miércoles, 15 de noviembre de 2017

Sergio Barce y Mourad Zarrouk, dos invitados de honor en la Fiesta del Libro de Tetuán


El 9 de noviembre, en el marco de la Fiesta del Libro de Tetuán, el Instituto Cervantes presentó dos libros con Sergio Barce y Mourad Zarouk que nos amenizaron la tarde en la Biblioteca General y Archivos de Tetuán, contándonos sus experiencias, recomendándonos lecturas, recordándonos hechos históricos y firmando sus libros a todos los lectores que así lo desearan.

Lola López Enamorado y Sergio Barce momentos
antes de la presentación en la Biblioteca Gerneral.
Tomaba la palabra en primer lugar Sergio Barce, quien nos reveló que todas sus obras empiezan o terminan en Marruecos, incluso cuando se propone cambiar el paisaje y escribir sobre otros lugares. Esta abogado larachense con lo que más disfruta es con la escritura, que le permite volver a su infancia y a su patria, Larache, de ese país, Marruecos, al que se siente completamente ligado, como podéis comprobar y seguir a través del blog del autorLarache es mi Macondo, nos decía con gran orgullo, al tiempo que aseguraba que Marruecos había hecho de él una mejor persona. 

Y nos presentaba así El libro de las palabras robadas, un homenaje a los judíos marroquíes y un experimento propio con un suspense continuo que va determinando la trama mientras nos cuenta otras muchas cosas, y en en el que decide salir de Marruecos situando la historia en Málaga, aunque inevitablemente, y como ya nos había anunciado, el libro terminará en tierras magrebíes. Y para La emperatriz de Tánger escogió esta ciudad emblemática, tan de moda en la narrativa española últimamente por la cantidad de personajes y sucesos que ocurrieron allí a mediados del s.XX. Más allá de los episodios históricos, como la ocupación de Tánger el mismo día de la invasión nazi de París, el autor recordaba con humor cómo pasar de Tánger a Algeciras en su infancia era pasar del futuro al pasado: coches americanos descapotables  y gentes de todos los lugares y procedencias que podías encontrar en un ambiente urbano dominado por el plurilingüismo y una modernidad sin precedentes. Sin duda, muy recomendables y amenas ambas lecturas junto con todas las que tenemos del autor en la biblioteca que tan amablemente, nos ha hecho siempre llegar Sergio Barce a los lectores de Tetuán.

Y de Sergio Barce pasamos casi sin pausa a la presentación de la investigación de Mourad Zarrouk: Clemente Cerdeira: intérprete, diplomático y espía al servicio de la Segunda República, presentado por nuestro querido arabista y especialista de Historia Contemporánea de Marruecos, Bernabé López García, director de la tesis doctoral de Mourad Zarrouk, y prologuista de su libro. Bernabé nos contó como Mourad Zarrouk centró su tesis en dos traductores: Aníbal Rinaldy y Clemente Cerdeira, identificándose con este último a medida que iba conociéndole, una figura de la que ambos se dieron cuenta que merecía la pena investigar  tanto por la importancia y profesionalidad de sus trabajos, como por la integridad y valentía de toda una vida. Un gran arabista que sin embargo no tuvo el reconocimiento que hubiera merecido en un protectorado español demasiado dominado por el arma militar en esa época y ese lugar que fue el protectorado de España en Marruecos.

Bernabé López y Mourad Zarrouk durante la presentación en la BGAT.
Mourad tomó la palabra para contarnos con todo detalle el resultado de sus años de investigación sobre el singular Clemente Cerdeira, un emblemático personaje al que su padre envía a estudiar a una escuela coránica, hecho que determina su perfecta integración tanto dentro de una chilaba como de un traje de corbata, y que le permitió más adelante poder ejercer de traductor e intérprete del protectorado por el perfecto manejo que tenía de ambas lenguas. Conoció a todos los personajes importantes de la época, tanto españoles como marroquíes, le encargaron labores de espionaje y elaboró importantes informes sobre el nacionalismo marroquí o el panarabismo árabe. Intentó quebrar desde Tánger, y con ayuda de sus amigos tangerinos, las tribus rifeñas y otros amigos intérpretes, el golpe de estado de Franco de 1936. En el público lo bautizaron como el nuevo Ali Bey, el descubrimiento de un gran personaje hasta ahora en la sombra. Mourad nos contó además cómo pudo aspirar a otros cargos que sin embargo, por su inteligencia le fueron denegados, y que debido a su astucia y a sus grandes ideales le relegaron a un segundo plano desde el que no dejó sin embargo de luchar y apoyar las causas por las que creía y que siguió defendiendo hasta los últimos días de su vida.

Un personaje que sin duda merecería una película de acción donde la verdad superaría la ficción. Una nueva revisión a los personajes y a la historia de ese siglo XX hispano marroquí de la mano de un riguroso y documentado investigador al que además de felicitar y agradecer la conferencia, le agradecemos la donación del libro a la biblioteca para satisfacción de todos los lectores e investigadores de Tetuán. 


miércoles, 1 de noviembre de 2017

Para conocer mejor esa ciudad vecina que acaba de cumplir cien años.


El pasado viernes pudimos escuchar en el Centro Cultural Lerchundi de Martil una breve historia de la ciudad de Río Martín, Mártil, o Maartil, como últimamente puede también escucharse, la historia de una ciudad acogedora y amable que, según los que allí habitaron, deja una huella imborrable entre sus vecinos. Francisco Maldonado, director del centro, en compañía de Mohamed Budaghia, en representación de los vecinos de Martil, presentaron al conferenciante Antonio Doña Fernández, geógrafo y ex residente de Martil, y propusieron hacer de la velada un homenaje a los habitantes de las ciudades, verdaderos creadores de las mismas,lanzando un mensaje de alerta acerca del patrimonio que se está perdiendo, y del que tenemos todos la responsabilidad de salvaguardar. Comenzamos dando a conocer la breve historia que Antonio Doña tan apasionadamente nos ofreció aquella tarde.

Playa de Río Martín en la primera mitad del s.XX.
La embrionaria ciudad de Río Martín se asienta en la ribera de un río dulce flanqueado por otro río salado a 3 km. de distancia, a lo largo de una zona costera con dunas de hasta 20m. de altura, sitio muy propicio para el asentamiento humano, donde la explotación agrícola y pesquera desde siempre ha sido muy favorable. Sin embargo la ciudad acaba de cumplir 100 años en 2013, el asentamiento no es pues muy antiguo, debido a que la humedad del terreno ha provocado grandes problemas relacionados con el paludismo, enfermedad que transmitían la cantidad de mosquitos que por allí pululaban. De esta forma, tan sólo en verano algunos pescadores se acercaban al litoral buscando faena. De hecho, hasta finales del los años 40, el paludismo fue una enfermedad muy extendida en las ciudades de Tetuán y Martil. Para poder asentarse en la zona  se creó un vivero que pudiera absorber la humedad ganando terreno al agua. En el aeropuerto de Sania Rammel, tuvieron que hacer también obras para desecar la zona porque eran muy frecuentes las inundaciones en la carretera entre Tetuán y Martil, enclave donde se encuentra este coqueto aeropuerto.

Todo comienza en 1860, cuando llegan las tropas españolas a la Guerra de Tetuán o Guerra de África, miles de hombres que empiezan a ocupar el territorio durante dos años, y que en 1862 vuelven a dejar el espacio a los pescadores estivales hasta que en 1912, a razón de la Conferencia de Algeciras, se instaura el Protectorado Español en Marruecos, y en 1913 empiezan a ubicarse en Río Martín una serie de blocaos en toda la orilla izquierda del río. El barrio Disa era, por aquel entonces, una gran plantación de palmito y animales salvajes como jabalíes. En 1914, el comandante Joaquín Salinas Romero presenta un plan urbanístico con ocho calles por cuatro, tomando como base el castillo, e incluyendo la primera mezquita y una rudimentaria iglesia, este plan presenta la actual plaza rectangular donde se ubica el actual Centro Cultural Lerchundi. Posteriormente, un nuevo desarrollo urbanístico, crea la todavía también existente plaza circular, actual plaza de Ben Anzaran.

Al principio del Protectorado español, para atraer y poblar Martil, se ofrecían parcelas de 400 y 500m2 a precios asequibles. El pueblo empieza así a crecer a lo largo de la costa donde se van instalando parcelas más grandes aún. Hoy día, buscando mucho, podemos encontrar alguna de esas casas entre los modernos edificios de la ciudad. 

