ejemplo citado es El Ramadán (1906) del autor de sainetes Ramón Lobo Regidor, que se subtituló Fantasía morisca en un acto y en ella participó Luis Pascual Frutos –conocido libretista de zarzuela- con música de los reconocidos compositores Mariano Soriano y Luis Floglietti. Con estos ingredientes (temas populares, brevedad, música) esta dramaturgia gozó de la afición del gran público, que podía asistir a más de dos representaciones cada semana o leer y coleccionar las piezas publicadas sueltas o como folletos de series periódicas. Qué duda cabe que este teatro menor se alimentaba de la afición de mucha gente por los pasos o «pasillos burlescos» que habían conocido su momento cumbre en tiempos de Carlos IV y que continuaron arraigados en el gusto popular hasta finales del siglo XIX.


En este recorrido, Carrasco destacó la singularidad de muchas obras que trataron la Guerra del Rif o de Melilla (1909-1910) y el desastre de Annual (1921), por el interés que el tema de Marruecos suscitaba en el público, aunque las piezas se presentaban muchas veces bajo el perfil de otros géneros breves musicales como la opereta, la zarzuela y el teatro lírico destinados principalmente al entretenimiento popular. En esta dramaturgia se citaron obras como Prisioneros en el Rif (1922) del comediógrafo Pascual Guillén, Alma española (1925) y Maldición para Abd-el-Krim (1926) del periodista Ramón Blanco y Rojo de Ibáñez, El héroe de la legión (1927) del corresponsal de guerra y cineasta Rafael López Rienda –con su amigo Benjamín Jarnés-, y la zarzuela La bandera legionaria (1926) de Manuel Fernández Palomero. Más allá de la forma o estilo que pudieran adoptar las piezas, ya que en muchas ocasiones los argumentos se reducían a caricaturas de gruesas pinceladas, lo importante es que se mantenían los temas a través de episodios significativos que interesaba recordar al público.

Más avanzado el siglo XX, Carrasco comentó que continuó la publicación y representación de obras que tomaban Marruecos como telón de fondo de una ideología nacional, tradicionalista y antiliberal, aunque este tipo de producción ya fue menos prolífica. Destacó títulos como La danza de los velos (1939) de José María Pemán y Salam. La paz sea contigo (1944) de Carlos Orellana, que vieron la luz en La escena una de las pequeñas colecciones teatrales de postguerra en la que también publicaron autores tan aplaudidos como Pedro Muñoz Seca, Carlos Arniches o Enrique Suárez de Deza. El tema de Tánger como espacio y referencia literaria sirvió para cerrar esta conferencia, con las citas de Tánger (1945) de Joaquín Calvo Sotelo y Último verano en el paraíso (2009) de Jesús Carazo, de la cual se subrayó su valor literario y evocador.

Con la erudición del investigador, del amante de un género y de un gran bibliófilo y coleccionista (dado que Antonio Carrasco tiene una valiosa biblioteca particular, en la que cuenta con ejemplares de todas las obras que cita en sus publicaciones) el autor constató que a lo largo de los siglos estas piezas han contribuido a la construcción de un imaginario social. Más allá de ser pasatiempo o piezas destinadas al entretenimiento efímero, esta dramaturgia a través de sus alusiones, símbolos y metáforas refleja una manera colectiva de entender Marruecos que ha perdurado en muchas mentalidades hasta nuestros días como hilos entrecruzados de la historia, la vida cotidiana y lo literario. Dentro del ciclo «Los vientos de África», y en colaboración con la Universidad Abdelmalek Essaâdi (donde impartió otra conferencia en el Departamento de Lenguas de la Escuela Normal Superior de Martil), esta conferencia ha inaugurado el año académico con un tema apasionante.

Para seguir leyendo:

(2007) Derecho colonial en África y su aplicación al origen del ordenamiento español en Guinea (1977-1858), Madrid: Universidad Complutense.
(2009) Historia de la novela colonial hispanoafricana, Madrid: Sial.
(2012) El reino olvidado: cinco siglos de España en África, Madrid: La esfera de los libros.

lunes, 25 de junio de 2018

De series de televisión y nuevas formas de consumir contenidos de la mano de Ruth García.


Ruth García 42 años, natural de Barcelona. Trabajó en sus inicios en dibujos animados como productora, y en documentales. Luego se fue a Madrid y allí empezó a escribir guiones de ficción de series como “Aquí no hay quien viva”, “Los Hombres de Paco”, “La Lola”, “Cómplices”, “Génesis. En la mente del asesino”, “La Sopa Boba”, “El Internado” o “La Señora”. Es creadora de “Los Protegidos” y “El Incidente”, y actualmente es dialoguista de “Acacias 38”.  

    ¿Cuál es el proceso que pasa una serie de estar en su mente al televisor?

