lunes, 30 de noviembre de 2015

Club de lectura: La neblina del ayer, de Leonardo Padura


El pasado miércoles 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia de Género, nos reunimos en el Instituto Cervantes de Tetuán, para comentar la obra de Leonardo Padura, La neblina del ayer. Era la primera sesión del club de lectura de 2015-2016, y aprovechamos para anunciar que los siguientes clubes de este curso académico serán sobre dos novelas ejemplares de Cervantes: El matrimonio engañoso, y El coloquio de los perros; y más adelante El metro, del escritor guineo-ecuatoriano Donato N'dongo.

Leonardo Padura en la recepción del Premio
Princesa de Asturias 2015.
Nos alegró mucho volver a ver algunas caras conocidas al mismo tiempo que otros nuevos miembros que probaban ésto de la lectura compartida de la mano de este gran escritor cubano, recién galardonado con el Premio Princesa de Asturias 2015, del que nos orgullecemos todos los hispanohablantes. Algunos lectores no conocían al escritor hasta la recepción del premio, y otros lo descubrieron con esta sesión, descubriendo con él igualmente la novela negra, o la literatura cubana, en un primer acercamiento a las letras de este país excepcional, que nada tiene que ver con el realismo mágico tan utilizado en América Latina del s. XX.

La neblina del ayer nos había seducido a todos los presentes. A algunos les pareció una lectura difícil, que requiere de tiempo para leer y releer aún con sucesos muy bien organizados y posicionados en el libro, con gran variedad de personajes y saltos en el tiempo, que junto con el acervo linguístico utilizado por el autor, resulta complicado incluso para hispanohablantes.

En cuanto a la redacción del libro destacamos la riqueza verbal utilizada por el autor, muchos comentaron la rareza de algunas expresiones, a las que no estamos acostumbrados, ni marroquíes ni españoles, y fueron varios los que compartieron palabras que habían buscado después de la lectura, entre ellas: cumbila, fonda, lembo.... También alguno se dedicó a buscar localizaciones de los lugares que el autor describe de forma magistral en la novela, mostrando La Habana de dos épocas tan diferentes, la pre y la post revolucionaria. Asmae comparó las impecables descripciones de Padura en la obra con las que realiza la escritora argelina Ahlan Moustaghanmi, sobre naturaleza y obras artísticas, con una sensibilidad única que nos transporta y nos lleva de lleno a diferentes lugares y recreaciones.

Lo que más nos fascinó a todos fue la figura del personaje, Mario Conde, un policia retirado, culto, bibliófilo, amante de la música y de su país, que se dedica ahora a la compra venta de libros usados, manejando grandes conocimientos acerca del valor patrimonial y económico de todos ellos. Y pudimos compararlo con otros detectives famosos de las novelas de Lorenzo Silva o Vazquez Montalbán, personajes ricos, cultivados, que sienten gran pasión por los libros, y por los que el lector se siente rápidamente atraido. Pero lo que especialmente nos gustó de Mario Conde, es la integridad ética y moral que, después de haber visto y vivido tanta corrupción y miseria, sigue inmune en la lucha diaria contra las adversidades con las que se va encontrando. Un personaje que, aún frustrado y con poca vitalidad, mantiene unos valores en la vida, gracias a la fuerza que encuentra en su país, en su gente, especialmente entre sus amigos, a los que adora, y con los que pasa tantos momentos como puede, compartiendo todo lo que tiene, convirtiendo esos momentos en memorables.

A Jesús le gustó como Padura critica, de forma sútil y muy personal, a través del personaje de Mario Conde, el sistema. Lo compara a la forma que tiene Cervantes de hacerlo, creando un preámbulo desde el que nos cuenta la situación con varios rodeos, sin ir directamente al grano. Padura, en una entrevista realizada por Magdalena López en la revista Iberoamericana VIII, nº 28, ya comenta que utiliza la novela negra como pretexto para escribir sobre la sociedad. A Jesús el libro le parece un grito de optimismo, un puente abierto... una lucha diaria extrapolable a cualquier país y cualquier situación, en la que todos tenemos un papel muy importante.

Esa ambientación recreada en La neblina del ayer, las gentes, el desparpajo, los amigos... a Sofía le recordó a Cádiz, donde el tiempo, como en La Habana, es mucho más relativo y menos importante, pues más vale dsifrutarlo que preocuparse por él. Una bonita reflexión que podemos apreciar también en el tiempo que Mario Conde dedica a sus amigos.


Asmae nos trasladó su estudio detenido del binomio que supone el libro en muchos aspectos: dos caras de un disco de boleros, una obra estruturada en dos partes, dos historias, dos épocas, dos boleros.... Vete de mi y Me recordarás. Además, apra esta lectora tan motivada como escrupulosa, los barrios marginados que con tanta crudeza describe Padura en algunos momentos del libro, suponen un homenaje a esas zonas marginales, a sus gentes y sus preocupaciones, un importante guiño y un compromiso que demuestra las semejanzas de autor y personaje. Y rindiendo igualmente homenaje al bolero, éste nos absorbió, la música cubana nos eclipsó por unos minutos recordando la poderosa voz de Omara Portuondo, Olga Guillot... y algunos títulos imprescindibles interpretados por los más grandes de la canción cubana. 