Calle Miramar a mediados del s.XX.
Y es que los asentamientos humanos suelen tomar sus nombres de los accidentes geográficos que las determinan, ¿que sabemos de este río que da nombre a la ciudad de Martil? Crónicas portuguesas señalan que en 1416 una flota portuguesa persiguió a un pirata berberisco llamado el Desnarigado, que se cobijó en este río, al que llamaron entonces Bni Mdan. Las mismas crónicas hablan también del río Chus, un río a siete leguas de la ciudad de Ceuta y paralelo al Atlante Mayor, que coincide perfectamente con la localización del río que nos ocupa. Un médico militar español en 1860, recoge también esta denominación, y en la topografía militar se recoge como río El Khalu (río dulce), pues era un río potable, los primeros pobladores de la década de 1910 bebían tanto del río como de aguas de pozo, hoy día contaminados y cerrados. Ese río dulce contaba con miles de anguilas que recorrían más de 2.000 km. para desovar en aguas marinas y volver cruzando el Estrecho al río de agua dulce, parece que en Oued Laou ocurría el mismo fenómeno

¿Y por qué el río se llamaba Martín? Una leyenda ampliamente extendida es la que apunta hacia Martín Fernández, constructor de barcos, que en el s.XV viene de Véjer a Chauen donde se convierte al Islam tomando el nombre de Alí Fernández, y dedica su vida a la construcción de barcos para la piratería asentándose en este enclave con su familia. Este Alí Fernández, nos contaba Antonio, es el hermano mayor de Lala Zahra, futura esposa de Ben Rachd, fundador de Chauen.

Todo esto y mucho más contaba Antonio Doña, orgulloso de su ciudad y sus vecinos, un amplio elenco de nacionalidades y profesiones que hicieron de Martil una ciudad muy especial, y que hoy día sigue guardando parte de ese mestizaje y apertura, deseando que no lo pierda, animamos a seguir investigando en la historia de Río Martín y a pasear sus calles después de esta charla con otra mirada, un poco más nostálgica, pero mucho más rica y completa sobre la ciudad.

martes, 10 de octubre de 2017

El té y el café, bebidas básicas de la Dieta Mediterránea, y otras informaciones.


Muchos descubrimientos y curiosidades las que nos descubrió el pasado jueves 5 de octubre el Doctor Fulgencio Saura Calixto en el Instituto Cervantes de Tetuán, en su conferencia titulada "La Dieta Mediterránea y sus beneficios". Nos explicó detalladamente los secretos y paradojas de esta dieta compartida por los países del sur de Europa y norte del Magreb, de las que os trasladamos ahora algunas ideas, y aprovechamos para recomendaros varios títulos de la biblioteca que os ayudarán a comenzar este año con los mejores cuidados y prácticas de salud y belleza y las sabrosas recetas culinarias de esta zona del Mediterráneo.

Dr. Fulgencio Saura Calixto en el IC de Tetuán.
El Dr. Fulgencio, gran comunicador, comenzó esa tarde la charla citando la importancia de la alimentación y de sus efectos en la salud, conocida desde hace más de 2.500 años, cuando tanto en Grecia, o después en China, se promulgaban las siguientes máximas: "Que tu medicina sea tu alimento, y tu alimento tu medicina" (Hipócrates, s.V a.C. - s.IV a.C.), o "Hay que emplear la medicina sólo cuando la dieta resulta insuficiente" (Sun Si Miao, 581 - 682). Una dieta desequilibrada es la principal causa de mortalidad o del desarrollo de enfermedades, y es desde 1986, a partir de un estudio realizado en la isla de Creta, que se desarrollan investigaciones en este sentido y se descubren los beneficios de la Dieta Mediterránea y sus efectos en la población.

Algunas recomendaciones generales para fortalecer la salud, que nos dio el doctor aquella tarde fueron: reducir el consumo de calorías, grasas, azúcares y sal, un problema común a todos los países actualmente; y aumentar la ingesta de fibra y antioxidantes. Y precisamente son esa combinación de alimentos, los principales componentes de la Dieta Mediterránea, que la  convierten en la mejor y más saludable del mundo entero, por delante de la japonesa.

Los antioxidantes contrarrestan el estrés oxidativo producido por los radicales libres, y podemos encontrarlos en frutas, verduras, té, café, y vino (especialmente el tinto por la fermentación completa con piel y pipas incluidas). A partir de los 45 años, la capacidad de defensa de esos radicales libres es menor y es a partir de esa edad donde aparece el envejecimiento y se recomienda que estos alimentos estén más presentes aún en la dieta.

¿Y por qué la fibra es importante? La fibra es la parte de los vegetales que "afortunadamente" no digerimos, es un factor dietético preventivo de enfermedades porque aunque a nosotros no nos alimente como otros nutrientes (proteinas, grasas, minerales, azúcares...), sí alimenta a la microbiótica intestinal, la masa bacteriana intestinal en la que se encuentran cerca de 400 especies, que regula nuestro digestión, fortalece nuestro sistema inmune y crea una barrera de protección ante otros microorganismo no deseados.

En definitiva, los alimentos clave son las frutas y las verduras, el vino tinto, el té y el café, el aceite de oliva, el pescado y las legumbres. Esta es la dieta ideal y no se conoce otra mejor. Y encontramos referencias a esta dieta en todas las disciplinas, y por estar donde estábamos, el Dr. Fulgencio destacó dos pasajes del Quijote, donde Cervantes cita algunos constituyentes básicos de esta dieta, o algún plato típico como la olla podrida, que aún hoy se prepara en algunos pueblos de España. 

Un placer escuchar los conocimientos de este gran científico que sigue investigando y descubriendo importantes teorías a un público ávido de información, donde las preguntas se sucedíann una detrás de otra, deseando que no se fuera tan pronto, y que siguiera contándonos muchas más cosas, esperamos volver a leerle o a escucharle muy pronto.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Club de lectura: Los trabajos de Persiles y Sigismunda, de Miguel de Cervantes



Dos jóvenes amantes que desean casarse y encuentran grandes obstáculos que se lo impiden: piratas, monstruos marinos, viajes peligrosos, naufragios, cautiverios... esto es el Persiles de Cervantes y el esquema principal de cualquier novela bizantina, junto con la importancia de las referencias geográficas, como buen libro de viajes y aventuras. En este caso viajamos por Europa de norte a sur, comenzamos el itinerario en los mares septentrionales, un sitio indefinido entre Noruega y Dinamarca, para llegar a Roma pasando por Irlanda, Escocia, Portugal, España y Francia, un paisaje radicalmente opuesto al presentado por Cervantes en El Quijote, que transcurre exclusivamente por tierras castellanas. Dos mundos en este caso bien diferenciados (norte y sur) de la mano de dos enamorados y muchos amigos que van encontrando por el camino, y que aparecen y desaparecen. Un viaje donde triunfa el amor y la perseverancia si uno confía en sus sueños, y que algunos comparan con una alegoría a la aventura de la vida misma. De hecho uno de los temas principales de la obra es la peregrinación, y la consideración de la vida humana como una peregrinación.

Una novela bizantina, derivada de la griega, con abundantes materiales procedentes de la tragedia clásica. En Persiles no hay tragedia pero hay más muertes que en ninguna otra obra del autor. Un viaje lleno de incidencias y aventuras, pasando por cantidad de peripecias imprevisibles. No hay conciencia de tragedia porque el racionalismo del viaje impregna todo, y porque finalmente llegan a Roma donde sucede un final feliz. Tampoco hay conciencia trágica en ningún personaje, aunque sí hay situaciones trágicas. También hay mucha fantasía, ¿un principio del realismo mágico? Pues se dan circunstancias que la realidad no permite. Abdou percibió también un principio de novela picaresca... varios géneros con los que Cervantes jugaba y alteraba, el principio y fin de muchas cosas.

Mª Ángeles destacó la modernidad de la obra al empezar con una acción dentro de una historia ya comenzada, de la que no tenemos referencias, o enterarnos del objetivo de los protagonistas casi al finalizar la obra, transgresión total. Hablamos también del lenguaje formal con el que Cervantes quería obtener la fama internacional, contentando y atendiendo a aquellos que sabían escribir y de literatura, y para ello se esmeró en utilizar una prosa culta, alejada del lenguaje popular, y más apegada a lo que un lector cultivado le hubiera gustado leer en la época. Cervantes dice en algún momento sobre el libro: "El mejor que en nuestra lengua se ha escrito, de entretenimiento". Él pensaba que ahí iba a estar el germen de la nueva narrativa, sin darse cuenta de que ya estaba en El Quijote, con un lenguaje de todos y para todos, y con el que sí logró ese éxito internacional. 