El proceso no siempre es el mismo. A veces se te ocurre una idea, un concepto. Piensas, me gustaría hacer una de la mafia, un thriller trepidante y lleno de ganchos, o una comedia costumbrista de tres perdedores. Y luego piensas en posibles detonantes, entornos, personajes. Otras veces se te ocurre un personaje al que te apetece acompañar un rato a ver qué hace o exponerlo ante un conflicto para ver cómo reacciona. A lo mejor estás con él un rato en un mundo o en una época y piensas, ¿y si me lo llevara al siglo pasado? ¿Y si en lugar de un hombre, fuera una mujer? Y hay otras veces que, como tienes que comer, y tu sueldo paga tu hipoteca, piensas en una cadena en concreto y valoras qué producto encaja ahí, qué tipo de serie le falta en su parrilla y trabajas un poco enfocando tu producto a las posibilidades de venta que ha de tener.

Yo suelo pensar siempre en qué es lo que a mí me apetece escribir, en qué mundo me apetece estar los próximos dos años de mi vida. Al final creo que todo se reduce a eso; en qué mundo quieren vivir cuando llegas a casa por las noches y tratas de evadirte de tus problemas de la vida diaria. Las series que yo veo siempre tienen algo en común. Da igual que sean de abogados o una distopía futurista, siempre son mundos en los que me apetece vivir y personajes con los que me apetece entablar una relación.  Me ha pasado innumerables veces de acabar una serie y sentirme un poco huérfana. Escribiendo me pasa un poco lo mismo. Me tienen que caer bien mis personajes, aunque sean muy malos, tengo que entender su ranura emocional para hacer el mal. De hecho, suelo llevarme peor con los personajes buenos. Me suelen interesar más los disfuncionales y con defectos que los perfectos.

·    ¿Cómo te documentas cuando piensas una serie? ¿Consultas documentación en bibliotecas?

Definitivamente no. Tengo amigos guionistas más mayores que yo que cuentan que antes necesitaban un tiempo, dentro de los días que les daban para la escritura de guion, para documentarse. Echaban horas y horas en las bibliotecas. Muchos escribían directamente sus guiones allí por tener la documentación al alcance de la mano. La llegada de Internet ha hecho que todo se pueda documentar a través de la red y sin salir de casa. Al menos al principio, en las primeras versiones del guion. Luego, cuando la producción empieza y se empieza a contratar gente, entra en juego una figura que está a caballo entre el plató y la sala de guionistas. Es la figura de la documentalista. Suelen ser mujeres, no sé yo por qué. Esta figura es maravillosa porque está en su ordenador en la sala mientras el equipo va pensando las tramas. A veces se te olvida que está, pero está, y muy atenta a la conversación. En paralelo a tus ideas va conectándose a internet y buscando cosas. Adelantándose a posibles problemas que puedan surgir en el camino de la trama. Cuando oye alguna incongruencia te corrige para que no pierdas el tiempo pensando en algo que no es posible. Posteriormente, cuando el guion está escrito lo revisa, habla con eruditos en la materia, y a veces pide ajustes por cosas que no corresponden con la realidad. En plató también es útil para el equipo de arte. También trabaja muy pegada a la script, que es quién lleva la continuidad de la serie. En plató a veces se cambian cosas respecto a los guiones. Al final la documentalista es la única que sabe lo que se ha emitido realmente o sea lo que el público sabe.

   ¿Cuál es el principal cambio que has notado como guionista con la irrupción de nuevas plataformas como Netflix o HBO?

Cambios, todos. Antes, solo existían las cadenas generalistas. El único lugar donde podías ir a vender una serie era a TVE, Mediaset y Atresmedia. Las cadenas generalistas renuevan o retiran sus productos basándose en los índices de audiencia, que es lo que hace incrementar o descender sus ingresos publicitarios, que es al final, lo que paga nuestros sueldos. Aparte, nuestro mercado era el español. El objetivo era que nos vieran el mayor número de personas en el territorio español el día del estreno de la serie. Si luego la serie tenía vida más allá, si se vendía a otros países, pues bienvenido sea. Pero la única condición para renovar era sacar un buen dato de audiencia.

Debíamos pensar series a las que llamamos “de horquilla amplia”, es decir series para todos los públicos. Una serie debía gustar de igual forma a una abuela de Cuenca, a un niño de Barbate y a un joven urbanita madrileño de 30 años. Imagínate, personas que nada tienen que ver. Cosa que no era fácil, no se puede contentar a todos, solo Coca Cola consigue eso. Nunca los conceptos eran muy trasgresores o peregrinos, porque cuando te ibas a algo muy extraño siempre echabas a alguien, a niños y a viejos la mayoría de las veces. Ejemplos de ello son “Médico de Familia” o “Los Serrano”, auténticos éxitos de audiencia. Tenían una trama de niños, una de adolescente, otra de adultos. Tenían tramas para un público de un nivel cultural más bajo y otras un poco más elevadas. Todos vivíamos de los índices de audiencia, y si el dato era malo, por mucho que funcionara entre jóvenes de 13 a 24 años, te cancelaban la serie y tú y un equipo de 100 personas se iba a la calle.