Y acabamos hablando de la lectura, de los diferentes soportes, y de cómo éstos alteran la forma de leer, así como de las causas del bajo índice actual de lectores. Y entre todos propusimos y nos animamos a seguir combatiendo esta tarea, pues para Asmae leer es contagioso. Continuamos la próxima sesión con Cervantes y sus novelas ejemplares, por un lado para conmemorar el cuarto centenario de la muerte del autor, y por otro porque tenemos diferentes soportes para su lectura: probaremos la lectura digital a través de la descarga de libros electrónicos de nuestra red, y la impresa para los que no cambian el libro físico por ninguna pantalla. Gracias a todos una vez más por hacer de esta actividad un encuentro tan placentero. Seguimos leyendo en privado hasta compartir la lectura en grupo el próximo més de febrero 2016.

4 comentarios :

  1. La novela me ha gustado mucho, es la primera vez que leo a Leonardo Padura y la neblina del Ayer es mi primer contacto con la literatura cubana.
    Confieso que me resultó un poco difícil leerla, sobretodo cuando inicie la lectura. Luego me acostumbre con las expresiones que me resultaron, algo diferentes de la escritura española o la traducida al español.
    Mario Conde un expolicía amante de la literatura que abandona su profesión para dedicarse a la compraventa de libros usados. Me encanta que un expolicía tenga un amor a los libros (cosa que personalmente no veo en la vida cotidiana) ) y aunque encuentra una biblioteca privada con títulos muy valiosos que podrían asegurarle una vida económicamente bastante elevada, la codicia no puede con su amor a los libros. Hizo una clasificación a esos títulos y había unos que no deberían de salir a la venta, ni deberían de salir del país. Eso demuestra también que era un experto en el tema.

    ResponderEliminar
  2. Conde recibe una gran y violenta paliza en el barrio donde vive el Africano. Leonardo Padura dice en su novela que el barrio es un mundo que no aparece en los diarios ni en los informes oficiales. Un mundo que describe como una olla tapada que tarde o temprano reventara por las presiones tragadas.
    El visitante del barrio habanero chino le invade una sensación de estar atravesando los limites del caos que advierte la presencia de un mundo al borde de un Apocalipsis. Un barrio marginado, tenebroso, un hoyo oscuro, de infierno, donde se respira una atmósfera de peligro, edificios agrietados, la miseria, la violencia, jóvenes que buscan productos reciclables, prostitución... (estas descripciones y otras más me recuerdan vivamente unos barrios marginados de Tetuán y que son cada vez más marginados)
    Dice: " la violencia como desahogo de frustraciones crónicas que se usa como moneda corriente. Un territorio minado donde ser débil constituye la peor de las enfermedades...
    La corrupción es como la mala hierba, no se acaba por más que arranques "
    ... dice... pues nada más arañaste la cascara, debajo hay más.
    El escritor rinde un gran homenaje a tales barrios, a l@s habitantes de tales barrios que se multiplican y se empeoran con el paso del tiempo, barrios olvidados marginados por l@s politic@s.

    ResponderEliminar
  3. Quiero decir también que me lo he pasado genial buscando por la web, nombres de cantantes de bolero como Olga Guillot (nombre de cantante que el autor menciona en su libro) cantando " Vete de mí ". Esta canción la había oído cantada por Diego El Cigala y tocando el piano Bebo Valdés, dos grandes maestros.
    El escritor rinde homenaje al bolero y a las y los cantantes de este género musical, cita a parte de Olga Guillot, Elena Burke que la he escuchado en el YouTube cantando "Me recordaras" al piano toca Frank Dominguez (su nombre aparece en la novela). Leonardo menciona a Omara Portuondo, pedazo de voz, pueden oírla en el YouTube cantando la famosa canción " Dos gardenias para ti" y "Bésame mucho" entre tantos... como la canción " Habana " que la canta con muchos sentimientos"

    https://www.youtube.com/watch?v=IJbvnaA4Sjk


    Me despido cantando un sueno quiero ir a Habana

    ResponderEliminar
  4. Querida Asmae,
    Nos alegramos enormemente de que haya disfrutado de esta oportunidad y de esta experiencia lectora. Le agradecemos los comentarios tan fértiles y potentes, y le animamos a que no se pierda nuestra próxima sesión que tendrá lugar este miércoles 17 de febrero a las 17.30. Nos reuniremos en torno a dos Novelas ejemplares de Miguel de Cervantes.
    Le deseamos que tenga una feliz semana.

    ResponderEliminar