El Persiles fue una obra muy importante en su momento, aunque pocos años después, en 1930, se quedó relegada al olvido. Años después, y debido quizás al éxito del Quijote, se traduce a diferentes lenguas del continente europeo, lo que demuestra el interés en occidente. Esta obra póstuma que Cervantes sabía que no vería impresa, recoge las últimas palabras del autor, un canto a la vida que a pesar de las dificultades por las que pasó nuestro escritor insignia, nos muestra en esta obra su azarosa vida con optimismo y madurez, llena de experiencias íntimas y confidencias ingeniosas. Y se presenta igualmente como un homenaje a la propia figura del escritor al representar la escritura como ese marco donde aún existe la esperanza.

Comentamos los temas que trata Cervantes en la obra: la educación, la corrupción, la religión, la solidaridad... temas que como ya vimos en el club dedicado a dos novelas ejemplares están siempre de gran actualidad. Nos muestra también cantidad de referencias históricas relacionadas con el enemigo común: los turcos; las referencias políticas a Carlos V, Felipe III. Y todo ello con una ironía y un humor muy característico de Cervantes, que se ríe y se burla de todo. Una cabeza privilegiada y una discreción ejemplar, que conseguía evadir a la censura y no chocar contra ella.

En el club virtual de lectura se discutió acerca del tipo de narración, llamada narración enmarcada, que era la forma habitual de escritura narrativa de la época, heredera de la época medieval, y de la que Cervantes es un magnífico ejemplo. Esta narrativa consistía en añadir a la trama principal del texto, que daba sentido y cohesión a la historia, otras historias y anécdotas paralelas introducidas por los mismos personajes que cada uno trae consigo en distinto tiempo y lugar, una tarea que requiere esfuerzo por parte de escritor y lector. Estas historias paralelas y la separación de la obra en capítulos, permite igualmente hacer una lectura aleatoria, no lineal, diferente y muy placentera. También se discutió en este espacio acerca de la definición de algunos términos que aparecen en el capítulo propuesto para la lectura (Cap. X del libro III), especialmente las palabras turcas: rospeni, denimaniyoc, manahora, nankór...  y en el club presencial añadimos las siguientes palabras y expresiones: corbacho, gomia, tarasca, crujía, rebenque, dragut, "cuerpo del mundo", "el pelo de la masa", "Castíguense los que cohechan, los escaladores de casas..." y "Los jueces discretos castigan pero no toman venganza de los delitos"; y por supuesto, la mención a las mazmorras de Tetuán.

El capítulo X del libro III algunos lo han querido clasificar como entremés, por la fuerza cómica, la brevedad y el final feliz. La comicidad recae en el actor, el joven estudiante que se hace pasar por cautivo y cuyas palabras impresionan a los alcaldes, entrando estos igualmente en el humorismo verbal de la escena. La impresión de Fina es que Cervantes, con grandes dosis de humor e ironía, critica todo lo que describe y al mismo tiempo contenta a todos los lectores, pura magia a través de sus palabras. Siempre cerca también del pueblo llano, retratando grandes verdades, solidarizándose con el que más dificultades tiene, pero comprendiendo también al poderoso, historias que lo mismo te dan pena que alegría, muy humanas en definitiva. 

Algunos lectores, estudiantes de Filología Hispánica de la universidad, hablaron de que Cervantes no debe ser lectura obligatoria antes de los 14 años, que  el autor requiere de una madurez que puede asustar o producir rechazo si se intenta leer con anterioridad. Muchos estuvimos de acuerdo, y ahora, ya adultos, nos quedamos con ganas de más Cervantes, al que llevamos homenajeando los tres últimos años, gracias a los cuales hemos descubierto diferentes aspectos y géneros del autor, y Mª Ángeles recomendó la nueva versión del Quijote de Trapiello, disponible en la biblioteca. Parece que siempre habrá textos de este prolífico autor que, aunque empezó tarde a escribir, nos ha dejado un gran legado para releer y disfrutar. 


jueves, 29 de junio de 2017

¡Que viva México, y que vivan sus mariachis! ¡y que vivan quienes nacieron allí y escriben, y lo hacen muy bien!


Desde aquí un tímido y discreto homenaje al recientemente fallecido escritor mexicano Antonio Sarabia (1944 – Ciudad de México, 3 de junio de 2017 – Lisboa). Un adiós que no será adiós porque nos quedamos con su rico legado escrito, todo ello disponible en versión electrónica en nuestra biblioteca: Amarilis (1991); Los avatares del piojo (1993); Los convidados del volcán (1996); El cielo a dentelladas (2000); Acuérdate de mis ojos (2003); El retorno del paladín (2005); Troya al atardecer (2007); y, El musguito en la piedra (2011).

Sirvan estas líneas para invitar a la lectura de verano, bajo la sombra de la palmera o con la brisa de la cumbre de montaña; al rumor del imparable río o al de las rítmicas olas… y cambiando géneros. Añadimos una “a” a la palabra escritor y recomendamos en voz muy alta, porque se lo merecen.

Laura Esquivel (Cuauhtémoc, 1950) es una escritora y política mexicana traducida a más de treinta idiomas. A ella nos acercamos con cariño y con alegría en un club de lectura que se celebró hace dos años. Nos complace recomendar:
  • Como agua para chocolate (Debolsillo, 2007 y Random House Mondadori, 2010) llevada también a la gran pantalla y disponible en préstamo: Como agua para chocolate (Alfonso Arau, 2000)
  • Íntimas suculencias: tratado filosófico de cocina (Ollero & Ramos, 1998), un libro chiquitín pero obra grande donde las haya.
en formato electrónico, ese que no pesa para irse de viaje o viajar sin levantarse de la hamaca, a la sombra o al sol, recomendamos: Escribiendo la nueva historia: cómo dejar de ser víctima en 12 sesiones (2013)  y Tan veloz como el deseo (2001).


Elena Poniatowska, escritora, activista y periodista mexicana nacida en París en 1932 galardonada con una larga y distinguida lista de premios, entre los que destaca el Premio Cervantes 2013, inicia la saga de estas mexicanas brillantes que saben hacer bailar las palabras. Diríamos de ella que por poner voz a quienes no la tienen, o más bien a aquellos y aquellas cuyas voces nadie quiere oír merece el apodo de intelectual con mayúsculas. Para quienes no quieren cargar con el libro en la mochila, dos recomendaciones en versión electrónica
  • Cuento contemporáneo; selección y prólogo Margarita Flores (UNAM, 2007);  y,
  • Hasta no verte Jesús mío (UNAM, 2008). 
Pero si tienes sitio en la mochila, letras, buenas letras sobre papel…bien encuadernado. 
Seguimos con Guadalupe Nettel (Ciudad de México, 1973).  Doctora en Ciencias del Lenguaje por la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París, es autora de una tesis doctoral que estudia sobre la variación del concepto de la libertad en la obra de Octavio Paz. Y libertad lúcida al escribir es lo que transmite con sus prosas, y un exquisito dibujo de los trompicones que van salvando quienes sobreviven a los embates que contra esa libertad se empeñan en propinar la vida y el azar; las muertes y los destinos.

De nuevo, para quienes no quieren más que toalla y bañador en la mochila, algunos recursos electrónicos para dispositivos móviles
  • El cuerpo en que nací (Anagrama, 2011); y, 
  • El huésped, en versión audiolibro narrado por Nuria Marín
Si desean hojear y ojear: 
  • Después del invierno, ganadora del Premio Herralde 2014 (Anagrama, 2014); y,
  • El matrimonio de los peces rojos, ganadora del Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero 2013 (Páginas de Espuma, 2013). 
Les aseguramos que no pesan, que estos libros se dejan llevar fácil aunque luego permanezcan insistente y persistentemente en el imaginario de quienes pasearon sus ojos por las brillantes líneas: a veces dolorosas, a ratos, delicadas y sutiles.