Ahora, con la llegada de Netflix, HBO y Movistar la cosa ha cambiado mucho. Netflix y HBO tienen un mercado internacional, el público que se sus series es infinitamente mayor. Así que se pueden permitir comprar productos de horquilla estrecha, dirigidos a jóvenes de 13 a 2, por ejemplo, porque el mercado es enorme. “Stranger Things” es un gran ejemplo de ello. Ni creo que mi madre sepa ni siquiera qué es. Otro ejemplo es “La Casa de Papel”, aquí funcionó más o menos, pero nada que ver con el super éxito que ha sido internacionalmente. Todas ellas, incluyendo Movistar que solo se ve en España, no dependen tanto de los índices de audiencia si no del número de afiliados. Así que los productos no tienen que gustar a todo el mundo. Por primera vez podemos hacer series dirigidas a una sola franja de la población.

La forma de consumo también ha cambiado. La llegada de Internet y las plataformas ha hecho que el consumo varíe. Las familias ya no se reúnen al completo después del telediario a consumir una ficción alrededor del televisor colocado en el salón. Ahora tenemos a los padres en el salón con la tele, a los niños en la cama con la Tablet, a los adolescentes ante el ordenador. Antes había una sola ventana a la que asomarse y ahora hay muchas. Eso hace que los contenidos de televisión también se hayan diversificado.

·    Has participado en “El Internado” que tuvo un gran éxito en Rusia o en los “Hombres de Paco” que se dobló al árabe marroquí. ¿Cómo guionista te sorprende que series cargadas de tantos rasgos culturales se distribuyan por otros países?

No me sorprende en estos dos casos que me estás contando. Los hombres de Paco era una comedia de tres perdedores, policías para más inri. No había chistes de actualidad política ni nada por el estilo. Conscientemente tratábamos de hacer una serie abierta. En todos los países hay un cuerpo nacional de policía y en todos hay perdedores y ganadores, héroes y anti héroes. Además, lo cómico surgía del dolor de los personajes. La comedia no es más que tragedia más paso de tiempo. El peor momento de tu vida, el más doloroso y avergonzante, visto con el tiempo es absolutamente cómico siempre. La comedia tiene ese poder, que atrapa a todos los públicos, todo el mundo quiere reírse.

En el caso de El Internado sucedía algo similar. Queríamos hacer una de miedo en un entorno cerrado y con elementos sobrenaturales. Pero nunca decíamos dónde estaba la Laguna Negra porque no queríamos contextualizarlo. Creo que el miedo también es una de esas sensaciones universales que atrapan a todo el mundo.

·    Existen series españolas que se han rodado en Marruecos como “El Tiempo entre costuras” que está ambientada parte de ella en Tetuán. A la hora de escribir un guion ¿se tiene en cuenta o influye en el proceso creativo los posibles escenarios y consecuente presupuesto de la mismos?

Por supuesto. En “El Tiempo entre costuras”, que era la adaptación de la novela de María Dueñas, se sabía por delante que había un holgado presupuesto para rodar en Marruecos. Si no, no se hubiera hecho nunca. Era imprescindible rodar en esas maravillosas localizaciones que luego retrató la serie. Si no hubiera sido traicionar el espíritu de la novela.

·   ¿Qué es más importante para un guionista o creador de una historia, sus propias experiencias de la vida que recoja a través de viajes a marruecos por ejemplo o visionar contenidos similares, aunque sea en otro tipo de formatos para saber qué se está consumiendo en televisión y dejarse inspirar?

Es importante consumir el mayor número de series posibles, leer libros, ir al cine… Esto al final es un oficio y se tiene que saber qué está haciendo la competencia y cómo evoluciona el mundo. Pero si no sales a la calle, viajas, escuchas conversaciones en los bares y en el autobús, no puedes hacer productos con los que la gente que ha de verte, empatice. Para mí lo más importante de una serie es que los personajes sean de carne y hueso y sus conflictos de verdad. Creo que para escribir lo más importante es entender al ser humano, incluido al ser humano que hay dentro de ti. Entender la complejidad que anida dentro de uno. Saber que a veces nos equivocamos, que hay épocas malas en las que actuemos como villanos, y épocas buenas en las que somos auténticos héroes. Momentos en los que actuamos apoderados por el miedo o cegados por el amor. En una sala de guion siempre se suelen hablar de cosas muy personales, todos terminamos siendo amigos porque acabamos confesándonos secretos inconfesables. A veces escribes una trama en la que expones a un personaje ante un conflicto y no puedes evitar recordar cómo actuaste tú aquel día en el que te pasó algo así. La honestidad es importante en todo esto, porque se nota cuando las cosas se escriben de verdad o sólo por imitación. A mí me ayudó mucho para escribir ir a terapia. Enfrentarme a cosas sobre mí misma en las que nunca había pensado, cosas sobre mis padres, sobre mi infancia, sobre momentos en los que me equivoqué… fue, aparte de liberador, enriquecedor. Y creo que me hizo mejor guionista.

Esta entrevista ha sido realizada por María Bermudez de Castro, colaboradora de la biblioteca del Instituto Cervantes de Tetuán el pasado mes de mayo, a la que echamos mucho de menos. Gracias por tu tiempo, tu interés, tus ideas y tus reflexiones, te esperamos siempre por aquí.