Continuamos con una poetisa, novelista, guionista y dramaturga mexicana que forma parte de la generación sin nombre que se agrupó alrededor del Taller Martín Pescador. Se trata de Carmen Boullosa, nacida en Ciudad de México en 1954.  De ella sugerimos:
  • El libro de Ana: (novela Karenina) (Siruela, 2016); y,
  • La otra mano de Lepanto (Siruela, 2004). Esta última también disponible en formato electrónico así como Las paredes hablan (Siruela, 2012). 
Y no podemos olvidarnos de Ángeles Mastretta (Puebla de Zaragoza, 1949). Comprometida analista de las realidades sociales y políticas, se convierte en fuerte de información espléndida para quienes quieren ir un poco más allá de la ficción. De esta escritora y periodista mexicana recomendamos:
  • El mundo iluminado (Alfaguara, 1999); y,
  • La emoción de las cosas (Seix Barral, 2013) por la que recibió la Pluma de Plata y por la que desde aquí le daríamos la de Oro. 
Nos queda Brenda Lozano (Ciudad de México, 1981) y su Cuaderno ideal (Alfaguara, 2015). En verano ¿estamos esperando al otoño? ¿Esperamos que regrese con prisa la primavera? Mitos de eternos retornos que nos salvan de enfrentarnos a la levedad, a lo efímero… Y Jonás que no llega porque se lo ha tragado una inmensa ballena… ¿Qué esperamos cuando esperamos? “¿Se masturbaba Penelope esperando a Ulises?” se pregunta intrépida la autora. ¿Se lo habrán preguntado en algún momento alguno de los grandes expertos en el clásico mito? O ¿era una realidad? ¿Quedarán constancias, pruebas de laboratorio que inventariar y archivar? 

¡Feliz verano! ¡Feliz espera del otoño!

martes, 30 de mayo de 2017

Descubriendo a Ángel de la Calle y su libro sobre Tina Modotti


El pasado viernes 12 de mayo nos visitó Ángel de la Calle, invitado especial del 11 Forum Internacional del Cómic de Tetuán, uno de los historietistas más comprometidos y reconocidos del panorama del cómic español, a raíz de la novela gráfica Tina Modotti, una mujer del s. XX (Sins entido, 2005) donde retrata la explosión cultural de los años 20 y 30 desde la mirada de una mujer muy especial...

Portada del libro Tina Modotti, una
mujer del s. XX.
“Cuando quiero recordar a Tina Modotti debo hacer un esfuerzo, como si se tratara de recoger un puñado de niebla. Frágil, casi invisible. ¿La conocí o no la conocí?” dijo Pablo Neruda, según cita Ángel de la Calle (Salamanca, 1958). Yo, personalmente, creo que sí la conocí y la oí hablar, y la observé amar, y la escuché dudar… tras haber saboreado y devorado la obra de este gran artista ilustrador. Se trata de una obra editada por Sins entido por primera vez en 2003, y de nuevo en 2005, 2007, 2009 así como en 2011 de forma ampliada, con el título Modotti. Una mujer del siglo XX.

Y además de conocer a esta fotógrafa comprometida, el cómic me ha permitido acercarme un poco a Ángel de la Calle y a Paco Ignacio Taibo II, Personajes con mayúscula de carne y hueso de este mundo; y personajes en blanco y negro de esta novela gráfica. Dos de tantos en la lista en que el autor nos va presentando a muchos y muchas grandes: Alexandra Kollontai, Ezra Pound, Frida Kahlo, David Siqueiros, Diego Rivera, Edward Weston, Katherin Ann Porter, Julio Antonio Mella, Elena Poniatowska, Xavier Guerrero, Blanca Brum, Walter Gropius, Kathe Kollowitz,  Vasili Kandinsky, Anita Brener, Robert Capa, Gerda Taro, John Condax, Isabel Carvajal,

Pero la estrella de todas estas viñetas es Tina Modotti y Ángel de la Calle, habla de ella, y le deja hablar: “Llegué a San Francisco, vía Nueva York, en 1913. Parte de mi familia ya vivía allí. Veníamos de Udine, huyendo de la miseria. Mi padre era socialista de corazón y reparador de maquinaria de profesión. América era nuestra esperanza”. El autor y sus trazos van recorriendo los episodios más sobresalientes de la vida de la artista, su paso de la cámara fotográfica a la pluma… Y a su vez, recorre páginas de calendario de una mitad de siglo que tiene muchos frentes abiertos, estalinismo, revoluciones, la Italia fascista, anarquismo, un México que expulsa y que acoge, la Guerra Civil española… y muchas esperanzas y utopías dispersas, aparentemente difíciles de acompasar para que salgan victoriosas.

Ángel de la Calle en la Biblioteca Vicente
Aleixandre con su última novela.
Ángel de la Calle nos lleva por geografías varias y dispares: Asturias, México, la antigua Unión Soviética, Nueva York, Holanda, Andalucía, Berlín, París, toda una Europa revuelta de la década de los treinta del siglo pasado, etc. Podemos pasear por todos esos territorios agarrados de la mano no solo de este guionista e ilustrador con noticias de su propia biografía salpicando las viñetas, sino de la mano de la fotógrafa, leyendo sus cartas, viendo las fotografías que realizó y que reproduce el ilustrador con trazo firme, y llorando sus lágrimas. También nos permite el autor pasear por una vasta geografía literaria: Maria Teresa León, Vladimir Maiakovski, la Semana Negra de Gijón, César Vallejo y algunos y algunas más.

Ángel de la Calle no solo nos presenta a Tina Modotti (Udine, Italia, 1896 – México, 1942) sino que le hace reverencias ofreciéndonos esta enciclopedia sobre su vida donde cada entrada sería una ventana que nos invita a asomarnos y a seguir buscándola. Y también y a pesar del blanco y negro de cada página, nos introduce en un multicolor siglo pasado con mil avatares e historias que lejos de estar cerradas u olvidadas, el guionista e ilustrador nos obliga a recordar para volver a soñar con aquello que queríamos y nadie puede evitar que sigamos queriendo…

Más de doscientas cincuenta páginas con mucho peso y voz firme, y unos anexos que lejos de cerrar la obra a pesar de que están situados en su parte final, nos abren a un horizonte amplio y prometedor. Modotti, una mujer del siglo XX consiguió el Premio de la Crítica en 2005 y fue nominado como mejor obra en el Salón del Cómic de Barcelona también de ese mismo año ¡Te damos las gracias, Ángel! Y te queremos pedir que sigas emocionándote, investigando, escribiendo y dibujando para todos los lectores y lectoras que te admiramos. ¡Feliz travesía! ¿Nos dejas subir a bordo?

martes, 2 de mayo de 2017

El mito de Don Juan o el complejo del donjuanismo


La tarde del 24 de abril, en conmemoración del Día del Libro, entre rosas y flores rendimos homenaje en el Instituto Cervantes de Tetuán a José Zorrilla, en el bicentenario de su nacimiento, representando y comentando con la actuación de Javier Tárraga, su obra más conocida: Don Juan Tenorio. La función empezó con el mismo poema con el que después terminaría:

Javier Tárraga en plena acción, bululú de Don Juan Tenorio.
No me contéis más cuentos, que vengo de muy lejos y sé todos los cuentos.
No me contéis más cuentos. Contad y recontadme este sueño. (...)

León Felipe, No me contéis más cuentos.


Javier nos recordó que dependemos de los mitos y de las historias desde nuestra más tierna infancia, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos somos productores y devoradores de mitos que representan una forma de conciencia cultural. El mito que nos ocupa hoy es la masculinidad exacerbada, el mito del donjuanismo que muchos llevan todavía a gala, como si fuera más un arte que un complejo.

Y el recorrido literario de Don Juan nos invita a creer que el hombre vale más que una mujer, que es él el que debe de ejercer el poder y el control, que la vulnerabilidad de los sentimientos y las emociones son signos femeninos, y tiende a evitarlo, y que un hombre que pide ayuda demuestra incompetencia, ¿quizás de ahí el tópico de que los hombres no quieran nunca preguntar por una calle o una referencia? La irracionalidad del hombre es la forma superior de inteligencia, el éxito masculino en las relaciones está asociado a la subordinación de la mujer, el ejercicio de la sexualidad es el principal medio para pasar la masculinidad, sin embargo, la sensualidad es femenina. El éxito del hombre en el trabajo es un indicador de masculinidad, y la estima de un hombre se basa en sus éxitos y logros profesionales. En contrapartida, la virtud de la mujer radica en su recato y obediencia. La mujer sin virtud se convierte en una obsesión en España ¿Liturgia, doctrina religiosa? Javier nos lanzaba estas preguntas junto con algunos datos previa representación de la obra teatralizada. 

Nos introdujo así Don Javier a la figura de Don Juan hablándonos de su antecedente primero en El burlador de Sevilla y convidado de piedra de Tirso de Molina de 1632, condenado y sin salvación posible. El Don Juan de Zorrilla, escrito en seis semanas, todo un récord, aparece en 1844, 10 años después del dogma de la Inmaculada Concepción. Y poco antes del Fausto de Cristopher Marlow, en 1582, que busca el poder absoluto y la sabiduría, y al final, también se condena. El Fausto de Goethe, 20 años antes del Don Juan de Zorrilla, se salva por el amor de Margarita. Y a partir de estos autores, son mucho más los que atraídos por el tema del Don Juan lo han utilizado en sus textos: Lord Byron, Albert Camus, Valle-Inclán, Saramago, Molière, Américo Castro, Mozart...

Con bellísimos extractos de la ópera de Mozart, Don Giovanni, comenzó Javier Tárraga la teatralización del Don Juan de Zorrilla, mezclando ópera, bululú, guiñoles, tradición oral, anécdotas, chistes y un lenguaje actual junto con el verso de la obra original. En la sala, diferentes apuntadores de todas las edades le introducían a los textos, y la comicidad y la originalidad del espectáculo merecieron grandes aplausos, una preciosa manera para todos de conocer esta gran obra y homenajear a su autor, José Zorrilla.

(...) Quiero verme en el viento, quiero verme en el viento, quiero verme en el viento, quiero verme en el viento,
quiero... ¡quiero!... sueño... ¡sueño! Soy gusano que sueña... y sueño verme un día volando en el viento
.

León Felipe, No me contéis más cuentos.

lunes, 24 de abril de 2017

Club de lectura dedicado a la obra de Juan Madrid


El pasado miércoles 19 de abril celebramos el último club de lectura de este curso académico dedicado en esta ocasión a la extensa obra del escritor Juan Madrid. Un sinfín de relatos, novela negra, historias y aventuras de diferentes estilos desde sus primeras obras hasta las más recientes. Este club de lectura fue posible gracias a la donación que a su paso por Tetuán en 2011, cedió el autor a la biblioteca, así como a la gran cantidad de títulos disponibles en la biblioteca electrónica del Instituto Cervantes.

Imagen realizada para el cartel y difusión del club.
Fueron muchos los libros y los lectores que acogió este gran autor, sin embargo en el club de lectura echamos de menos a muchos de los asiduos tertulianos y sus ricas opiniones, aunque los que sí participamos hicimos un buen repaso por su genio y figura, leyendo varios títulos y pudiendo comparar estilos, opiniones e impresiones. Una bonita entrevista a Juan Madrid y a Lorenzo Silva nos guió en la charla y en los temas que trata en sus libros.

Alicia rompió el hielo contándonos que hasta hace poco no había oído hablar del escritor, y que le había conocido en las librerías, en atractivos espacios dedicados a las novedades, con bonitas encuadernaciones y sugerente olores. Y ahora, aprovechando el club pudo por fin leerlo y conocerlo, advirtió de su fácil lectura, y de sus interesantes y bien tramadas historias. Sin embargo, todo le había resultado demasiado duro y cruel en dos de las novelas de la serie de Toni Romano: Mujeres & mujeres y Regalo de la casa, en ninguna de ellas reconocía Alicia el Madrid que ella vivió durante la transición. Juan Madrid retrata una transición dura, llena de corrupción y asesinatos. Julián sin embargo aseguró que no quitaría una sola coma de las dos novelas que llegaron a sus manos, ha visto reflejado el barrio de Malasaña como un espejo, y cada paso que dio él en ese Madrid ochentero, duro y osado, en cada página de Crónicas del Madrid oscuro. Y nos contó la importancia de recordar y de conocer la realidad y mirarla de frente, confiando en que es la única solución para poder salir hacia adelante y enfrentarnos a aquellas situaciones de indefensión que muchas veces tenemos tan cerca. Alaba la obra de Juan Madrid porque no nos permite olvidar. Y comparó la obra con La ciudad de los prodigios, de Eduardo Mendoza, y el duro retrato que hace éste de la Barcelona de finales del s. XIX. Eduardo Mendoza, premio Cervantes de este año, ha sido el protagonista del club de lectura virtual de este mes de abril de la red de bibliotecas del Instituto Cervantes.

En esa línea se sitúan las tres primeras novelas de la serie de Toni Romano, con Un beso de amigoLas apariencias no engañan, y Regalo de la casa, que otro lector había devorado, y de las que destacaba el lenguaje informal, la ironía, la acción y la violencia presentes en las historias, reflejando un mundo completamente ajeno al suyo, y por tanto interesante para descubrir. 

Inma no sintió esperanza en Restos de carmín, o en la edición de Cuentos completos, más allá del retrato y denuncia intrínsecos en la propia acción de escribir. Escenas crueles, dolorosas, un desgarro constante que ella tampoco quiere ver, pues siente una gran impotencia al no poder actuar sobre ellas, y por eso molestan. Confesó también que quizás espera más de la literatura que el reflejo de la realidad, y alabando igualmente ese compromiso del autor, la forma le parece a esta feroz lectora tan importante como el contenido. Nos contó así como al mismo tiempo que leía los cuentos de Juan Madrid, leía también los relatos de Antonio Tabucchi en El tiempo envejece deprisa, que si bien pueden hablar de los  mismos temas, están contados de forma totalmente diferente. Destacó Inma también la frivolidad con la que desde su punto de vista trata Juan Madrid los cánones de belleza, la figura de la mujer, y en definitiva el retrato de una sociedad a la que le faltan demasiadas cosas por hacer. Inma cree que todo esto también es premeditado, y que forma parte de un proyecto social en el que el autor está inmerso, y que refleja a través de sus novelas. Rachid estaba de acuerdo, y opinó que ahí reside precisamente la importancia y la responsabilidad del escritor, contar y atraer denunciando de forma fiel sin olvidar la magia de la literatura.

En Huída al sur, Alicia se reconcilia con el escritor, una novela juvenil de fácil lectura y grandes valores que además de hacerla viajar, la regalaron un poco más de esperanza. Otro lector habló también de otro libro del autor que le hizo viajar y conocer otra cara, mucho menos dura, de Juan Madrid: Los piratas de Ranghum, una preciosa aventura allende los mares, con todos los ingredientes de suspense y acción necesarios de una epopeya clásica.

También hablamos de la obra cinematográfica Días contados, título de una obra homónima del autor, y en la que participó también como guionista. Todos los que la habían visto destacaron el interés de la película, tanto por los actores o la música, un elenco de intérpretes bien conseguido, como por los temas y la psicología retratada de los personajes, como Carmelo Gómez en un profundo debate interno, con contradicciones que enfrentaban sentimientos y aspiraciones políticas.

En definitiva una lectura rápida, ágil, fresca y atractiva, con mucho diálogo y mucha acción; y un autor valiente, comprometido, indispensable de leer y conocer, en sus diferentes estilos. Desde los títulos de novela negra, que nos muestra un reflejo de aquellas miserias presentes en una sociedad a las que evitamos mirar de frente, en un compromiso absoluto con la época en la que está viviendo. Y por otro lado historias llenas de aventuras, acción e importantes valores que reflejan otra cara de este gran escritor, que lleva más de 30 años escribiendo y que esperamos que siga entreteniéndonos muchos más. 


lunes, 10 de abril de 2017

Artistas de antes y de ahora para despedir el mes de marzo.


Comenzamos la XXXIII edición del Abril Cultural la semana pasada con la inauguración en el Instituto Cervantes de Tetuán de una exposición dedicada a la ilustración de libros infantiles de Pilar Campos: "Cuento que te pinto, pinto que te cuento". Pilar Campos es ilustradora desde hace ya dieciocho años, empezó con los grabados y continuó imaginando diseños para juegos, cuentos, leyendas y guías de viajes, siempre orientados a un público infantil, en el que confía que existe una capacidad de creación inmensa. Pilar inauguró la exposición el pasado lunes 3 de abril, contándonos su trayectoria como autodidacta en artes plásticas, y de esta habilidad suya que dice que poder ser aprendida Y para ello dispuso un mural lleno de manchas de colores para que a través de esas formas irregulares los más pequeños puedan inventar otras creaciones, un sinfín de posibilidades que todos podemos aprovechar en esta muestra que estará expuesta hasta finales del mes de abril en el IC de Tetuán.  

Exposición  "Cuento que pinto, pinto que te cuento" en el IC de Tetuán.
Y con esta exposición, y al dar por finalizado el mes de marzo, aprovechamos para hacernos eco de interesantes actividades celebradas en homenaje a la pintura y a las mujeres, la mitad de la población que durante tanto tiempo ha estado privada de derechos y oportunidades al compararla con la otra mitad, los hombres. Destacamos una preciosa iniciativa de la Comunidad de Madrid que lleva por nombre Mujeres en las artes, un ciclo de conferencias que tenía como objetivo recordar, visibilizar y debatir el papel de las mujeres en las diferentes artes, que se ha desarrollado durante el mes de marzo de este año, y del que queremos destacar la siguiente conferencia Un nuevo "género" de pintura: mujeres artistas en la Edad Moderna, de Beatriz Blasco Esquivias, Catedrática de Historia del Arte en la Universidad Complutense de Madrid, especializada en el Barroco. Beatriz destacó en esta conferencia los pocos años que han pasado para poder visualizar en museos y libros de Historia del Arte nombres de mujeres artistas, que existen desde la Antigüedad, pero que no es hasta 1970 que comienzan a aparecer y a ser reconocidas. Podemos afirmar que como la historia del arte la estaban hasta entonces escribiendo los hombres, éstos solo se acordaban del resto de hombres, evitando visibilizar esa labor artística e intelectual nacida de las mujeres y evidenciando así su propia debilidad.

Plinio el Viejo en su Historia Natural ya recogía que la pintura fue inventada por una mujer, aquella que trazó sobre un muro la sombra proyectada del rostro de su amado para poder recordarlo cuando éste partiera a tierras lejanas. Con esta preciosa historia comenzó Beatriz Blasco su conferencia sobre el intencionadamente olvidado papel de las mujeres en la pintura. Nos habló de un olvido que podemos ver plasmado en los libros de arte pero que va disminuyendo a medida que crece el interés por investigar sobre el tema en los últimos años, momento en que se descubren los dos factores más importantes que determinan esta marginación de las mujeres. De un lado, la dificultad de acceso de las mujeres al mundo de la pintura (salvo en el papel de modelos); las que por azar sí podían acceder eran en su mayoría hijas o familiares de pintores, condición que les permitió tener esa formación, encargándose algunas de ellas, además de a sus propias obras, a finalizar incluso otras de sus familiares. Muchos padres concertaban después alianzas matrimoniales para afianzar su profesión. Otras no tenían tanta suerte y tenían que ingresar en un convento para poder seguir con su independencia  en este oficio. Otra alternativa para algunas fue la Corte, institución desde la que eludían la autoridad de los gremios. Y a la dificultad de acceso se le sumaba posteriormente la falta de reconocimiento que corporaciones gremiales y Academias de Arte que argumentaban diciendo que pintaban géneros menores como bodegones o retratos, se configuraba entonces la gran falacia, pues eran los mismos géneros que también pintaban ellos. Las mujeres de la época recogieron además escenas cotidianas, retratos, paisajes y espacios íntimos donde la costura y la lectura estaban muy presentes. Destaca también  un curioso gusto por los insectos que plasmaron con maravillosa destreza, tanto hombres como mujeres a lo largo de todo el s. XVII.

El Barroco se va a caracterizar por ser un periodo que abarca todo el s. XVII, con gran variedad de propuestas renovadoras, un siglo que comienza apostando fuerte por un naturalismo explícito,  rompiendo con las pomposas e imposibles maneras plasmadas en la pintura de siglos anteriores. Un mundo apasionado y sentimental donde las mujeres, como en otros ámbitos, no tenían cabida como intérpretes pero sí como objeto de interpretación y como público a quién adoctrinar y aleccionar.
Y ahora el Barroco cobra algo de color y se hace eco de importantes nombres que no podemos ya olvidar, como los de Artemisia Gentileschi (Roma 1593 - Nápoles hacia 1654), considerada como la primera pintora feminista, por la rebeldía y displicencia que desbordaban sus pinturas, reflejo de duras vivencias personales. Una maravillosa retrospectiva de la artista fue recuperada este año en su memoria en forma de una exposición en Italia. Se suma a este homenaje una publicación biográfica que vio la luz en España el pasado año 2016. Clara Peeters (Amberes, 1594 - La Haya, 1657), ha sido otra gran figura recuperada también el pasado año en una rica exposición organizada por el Museo del Prado, curiosos resultan de esta autora los autorretratos que podemos ver dentro de algunos cuadros, en miniatura y aprovechando superficies curvas, pequeños guiños que la artista se permitía. Sofonisba Anguissola (Cremona, hacia 1535 - Palermo, 1625), por su parte, fue un ejemplo de pintora protegida en tanto que dama de la corte española. Otras pintoras de gran importancia y calado son Fede Galizia (Milán, 1578 - 1630), Judith Leyster (haarlem, 1609 - Heemstede, 1660), Rosalba Carriera (Venecia, 1675 - 1757) o Elisabeth-Sophie Cheron (París, 1648 - 1711). Y si bien en el mundo hispano la represión fue aún mayor que en el resto de Europa, podemos destacar a Isabel de Santiago (Quito, década de 1660 - 1714), o a Luisa Roldán (Sevilla, 1652 - Madrid, 1706), la Roldana, como dos grandes ejemplos de mujeres artistas de este periodo, que arriesgaron si cabe más aún que las demás para poder hacerse un hueco, en diferentes artes plásticas, en pintura la primera y en escultura la segunda.

Cortina de libros de Pilar Campos en la exposición.

jueves, 9 de marzo de 2017

Un viaje al Tánger emocional


La emocionalidad explicada a través de un viaje a nuestro interior, este es el maravilloso desafío que nos propone Farid Bentria para reflexionar y descubrirnos a nosotros mismos al tiempo que vamos adentrándonos en las diferentes secuencias expositivas separadas en bloques temáticos en blanco y negro de diferentes ciudades, que determinan el principio y el fin de muchas sensibilidades, evocaciones y profundas y recurrentes preguntas. 

Una noria, un collage, un ajedrez,  una partida perdida, un reloj, una gaviota en diferentes manifestaciones de su esencia… o  imágenes en movimiento que varían al tocar y sentir la arena sobre la que están reflejadas, mostrando la fragilidad y la distorsión de los recuerdos, pues ¿qué somos más allá de nuestros propios recuerdos e interpretaciones? ¿Qué producen todas estas imágenes en nuestro interior? Farid nos lleva de la mano en el siguiente texto para recorrer su explosión artística plasmada en imágenes, poesía, música y profundas sensaciones, a través de una cuidada instalación que no dejará indiferente a ningún visitante. Os animamos a venir al Instituto Cervantes de Tetuán y visitar esta magnífica exposición, tan personal como emotiva, que estará disponible hasta el 18 de marzo de 2017 entre nuestro muros.  


Nawras. La ciudad y su testigo

¿Y si te propusieran un viaje al interior de un poema? ¿Y si ese viaje te introdujera en una manera de ver el mundo? ¿Y si en esa manera de ver el mundo, a través de la empatía y los sentidos, de la emoción, encontraras una parte de ti? ¿Aceptarías? Si es así, sólo tienes que dar un paso y entrar en el Instituto Cervantes de Tetuán hasta el próximo 18 de Marzo, aceptar la mano tendida que es Nawras y comenzar el viaje.

Partimos de una idea simple: habitamos la ciudad pero la ciudad habita en nosotros. Es, por tanto, la ciudad en la que nos hemos hecho la que nos otorga una manera de ver el mundo. Yo soy de Tánger, y Tánger es un completo imaginario colectivo, una “deliciosa mentira” según decía un tangerino tan evocador como Emilio Sanz de Soto, una “prisión voluntaria” en palabras de un tangerino de adopción como Paul Bowles, alguien que también decía de Tánger que era “más New York que New York”. Nawras es, por tanto, una manera de emocionarse, la mía, inyectada por una ciudad que puede ser mil y una ciudades y que puede encontrarse, a poco que creas en la evocación, en otras tantas.

La gaviota (nawras) que nos sirve de guía comienza su viaje en el hall de entrada con una introducción a los elementos base de esa manera de ver el mundo a la que hago referencia. Esos elementos, que se repetirán a lo largo de toda la instalación, son un mar fuerte y protagonista, una luz intensa (y la sombra que provoca) que no sabe de límites y una sensación constante de belleza y libertad. Entramos por la puerta de la sala de exposiciones bajando simbólicamente unas escaleras para atender a una fotografía del Tánger emocional y de su evocación fuera de Tánger. Luego avanzaremos por secuencias y estímulos que se transmutan en olas suaves y brisa de mar para explicarnos, en un primer recorrido, en la primera ala, qué desarrolla un imaginario que bien podría ser, además de tangerino, universal. 

Esta primera ala comienza la narrativa hablándonos del ciclo de la vida y el renacer continuo, también, por tanto, un morir continuado, un Fénix no conforme. La siguiente secuencia nos propone un juego de emociones que comienza en una partida de ajedrez y que alcanza sentido cuando el espectador empatiza con el resto de imágenes y encuentra en cada una de ellas una historia. La tercera secuencia nos habla del tiempo, de esa costumbre tan de esta zona del mundo que consiste en hacerlo relativo, en jugar con él ya sea esperando un atardecer, inmersos en una ensoñación o queriendo evitar una marcha. La última secuencia asume que ya hemos aprendido a ver Tánger tanto en sus presencias como en sus evocaciones.

La segunda ala de la gaviota nos habla de saber encontrar la musa, de la bidireccionalidad de lo evocado, del Tánger más íntimo del autor, de las maneras de ser de esta parte del mundo, de la paradoja que nos contempla, de la vida que observamos y nos observa.

No hay que sorprenderse que para hablar de una ciudad no utilice prácticamente fotos de ella, hablo de la emoción con la que, la ciudad que nos impulsa, nos hace ver el mundo. Así llegamos a la tercera narrativa, una instalación dentro de la instalación en la que sumergirse en el interior del ojo de la gaviota mientras capta la realidad y la transforma en recuerdo, una instalación que invita a ser parte de ese proceso y jugar a deformar la realidad con nuestras propias manos.

Somos esa realidad falseada, ese misterio en el tacto, esos colores, esos versos, la evocación, la brisa, las olas, el mar, la luz… Somos el resultado incierto del lugar que nos enseñó a morder la fruta.

Farid Othman-Bentria Ramos

miércoles, 8 de marzo de 2017

Homenaje a Gloria Fuertes de la mano de Javier Tárraga


Una mágica tarde la que creó Javier Tárraga el pasado 7 de marzo, inaugurando una cadena de actividades todas ellas dirigidas a la celebración del mes de las mujeres en el Instituto Cervantes de Tetuán. Esta primera actividad, Escritoras olvidadas en primera línea: Gloria Fuertes, conmemora los centenarios y aniversarios de cinco grandes artistas de las letras en español: Gloria Fuertes (1917-1998), José Luis Sampedro (1917-2003), Rubén Darío (1867-1916), Miguel Hernández (1910-1942) y Violeta Parra (1917-1967)

Javier Tárraga durante la actividad en el Instituto Cervantes de Tetuán.
Javier Tárraga es un juglar del s.XXI que aparcó en un momento determinado sus conocimientos medioambientales para empezar a hacer lo que más le gustaba y sabía que podía ejecutar con éxito: investigar y actuar a favor de la tradición oral y de la cultura tradicional, relacionando realidades actuales con historias de siempre, inventando escenarios y transmitiendo emociones de letras escritas por aquí y por allá con su potente voz, y acompañadas de un cuerpo que parece cultivado para ello. Otra de sus grandes pasiones es la música y acostumbra a amenizar sus actuaciones con instrumentos que él mismo toca, o con canciones escogidas con maña de otros intérpretes, goza de una sensibilidad especial para este arte.  

El grueso de la función de aquella tarde en el Instituto Cervantes recayó en la figura de Gloria Fuertes, los maravillosos versos de esta escritora en la boca de Javier el juglar nos estremecieron a todos, nos hicieron reír y soñar de manera especial, descubriendo diferentes facetas de esta gran poetisa, como no la gustaba que la llamaran, a través de su autobiografía, su autorretrato y diferentes temas de interés: la soledad, la libertad, la tristeza, el amor, los malos, la muerte... que descubrimos directamente a través de su obra literaria. La selección de poemas escogidos, se acompañaron de magistrales melodías recogidas de todos los tiempos con los que Javier conseguía una conmoción mayor si cabe entre el público asistente. No se escuchaba nada en la sala, más allá de la voz de este juglar, un silenció puro y concentrado de admiración y respeto por una actuación tan brillante. Y entre estremecimientos nos sorprendía con alguna anécdota o chascarrillo, desvelamos alguno, pues quizás no todos sabréis que fue precisamente de Gloria Fuertes el lema por todos conocido durante el 15M "Ojalá un día no haya pan para tanto chorizo". 

Finalizaron los poemas de Gloria Fuertes para dar paso a grandes reflexiones de José Luís Sampedro acompañadas de imágenes evocadoras, del que afirmaba Javier, Tánger marcó su trayectoria literaria. Y de Sampedro a Rubén Darío, el padre de la modernidad literaria, nos contó, y al que acompañó en sus poemas con una mímica exquisita y muy bien proyectada al público. Cuando tocó el turno del homenaje a Miguel Hernández, el joven poeta que murió en una cárcel de Alicante de odio, olvido y tristeza, la emoción empapó el ambiente al escuchar los siguientes versos:

Tristes guerras / si no es amor la empresa. / Tristes, tristes.
 Tristes armas / si no son las palabras. / Tristes, tristes.
Tristes hombres / si no mueren de amores. / Tristes, tristes.

Tristes guerras, Miguel Hernández.

Y finalizamos el encuentro con Violeta Parra, a la que Javier introdujo como una mujer llena de contradicciones, como él mismo, y como todos. Violeta se quitó la vida después de la creación de la maravillosa canción titulada Gracias a la vida, interpretada tanto por ella misma como por voces tan potentes como Mercedes Sosa o Joan Baez.

Reto conseguido, Javier consiguió darnos a conocer de otra manera a todos estos grandes pensadores y animarnos a todos a seguir leyéndolos, con calma, reposo y, especialmente, buena música, un verdadero placer. Y por supuesto, a todos estos autores y muchos más podéis encontrarlos en nuestra biblioteca, otro lugar mágico que encierra palabras y frases para no dejar nunca de soñar.

jueves, 16 de febrero de 2017

Club de lectura: La hija extranjera, de Najat El Hachmi


Otra maravillosa tarde de encuentros y conversaciones en torno a los libros y a la lectura la del pasado jueves 9 de febrero con motivo del encuentro en torno a la última obra de Najat El Hachmi, La hija extranjera., gracias al préstamo de lote de libros del club de lectura Tres con libros de la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo. El libro merecía la audiencia, y la audiencia estuvo encantada de comentar la obra de esta magnífica autora que ya fue protagonista de nuestro club en otra ocasión, con su libro El último patriarca. Decidimos exponer para la tertulia una selección de títulos de autores que pasaron gran parte de su infancia en Marruecos, y así pudimos hablar mientras esperábamos a todos los lectores, de José Luis Sampedro, Sergio Barce, Esther Bendahan, Mustafa Busfeha, Antonio Lozano, o Luís María Cazorla, además de otros títulos de Najat El Hachmi.

Entre presentaciones y experiencias personales, fuimos desentrañando los temas del libro empezando por la condición de inmigrante y la dificultad de la integración en muchas situaciones. Sandra, Youness, Saloua y Jesús, entre otros lectores, nos contaron su experiencia como inmigrantes, y la necesidad de saber adaptarse y encajar: mantener los ojos bien abiertos y escoger sólo lo mejor de entre todo lo que nos vamos encontrando, a eso llamaba Najat El Hachmi "identidad", cuando pudimos conversar con ella por videoconferencia hace ya casi dos años, acerca de otro título suyo, El último patriarca. Ese día, Najat El Hachmi nos explicó también que estaba a punto de lanzar un libro que pretendía ser un homenaje a las mujeres de su familia, y aquí lo tenemos. La autora cuenta en alguna entrevista que la idea era escribir la novela desde el punto de vista de la madre, pero que debido a su reciente maternidad en aquellos momentos no pudo continuar y decidió escribir desde las entrañas de la hija.

Selección bibliográfica escogida para el club de lectura.
Y así fuimos comentando el vínculo entre la hija y la madre que nos propone este gran libro, La hija extranjera. Jesús nos habló entonces del peso de la mujer en las culturas africanas, en relación con el chantaje consciente e inconsciente que vemos en el libro de la madre hacia la hija, las obligaciones, los sometimientos familiares, el honor, entendido por cada uno a su manera, el qué dirán, ¿dónde queda entonces nuestra capacidad de decisión? La libertad se arranca, no se pide ni se adquiere fácilmente, una libertad obtenida gratuitamente acaba pagándose muy caro, concluía Jesús. María Ángeles nos hablaba de lo que para ella es la característica innata de la juventud desde su punto de vista: la ruptura con lo anterior  para poder avanzar y crear diferentes procesos, una característica que no encontró en la joven del libro. Sin embargo para Youness está claro, es una novela de amor, amor de hija a madre, y se imaginaba a la protagonista con el martillo de Nietzsche rompiendo todo lo aprendido anteriormente. Youness nos desveló también su pasión por leer a una paisana suya, del pueblo de sus padres, Beni Sidel, aunque para él, el personaje de la novela, no es normal, es una anomalía de la vida.

Hanae estaba encantada con la técnica narrativa utilizada, en primera persona, sin guiones o separaciones entre los diálogos, con una riqueza léxica maravillosa, y reflexiones metalingüísticas donde la lengua rifeña cobra un especial protagonismo, y todo, transmitido de una manera ágil, amena y rápida, sin tiempo de parar, sin ganas de querer hacerlo, ni siquiera de terminar el libro. Jesús confesó haberlo leído en menos de 40 horas, en periodo de exámenes. Abdou destacó algunos recursos lingüísticos como la metáfora de la línea que atraviesa el cuerpo de abajo a arriba, la ausencia de nombres, ningún personaje ni lugar lo tienen, fomentando quizás esa invisibilidad de no estar en ningún sitio, y la capacidad narrativa de llevarte de paseo por las calles de la ciudad como si estuvieras allí, dentro del cuerpo de la protagonista, una protagonista que sorprende continuamente, un personaje con una riqueza deslumbrante. Youness destacó el esfuerzo de la autora al escoger palabras rifeñas sin traducción en español y el talento con el que define los diferentes términos escogidos, llevándonos de la mano y de forma magistral a su mundo, o al de su madre, como nos repite una y otra vez la protagonista a lo largo de la novela.

Hanae comparó La hija extranjera con el libro de Ahmed Safrioui, La Boîte à merveilles, que todos nos apuntamos para leerlo, así como el resto de libros que Najat El Hachmi nos propone, y muchos más, en una oda a la lectura con todas las letras, poniendo en valor las alas que ésta ofrece, y cómo la personalidad se va construyendo a través de los libros y los textos leídos. Y así, el próximo club de lectura ya lo tenemos fijado, y lo vamos a dedicar a diferentes obras del autor Juan Madrid, cambiando por completo los géneros de las lecturas leídas en lo que llevamos de año académico. Los libros ya están disponibles en la Biblioteca Vicente Aleixandre, os esperamos.


jueves, 9 de febrero de 2017

Viajando a Lixus de la mano de Carmen Aranegui


La tarde del martes 7 de febrero viajamos lejos en el tiempo de la mano de Carmen Aranegui, y desde el Instituto Cervantes de Tetuán, con la conferencia titulada Lixus: fenicios, púnicos, mauritanos. Fin del siglo IX a.C. – 40 d. C. 

Presentaba a esta gran catedrática, el arqueólogo y profesor de Historia Antigua de la Universidad Abdelmalek Essaadi, Baraka Raissouni, gran profesional comprometido con la cultura. Su apuesta es clara: la revalorización e integración de la sociedad civil en el conocimiento de su patrimonio es fundamental para la preservación del mismo. Nos presentó orgulloso la publicación del primer volumen de la Carta arqueológica de Marruecos, y nos indicó la existencia de hasta doscientos yacimientos arqueológicos en la zona de Tetuán, ochenta de ellos de reciente aproximación científica, y la mayoría, con gran y prometedor potencial, aún por investigar. 

Carmen Aranegui tomó la palabra para explicarnos las razones de los asentamientos en la costa atlántica, y sugerentes binomios referenciales de los mismos, siendo en el caso que nos ocupa, Lixus, el compañero de viaje de Baelo Claudia, en Cádiz. La dificultad de navegación en el Atlántico obligaba a tener diferentes instalaciones en esa costa, en contraposición con el ya conocido mar Mediterráneo, por el que los navegantes surcaban nuevos territorios con relativa facilidad. El descubrimiento del Atlántico revolucionó el mundo al fomentar el descubrimiento de nuevas tierras y dotando al Estrecho de numerosos mitos a los que acompañan extraordinarias leyendas. La conferenciante nos trajo la voz de Plinio y nos llevó  al Jardín de las Hespérides, en Lixus.

Carmen Aranegui en la Biblioteca Vicente
Aleixandre junto  la colección Saguntum de
la Universidad de Valencia.
Abundando en datos científicos y con la mitología de telón de fondo, a través del estudio de restos de conchas y otros elementos sedimentarios, se ha descubierto que la ubicación de Lixus responde a las características que desde el punto de vista estratégico reúnen los parajes en torno al río Lucus. Su cauce, en  momentos de crecida, cuando alcanza  su nivel más alto, crea una inmensa laguna de hasta 3,5m. de profundidad que, además de propiciar posibilidades agrícolas, aporta riqueza pesquera, y permite intercambios comerciales y la creación del mejor puerto natural del sector norte de la costa atlántica de Marruecos. En el momento en que el nivel del mar baja, desaparece la laguna y el estuario, y Lixus se desplaza a la actual Larache, a 4 km. del asentamiento anterior. Y la ciudad ahora abandonada, al no contar con un asentamiento posterior, como puede ser el caso de Tánger o Cádiz, ofrece las mejores oportunidades para la excavación y la investigación. Los ríos Guadalquivir, Guadiana, o el río Martil, navegable, y que permitía a Tamuda contar con una zona portuaria, gozaron de la misma suerte que el Lucus en la bajada del nivel del mar, afectando también a las ciudades a las que sustentaban.

A lo largo del s. XX se descubrieron hallazgos arqueológicos que llevaron al esbozo del primer plano de la ciudad antigua. La realización de una foto aérea en 1920, de la mano de César Luís de Montalván, ostenta el privilegio de ser la primera tomada en todo Marruecos de un sitio arqueológico. Siguiendo las investigaciones de Montalván, Miquel Tarradell viene a Marruecos y realiza numerosos estudios constatando y corrigiendo datos del primero, al mismo tiempo que descubriendo otros puntos estratégicos. Y nos lega una importante monografía dedicada  a Lixus en 1959, que supone un importante hito al crear una obra por entero dedicada a esta ciudad arqueológica. Sería el punto de partida de muchas investigaciones posteriores. Esta vez  de la mano de una discípula: Carmen Aranegui  y de otros tantísimo arqueólogos y expertos marroquíes, de entre los cuales la doctora Aranegui destacaba a Mokhtar El Hannach y Maimon Tetuaní, en su opinión, ejemplar gestor del Museo Arqueológico de Tetuán.

Lixus es la ciudad con mayor infraestructura del Golfo Empórico (Kolpos emporikos), y su riqueza procedía de la pesca y de la industria de conservación del atún. Las calles de Lixus eran a buen seguro transitadas por eminentes conocedores de la navegación y toda su industria astillera, expertos en los comportamientos de los túnidos,  grandes arrastreros y gentes versadas en la conservación y manufactura de alimentos y productos del mar. Así, el yacimiento tiene una clara sectorización. En él podemos encontrar zonas bien diferenciadas: salazones, viviendas, monumentos, casas romanas, complejos dinásticos, foro romano, anfiteatro, murallas, tumbas…

Entre hechos históricos, citas y anécdotas, la profesora Carmen Aranegui nos contaba la metodología investigadora a través de la cual se han llevado a cabo todas estas averiguaciones, y cómo mediante la lectura estratigráfica y gracias al buen estado de conservación de Lixus, se pueden diferenciar los distintos periodos de la ciudad. Así, se demuestra que es uno de los mejores ejemplos de la presencia fenicia y cartaginesa en el sur del Mediterráneo y a las puertas del Atlántico, hasta las victorias romanas y la destrucción de Cartago. Queda probada la cohabitación de gentes de diferencias procedencias, la singular importancia de su puerto, y su crecimiento progresivo desde época mauritana. 

En la época mauritana, (s. II a.C. – Años 40 d. C.), Lixus se muestra en todo su esplendor,  además, encontramos elementos que reflejan un acercamiento a las prácticas culturales romanas: jardines sagrados, almacenes, templos, cisternas, pasos y conectores, y un magnífico criptopórtico, reflejo de la existencia de una importante estancia regia. Descubrimos igualmente en las casas mauritanas destacables elementos como el baño o la bodega, llenos de ánforas. Las fábricas de salazón que conocemos hoy en día comienzan en esa época mauritana, momento en que también irrumpe el  acuñado de monedas que halladas después en ciudades españolas y marroquíes. 

Y nos quedamos sedientos de más conocimientos, pero satisfechos de poder contar con los resultados escritos de las investigaciones, recogidos en la colección Saguntum de la Universidad de Valencia, la colección del Museo Arqueológico de Tetuán, y  el maravilloso libro de Miquel Tarradell, Lixus, de 1959, entre otros del mismo autor. Todos estos detallados documentos están disponibles para todas aquellas personas interesadas en nuestra biblioteca. El nuevo libro de Carmen Aranegui: Lixus: del mito a la historia, editado por Bellaterra, les espera también próximamente  en nuestros estantes.